Borja Silva explica las dificultades a las que se enfrenta por su TDAH: "No sé si lo habéis podido notar a estas alturas"

El exparticipante de 'La isla de las tentaciones' ha compartido con sus seguidores cómo el TDAH afecta a su día a día, desde tareas cotidianas hasta su trabajo como creador de contenido
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Borja Silva ha protagonizado uno de los hilos más divertidos y sinceros de los últimos días. El exparticipante de 'La isla de las tentaciones' y novio de Almudena Porras, que hace un par de semanas enseñó con todo detalle los tatuajes que se ha hecho por ella, ha compartido en sus stories el intento (bastante caótico) de montar una mesa, y ha aprovechado la anécdota para hablar abiertamente de las dificultades a las que se enfrenta por su TDAH.
Todo ha empezado con un simple mueble por montar. "El montaje iba bien... hasta que abrí las instrucciones", ha bromeado el creador de contenido, que hace unas semanas también anunció que lleva dos años escribiendo un libro que espera autopublicar pronto. Entre risas, ha ido anticipando que no tenía demasiada fe en terminar la tarea sin liarla, llegando a fijarse como objetivo que le sobraran "menos de 4 tornillos" al acabar.

Pero ha sido en pleno montaje cuando Borja ha querido sincerarse de verdad con sus seguidores: "Tengo TDAH. Tengo un poquito de hiperactividad, no sé si lo habéis podido notar a estas alturas". Según ha explicado, su problema no es entender las instrucciones, sino mantenerse concentrado en una sola tarea hasta el final: "Me distraigo, me como un helado, me pongo una serie, y de repente me acuerdo de que estaba montando un mueble".
El exconcursante de 'Supervivientes' también se ha despachado a gusto con el creador del manual de instrucciones, en pleno forcejeo con el mueble, al que ha acusado de saltarse pasos importantes: "No te inventes que de repente, de la nada, de un paso a otro, haya de repente una mesa, porque yo no puedo levantarla". Un pequeño desahogo cómico que, entre disculpas fingidas y frustración, ha retratado a la perfección lo tedioso que le ha resultado todo el proceso.
El influencer ha llevado la reflexión un paso más allá, conectando la anécdota con su trabajo diario como creador de contenido. Según ha reconocido, grabar nunca ha sido el problema: lo que de verdad le cuesta es la fase final de editar y publicar. De hecho, ha llegado a bromear con que, si algún día le pasara algo, en su móvil encontrarían "50 vídeos sin editar" y probablemente media carrera que nunca ha terminado de publicar.

Entre las historias de Instagram también ha compartido un mensaje de un seguidor que le ha preguntado, con humor, quién había ganado, si él o el mueble. La respuesta de Borja no se ha hecho esperar: “El partido está disputado”. Un cierre desenfadado que resume bien el tono con el que ha querido contar, sin dramatismo pero con honestidad, cómo el TDAH condiciona tanto sus tareas más cotidianas como su trabajo.

