Parejas de famosos

Ponen a la venta la insólita basura de la boda de Taylor Swift a 25 dólares: de colillas a un test de ovulación y un AirPod perdido

Taylor Swift y Travis Kelce
Taylor Swift y Travis Kelce. Cordon Press
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La boda de Taylor Swift y Travis Kelce continúa generando titulares incluso varios días después de celebrarse. Si el enlace ya había sido calificado como uno de los acontecimientos sociales del año por el despliegue de estrellas invitadas y el absoluto secretismo que rodeó la celebración, ahora la atención se ha trasladado a un negocio tan inesperado como polémico: la venta de restos de basura supuestamente recogidos en los alrededores del Madison Square Garden tras la fiesta.

Detrás de esta peculiar iniciativa se encuentra Justin Gignac, un artista y coleccionista neoyorquino conocido desde hace años por comercializar residuos de la ciudad de Nueva York como si fueran piezas de colección.

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Tras la boda de la cantante y del jugador de la NFL, Gignac acudió al entorno del recinto vestido incluso con esmoquin y equipado con unas pinzas para recoger distintos objetos desechados después de la celebración.

Taylor Swift y Travis Kelce
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El resultado ha sido una colección bautizada como 'NYC Pocket Garbage: Not Invited Edition (Taylor & Travis’'Wedding)', compuesta por pequeñas cápsulas transparentes que contienen supuestos restos relacionados con el enlace.

Cada unidad salió a la venta por 25 dólares, a los que había que sumar los gastos de envío, y muchas de ellas se agotaron en apenas unas horas debido al interés despertado entre los seguidores de la artista.

Objetos de lo más insólitos

Lo que más ha llamado la atención no ha sido el precio, sino el contenido de estas cápsulas. Entre los objetos recogidos figuran colillas de cigarrillos, tapones de botellas, pajitas de papel, cubiertos desechables, envoltorios de caramelos, piruletas, un AirPod perdido e incluso un test de ovulación, uno de los artículos que más comentarios ha generado en redes sociales.

Aunque no existe ninguna prueba de que esos objetos fueran utilizados directamente por Taylor Swift, Travis Kelce o alguno de sus invitados, el atractivo reside en la posibilidad de que procedan de una de las celebraciones más exclusivas del año, a la que asistieron cerca de 1.000 de personas entre músicos, actores, deportistas y empresarios.

Taylor Swift y Travis Kelce

El negocio

Para Justin Gignac, esta no es una ocurrencia improvisada. El artista lleva más de dos décadas comercializando basura auténtica de Nueva York como una forma de arte conceptual.

Desde 2001 asegura haber vendido más de 1.300 piezas a compradores de más de una treintena de países y, a lo largo de los años, ha lanzado colecciones inspiradas en acontecimientos tan mediáticos como la Nochevieja en Times Square o las Series Mundiales de béisbol.

En esta ocasión, el empresario quiso convertir la boda de Swift y Kelce en una edición limitada, consciente del interés que despierta todo lo relacionado con la pareja.

Para garantizar su conservación, las cápsulas permanecen completamente selladas, evitando olores o cualquier tipo de deterioro, un detalle que el propio creador destaca entre las características del producto.

Taylor Swift y Travis Kelce en una imagen de archivo

Una boda que sigue dando que hablar

La venta de estos residuos demuestra hasta qué punto la boda de la compositora y Kelce continúa siendo un fenómeno de masas. Celebrada el pasado 3 de julio en el Madison Square Garden, la ceremonia reunió a numerosas personalidades del mundo del espectáculo y del deporte bajo estrictas medidas de privacidad, con teléfonos móviles prohibidos y sin imágenes oficiales difundidas por los novios.

Ese halo de misterio ha alimentado el interés por cualquier detalle relacionado con el enlace. Desde los exclusivos regalos entregados a los invitados hasta ahora la comercialización de los restos encontrados en los alrededores del recinto, todo parece convertirse en objeto de deseo para los seguidores de la cantante.