Acusan a Marina García de “no comer” y estalla ante las críticas: “Nefasto”

La exparticipante de 'La isla de las tentaciones' carga contra aquellos que critican su físico y sus estilismos
Marina García reflexiona sobre la evolución de su estilo desde ‘La isla de las tentaciones’
Marina García no para de cumplir sueños y de consolidar su carrera lejos de los platós de televisión. Ha convertido su perfil de Instagram en un escaparate de moda, ha asistido a la Fashion Week de París e incluso ha sido portada en una revista. Desde su paso por ‘La isla de las tentaciones’, su carrera profesional ha cambiado drásticamente y no puede estar más contenta. Sin embargo, estar expuesta ante más de 760.000 seguidores también tiene su parte negativa, y la andaluza ha llegado a su límite y ha estallado ante los comentarios más crueles sobre su físico.
La creadora de contenido, que suele utilizar sus redes sociales para compartir sus ideas de outfits, se ha convertido en el blanco de críticas sumamente hirientes por parte de varios usuarios tras subir un vídeo mostrando un conjunto de ropa. Entre la oleada de reacciones, dos usuarios han traspasado todos los límites al debatir sobre el cuerpo de la sevillana. “A mí que me explique qué come”, escribía una en tono de reproche, a lo que otra respondía con total frialdad: “Directamente no come”.

Lejos de quedarse callada, la novia de Jesús Sánchez ha decidido visibilizar el acoso y estallar públicamente. “¿Con qué objetivo eres capaz de comentar en un vídeo de una chavala que simplemente está enseñando un conjunto de ropa esta mierdx de comentario?”, se ha preguntado la influencer, profundamente indignada. Asimismo, Marina ha puesto el foco en el género de quienes lanzan estos ataques: “Que la mayoría de comentarios nefastos sean de mujeres no me sorprende”.
Por desgracia, este no ha sido el único comentario negativo que ha tenido que soportar en la misma publicación. El post se ha llenado de otros mensajes despectivos centrados tanto en su estilismo como en su físico, con críticas como “las cortinas de mi abuela”, comparaciones burlescas preguntándole si es “¿Rapel?”, o ataques hacia su expresión con un directo “vaya cara que pones”.
A pesar de este amargo trago, Marina García ha vuelto a demostrar que no está dispuesta a tolerar faltas de respeto, defendiendo su salud y su libertad frente a los haters.

