Obituarios

La petición de Sara Carbonero a su madre tras su pérdida: "Mándanos alguna señal, estaré atenta a las estrellas"

La madre se Sara Carbonero, Goyi Arévalo, murió el pasado 13 de abril. EUROPA PRESS
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El pasado lunes 13 de abril, la revista 'Hola' confirmó la muerte de Goyi Arévalo, la madre de Sara Carbonero, tras haber padecido una larga enfermedad. Tanto la periodista, como su hermana, Irene, y el resto de sus seres queridos estuvieron presentes en el funeral, celebrado en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción de Corral de Almaguer, el pueblo natal de Goya. Entre los asistentes, se encontraban Iker Casillas, Isabel Jiménez y Jota Cabrera, la actual pareja sentimental de Sara.

Al conocerse la noticia del fallecimiento, 'Semana' reveló que la madre de periodista se había mudado a la casa que ésta tiene en Madrid, para estar "mejor atendida" por los suyos. Su traslado coincidió también con el periodo de recuperación de Sara, tras ser operada de urgencia en el hospital de Lanzarote a principios de año, donde se encontraba de vacaciones. Las dos mujeres, por tanto, habrían pasado los últimos meses más unidas que nunca.

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Hasta ahora, Carbonero no se había pronunciado verbalmente sobre el dolor que la causado esta pérdida. Pero este 30 de abril, ha escrito una carta en su cuenta de Instagram, publicadas junto a varias fotografías de su madre, en la que expresa cómo se siente tras la muerte de Goya:

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La carta de Sara Carbonero a su madre fallecida

"Cuánto te echo de menos, cómo duele… No encuentro sentido ni rumbo, mamá…. Aquí estoy, escribo temblando las líneas más difíciles de toda mi vida. Y lo hago por ti, porque siempre me decías que escribiese más, que te encantaba leerme, siempre animándome. En realidad todo lo hacía por ti, mamá. Para que estuvieses orgullosa, para sacarte una sonrisa , para verte feliz", dice la presentadora al inicio de su carta.

"Danos fuerza para aprender a vivir sin ti"

"Aún no puedo creer que no vaya a sonar el teléfono cada mañana, la primera de las tres o cuatro llamadas del día. Ni que no pueda volver a abrazarte ni olerte nunca más. Tampoco podré buscar refugio en ti ni escuchar tus consejos, esos que siempre me salvaban. Creo que lo que peor llevo es que la vida siga como si nada porque para mí es como si el mundo se hubiese parado. Como si me hubiesen amputado una parte del cuerpo", continúa.

"Mamá, desde donde quiera que estés necesito que sepas que has dejado un vacío muy grande porque eras una mujer excepcional. No sabes lo que te quería la gente y cómo me han hablado de ti todos estos días. En la iglesia no cabía un alfiler. Me alivia imaginar que ahora estás en un lugar mejor , eso dicen. Aunque yo sigo pensando que deberías seguir aquí, que nos quedaban muchas cosas por hacer, por disfrutar y por vivir. Que ya tocaba la racha buena", ha añadido, en alusión a sus últimos problemas de salud.

"Mamá, no habrá un solo día en el que no piense en ti, tu recuerdo seguirá vivo por siempre y tú seguirás viva en mi corazón. Ayúdanos y danos fuerza para aprender a vivir sin ti, mándanos alguna señal. Estaré atenta a las estrellas fugaces. Te escribiré cada día. Dirección el cielo. Tanto amas , tanto duele", concluye, afligida, la presentadora.