El viaje más incierto del príncipe Harry a Reino Unido: su alojamiento, la decisión sobre Meghan Markle y la visita al rey Carlos III

Este martes, 7 de julio, el duque de Sussex aterriza en Londres para asistir a los compromisos relacionados con los Invictus Games, aunque no es el único motivo
El discreto plan del rey Carlos III para reconciliar a sus hijos, Harry y Guillermo, y la figura clave a la que ha recurrido
Pocas visitas del príncipe Harry al Reino Unido habían llegado precedidas de tanta incertidumbre. Su regreso, que comienza este martes 7 de julio, se ha convertido en un auténtico rompecabezas donde cada día aparece una nueva versión sobre dónde dormirá, quién le acompañará, si finalmente podrá reunirse con su padre, el rey Carlos III, o incluso si Meghan Markle y sus hijos acabarán viajando hasta Reino Unido.
El viaje, que parecía cuidadosamente planificado, ha terminado convirtiéndose en un ir y venir de informaciones contradictorias que reflejan las todavía complicadas relaciones entre el duque de Sussex, la Casa Real británica y el Gobierno de Reino Unido.

De Buckingham Palace a quedarse sin alojamiento real
La primera gran noticia llegó hace apenas unos días, cuando varios medios británicos aseguraban que Carlos III había dado un paso hacia la reconciliación ofreciendo a Harry alojamiento dentro de una residencia real durante su estancia en Londres.
Diversas publicaciones, entre ellas 'The Times', afirmaban incluso que el príncipe había aceptado hospedarse en Buckingham, algo que habría supuesto un gesto inédito tras años de distanciamiento.
Sin embargo, la historia dio un vuelco en apenas unas horas. 'BBC' reveló poco después que Harry finalmente no se alojará en Palacio. Según esta versión, su estancia habría quedado sin efecto después de que el duque no hubiera respondido formalmente dentro del plazo establecido para confirmar la invitación.
Otras fuentes apuntan, sin embargo, a que la decisión habría estado relacionada con la complicada organización de la seguridad durante su estancia.

Sea cual sea el motivo real, el resultado es el mismo: Harry no dormirá en Buckingham Palace durante su paso por Londres, desmontando uno de los grandes titulares que había alimentado las expectativas de una posible reconciliación familiar. Por ello, se desconoce entonces dónde se hospedará el duque.
Meghan y los niños, del viaje familiar al viaje en solitario
Otra de las grandes incógnitas gira alrededor de Meghan Markle y de los pequeños Archie y Lilibet.
En un primer momento, el viaje estaba planteado como el primer regreso familiar a Reino Unido en cuatro años. El objetivo no era únicamente asistir a los compromisos relacionados con los Invictus Games, sino también que los niños pudieran volver a ver a su abuelo, el rey Carlos III.
Sin embargo, todo cambió cuando el comité encargado de la protección de miembros de la familia real y personalidades públicas (RAVEC) volvió a rechazar la petición de Harry para que su familia pudiera disponer de protección policial durante su estancia fuera de las residencias reales.
El príncipe lleva años sosteniendo que no considera seguro que Meghan y sus hijos viajen a Reino Unido sin esa cobertura policial, aunque él mismo esté dispuesto a costear seguridad privada. Precisamente ese desacuerdo mantiene abierto desde hace tiempo uno de los conflictos más importantes entre Harry y las autoridades británicas.

Como consecuencia, las últimas informaciones coinciden en que Meghan, Archie y Lilibet no viajarán con él a Londres.
No obstante, tampoco aquí existe una versión definitiva. Fuentes cercanas al matrimonio mantienen que la familia no ha descartado incorporarse después al viaje, cuando Harry abandone la capital para desplazarse a Birmingham con motivo de los actos relacionados con los Invictus Games. Esa posibilidad sigue abierta y dependerá, fundamentalmente, de las garantías de seguridad que puedan organizarse durante esos desplazamientos.
¿Habrá encuentro con el rey Carlos III?
La gran pregunta que más llama la atención de la prensa británica continúa siendo la misma. ¿Volverán a verse padre e hijo? Por el momento, no existe ninguna reunión confirmada.
Las informaciones publicadas durante los últimos días ofrecen escenarios muy distintos. Algunos medios sostienen que el rey estaría dispuesto a recibir a Harry de manera privada si las agendas lo permiten. Otros aseguran que, de producirse, el encuentro sería breve y alejado del foco mediático.
Tampoco ayuda el hecho de que Carlos III continúa adaptando su calendario debido al tratamiento contra el cáncer que sigue recibiendo, por lo que cualquier reunión dependería tanto de su estado de salud como de su agenda institucional.

En cualquier caso, el silencio de Buckingham mantiene abiertas todas las posibilidades.
Mucho más improbable parece cualquier acercamiento con el príncipe Guillermo. Ninguna fuente cercana al heredero contempla un encuentro durante esta visita y el distanciamiento entre ambos hermanos continúa siendo total desde la publicación de las memorias de Harry y las sucesivas entrevistas concedidas por el matrimonio.
¿Qué hará Harry durante su estancia?
Aunque gran parte de la atención se centra en el aspecto familiar, el verdadero motivo del viaje son los distintos compromisos relacionados con los Invictus Games.
Harry participará en varios actos benéficos y promocionales vinculados a la edición que acogerá Birmingham en 2027, un proyecto al que sigue muy ligado desde la creación de la competición para militares heridos y veteranos.

Tras su llegada a Londres, el duque de Sussex tiene previsto asistir a reuniones y diversos compromisos institucionales antes de desplazarse a Birmingham para participar en los eventos organizados con motivo de la cuenta atrás hacia los Juegos.
La previsión es que permanezca en Reino Unido hasta finales de esta semana, en concreto, el 11 de julio, aunque el calendario definitivo sigue sujeto a posibles modificaciones si finalmente Meghan y los niños deciden incorporarse al viaje.
Ahora, lo único seguro es que el regreso del príncipe Harry vuelve a situar a la familia real británica en el centro de todas las miradas y que, como viene ocurriendo desde su salida de la institución en 2020, cada uno de sus movimientos será seguido al minuto por la prensa británica e internacional.
