Sara Carbonero recibe emocionada la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha un mes después de despedir a su madre: "Todo lo que hago es por ella"
El reconocimiento a la periodista fue anunciado el pasado mes de abril por el presidente autonómico, Emiliano García-Page
Sara Carbonero, emocionada, reaparece un mes después de la muerte de su madre y habla sobre su duelo: "Nunca voy a estar bien"
Sara Carbonero ha recogido la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha en el acto institucional celebrado este domingo, 31 de mayo, en el Auditorio 'José Luis Perales' de Cuenca, reconociendo que es el que "más ilusión le hace" de entre todos los galardones que ha recibido en su trayectoria. La periodista lo ha recibido un mes después del fallecimiento de su madre. La ceremonia se ha celebrado en el Teatro Auditorio José Luis Perales de Cuenca por el acto oficial del Día de Castilla-La Mancha. Este año ha reunido a 36 personas y entidades reconocidas.
Una medalla que ha brindado en el cierre de su discurso a la memoria de su madre, con quien compartió en sus últimos días la noticia de que iba a ser reconocida con la máxima distinción de su tierra. "Justo cuando me enteré de que iba a recibir este premio, mi mamá estaba malita en el hospital. Fue nuestra última conversación. Ella sonrió orgullosa, como siempre. Ella es la responsable de que yo sea la persona que soy. Me lo dio todo y todo lo que hago es por ella, y lo seguiré haciendo", ha expresado.
"El mejor legado que unos padres pueden dejar a sus hijos son raíces y alas", asegura Carbonero
La toledana ha enarbolado un discurso de memoria y raíces en el que ha asegurado que, si siente que la faltan las fuerzas, se refugia en "un atardecer en la ermita del pueblo con una caña bajo la torre de la iglesia" para recordar a su madre. Y es que "solo se muere lo que se olvida". "Es un momento difícil de mi vida pero esto me muestra que siempre hay caminos para seguir. Parte de esta medalla es de los míos, de mis hijos, de mi pareja, Jota, que siempre está conmigo, de mi hermana, que es un pilar fundamental", ha afirmado.
"Me siento honrada y agradecida. Me gusta la frase de que el mejor legado que unos padres pueden dejar a sus hijos son raíces y alas. Yo tengo la suerte de que mis padres y mis abuelos me dieron unas raíces muy fuertes, un lugar a donde regresar, el sitio de mi recreo, donde soy más libre, mi pueblo, Corral de Almaguer", ha expresado desde el atril.
Ha recordado las mañanas de septiembre en el tractor de su abuelo para ir a vendimiar o sus clases en el colegio Nuestra Señora de la Muela. "Qué felices éramos y no lo sabíamos".
"Solo los que tenemos un pueblo sabemos lo difícil que es cuando hay que partir", confiesa
De ese pueblo que le vio crecer y donde lo hizo tocando laúd y bandurria fue a parar al instituto 'La Besana' en su pueblo. "Solo los que tenemos un pueblo sabemos lo difícil que es cuando hay que partir para perseguir sueños. Te vas pero algo queda para siempre, y en cada aventura sigue intacta la huella de corral y de su gente".
El reconocimiento a la periodista fue anunciado el pasado mes de abril por el presidente autonómico, Emiliano García-Page. Carbonero ha sido reconocida por su labor en el periodismo deportivo y por proyectar la imagen de Castilla-La Mancha en el ámbito nacional e internacional, además de su compromiso social como embajadora de UNICEF España.
"Ahora toca pasarlo mal y sufrir y estoy atravesando de lleno el sufrimiento", dijo en su última aparición pública
Este reconocimiento llega en un momento duro para la periodista tras haber perdido a su madre hace un mes. Hace poco, la periodista habló sobre cómo se sentía en estos momentos tan difíciles: "Con mucha pena, como toca. Pasando el duelo como puedo, despacito, sin intentar evitar ninguna etapa. Ahora toca pasarlo mal y sufrir y estoy atravesando de lleno el sufrimiento. Nunca voy a estar bien porque mi vida nunca va a ser igual, pero entiendo que, con el tiempo, dolerá menos porque ahora todavía es muy reciente. Intento hacer cosas en el día, que mis hijos me vean bien y rodearme de buenos amigos pero, por dentro, estoy mal, muy triste".
Al preguntarle si, en el futuro, podrá acordarse de Goyi con mayor felicidad, la periodista casi rompe a llorar. "No lo sé", ha dicho, con un nudo en la garganta.