El grupo de jubiladas de Girona, que anima con sus playbacks residencias y teatros: "Nos gusta divertirnos y también a los demás"

'Balmes que no t´hi fixis' es un grupo de once mujeres entre los 68 y los 84 años de Olot (Girona)
Triunfan con sus actuaciones en playback en residencias, teatros y actos benéficos
GironaEl nombre del grupo ya da una pista con su juego de palabras. Se llaman 'Balmes que no t'hi fixis' que, al pronunciarlo, se entiende como 'Vale más que no te fijes'. "Una integrante y yo vivimos en unos pisos tutelados de personas mayores. Hacíamos teatro y no sabíamos qué nombre ponernos. Nos propusieron que como estábamos en el edificio llamado Balmes nos pusiéramos 'Balmes que no t'hi fixis' porque, como al principio, no sabíamos qué saldría, pondremos que no se fijen mucho por si no lo hacemos bien", recuerda Montse Pujol, directora de 'Balmes que no t'hi fixis'. De eso hace diez años. "Nos dicen que cada vez lo hacemos mejor", comenta, entre risas.
Con su pasión de "toda la vida por las canciones y la comedia", Pujol promovió el grupo para "movernos y divertir a los demás". Y así empezaron: "Al principio, nos preguntábamos qué podemos hacer: hagamos playback. ¡Pues ya está! No hay ninguna que sepa cantar. Era mezclado con teatro. Ahora no podemos hacer las dos cosas porque lo tenemos lleno para el playback".
Son una formación de once mujeres jubiladas, entre los 68 y 84 años, de Olot (Girona). "Estamos muy bien avenidas y nos lo pasamos muy bien", asegura Montse Fàbrega. Y añade la directora: "Si una ríe, la otra más. Disfrutamos haciendo playback. Nos gusta divertirnos y también a los demás".

Una alegría que llevan a residencias de personas mayores, teatros, actos solidarios y allá donde las llaman. "Vamos mucho a geriátricos. Nos aprecian y nos valoran porque en dos horas y media escuchan música, bailamos, explicamos chistes y recitamos alguna poesía. Nos gusta ir porque al empezar la música todos se animan y nos hace ilusión ver cómo aplauden y algunos siguen las canciones porque son antiguas. Así las conocen y participan", explica Mercè Traveria, la presentadora del grupo.
Unas actuaciones en playback de voz y también de instrumentos como "guitarra, piano, acordeón y una trompeta. Hacemos ver que tocamos, pero no. Todo es mudo". Se preparan a conciencia. Quedan tres veces a la semana, incluso fuera de horas. "Salimos a caminar a las siete de la mañana y si hay que ensayar, se ensaya", cuenta Fàbrega.
Y lo hacen porque el playblack tiene sus secretos. "La gente piensa que solo hemos de abrir y cerrar la boca. No es eso. No es tan fácil. Has de saber muy bien la canción, saberla interpretar, moverte bien con la edad que tenemos nosotras. Hemos de cantar sin que nadie nos oiga. Es complicado porque a veces se te escapa alguna cosa. Cantamos hacia dentro. Has de hacer el movimiento, pero cuesta mucho", revela Montse Fàbrega.
Cada una de las diez participantes es la que decide "la canción que le gusta" para las actuaciones, en las que no faltan "los boleros, sardanas, chachachás, habaneras y de todo". Lo preparan todo al milímetro, incluido el vestuario, que "es sagrado", tal como confiesa la presentadora, con una sonrisa. "Hago un resumen de la cantante y la canción. Así ellas se cambian de ropa. Vamos elegantes y cada vez que salen al escenario es diferente. Yo tengo que hablar más de la cuenta porque como en el vestuario tienen tanto trabajo cambiándose de arriba a abajo, que combine la ropa, una pierde un collar y se tiene que buscar y tardan más de la cuenta. Tengo que espabilar. Llevo chistes preparados y poesías porque no queremos que el escenario esté vacío. Entre todas hacemos todo".
Su dedicación y su alegría tienen recompensa. "Cuando ellas actúan, ves que disfrutan y aplauden con ganas, ¿qué más quieres? Te hace vivir. Allá donde vamos está lleno. Cuando te jubilas, también necesitas hacer actividades. No hay que pararse", apunta la presentadora. "Soy muy feliz. Me lo paso muy bien. Nunca había hecho nada de estas cosas", confiesa Traveria. Y la directora añade: "Me aporta libertad porque hago lo que me da la gana. Hacemos lo que nos gusta y no tenemos tiempo de tener dolores porque no tenemos tiempo de estar enfermas". Y con esa felicidad recorrerán los escenarios "hasta que el cuerpo aguante".
