Las pistas que presagiaban la mudanza del príncipe Harry y Meghan Markle a Reino Unido: del cáncer de Carlos III a la incertidumbre en EEUU
Seis años después del 'Megxit', los duques de Sussex vivirán de nuevo en suelo británico junto a los pequeños Archie y Lilibet a partir de este próximo mes de septiembre
El príncipe Harry y Meghan Markle regresan a Reino Unido para vivir con sus hijos seis años después del 'Megxit'
El príncipe Harry y Meghan Markle han dado la sorpresa con una decisión que parecía imposible hace apenas unos años: los duques de Sussex se mudarán a finales de este mes de agosto a Reino Unido junto a sus hijos, Archie y Lilibet.
La pareja, que convirtió California en su nuevo hogar tras abandonar sus funciones como miembros de la familia real británica en 2020, vuelve ahora a convertir el país de Harry en su hogar. Una mudanza inesperada que, pese a todo, llevaba meses dejando pistas.
Aunque el anuncio ha pillado por sorpresa a propios y extraños, el regreso del hijo del rey Carlos III y su esposa no llega totalmente de imprevisto. En los últimos meses se han sucedido diferentes acontecimientos que apuntaban hacia un acercamiento de Harry a Reino Unido: desde el delicado estado de salud del rey Carlos III y sus posteriores encuentros hasta su batalla judicial por recuperar la protección policial. Y no solo eso, también sus dificultades para estabilizar su vida profesional en Estados Unidos, las polémicas relacionadas con su situación migratoria y las condiciones meteorológicas que han afectado a Montecito.
Una sorpresa que llevaba tiempo gestándose
La decisión supone un importante cambio de rumbo para una pareja que durante los últimos seis años ha aprendido a vivir lejos de la institución monárquica.
Desde su llegada a Estados Unidos, Harry y Meghan han hecho de California su hogar y han criado allí a sus dos hijos, Archie y Lilibet. Sin embargo, Reino Unido nunca desapareció del todo de la vida del duque.
Ahora, la familia establecerá de nuevo su residencia en territorio británico. Sin embargo, no está previsto que recuperen sus antiguas funciones dentro de la Corona ni de volver a ser miembros trabajadores de la familia real. Se espera que Harry y Meghan continúen siendo económicamente independientes y mantengan su vida privada al margen de la agenda oficial de la monarquía.
Su intención es establecerse en una residencia privada a las afueras de Londres y ajena a los dominios reales.
El acercamiento de Harry y el rey Carlos III
Uno de los momentos que pudo cambiar para siempre la relación entre Harry y su padre llegó en febrero de 2024, cuando el Palacio de Buckingham anunció que Carlos III padecía cáncer. El diagnóstico se conoció después de que el monarca se sometiera a un procedimiento hospitalario por un problema de próstata, durante el que se detectó la enfermedad. El Palacio no reveló públicamente qué tipo de cáncer padecía el rey.
La noticia provocó una reacción inmediata de Harry. El duque de Sussex tomó un avión desde California y viajó solo hasta Reino Unido para reunirse con su padre. Fue una visita muy breve, pero clave: después de años de enfrentamientos, Harry decidió cruzar el Atlántico en cuanto conoció la enfermedad de su padre.
Aquel viaje se convirtió en uno de los primeros indicios de que, pese a todo lo ocurrido desde el 'Megxit', el vínculo entre ambos no estaba completamente roto. La enfermedad del monarca -que todavía sufre y se mantiene en secreto su estado actual-, el paso del tiempo y la salud de Carlos provocaron que Harry tuviera la necesidad de recuperar el contacto con el monarca.
Una de las pistas de ese acercamiento llegó tras el encuentro privado entre Harry con su padre el pasado mes de julio. Ambos han atravesado algunos de sus momentos más difíciles desde el 'Megxit'. Las declaraciones de los Sussex, la entrevista con Oprah Winfrey, el documental de Netflix y las memorias de Harry, 'Spare', provocaron una gran fractura familiar. Sin embargo, todo eso podría haber quedado atrás.
La última visita de Harry a Reino Unido no pasó desapercibida teniendo en cuenta la distancia que padre e hijo habían mantenido durante años. Carlos III, Harry, Meghan, Archie y Lilibet estuvieron juntos en Highgrove, con la reina Camilla también presente. Fue la primera vez en años que el monarca compartía tiempo con toda la familia de su hijo menor y la primera en cuatro años desde que veía a sus nietos.
El encuentro no resolvió todos sus problemas, pero sí evidenció que padre e hijo habían vuelto a ponerse en contacto. Esa reconciliación con el monarca pudo convertirse en una de las claves para que Harry volviera a sentirse cómodo pasando más tiempo en su país.
Sobre la decisión de regresar a Reino Unido, Carlos III habría sido informado el pasado fin de semana y habría recibido favorablemente la posibilidad de tener a su hijo y a sus nietos más cerca. Por su parte, el príncipe Guillermo y Kate Middleton también habrían conocido la noticia, aunque se desconoce su reacción.
La batalla por la seguridad
Si había un asunto que podía dificultar una vuelta estable de Harry, era su seguridad. Desde que dejó de ser miembro de la familia real, el duque perdió el derecho automático a contar con protección policial financiada por el Estado. Una situación que siempre ha considerado insuficiente, sobre todo si viajaba con Meghan y sus hijos.
Harry inició entonces una batalla judicial contra el Ministerio del Interior británico para intentar recuperar unas garantías de seguridad similares a las que tenía antes de su marcha a Estados Unidos.
El proceso se prolongó durante años y llegó hasta los tribunales superiores, y en diciembre de 2025, tras revisar su caso, se conoció que tanto él como su familia gozarían cuando se encontraran en Reino Unido de la protección brindada por el RAVEC, el servicio de Scotland Yard dedicado a la protección de dignatarios y de la familia real.
Durante todo ese tiempo, el príncipe continuó regresando al país para determinados compromisos y manteniendo allí parte de sus actividades. Su insistencia en la cuestión de la seguridad demostraba, además, que Reino Unido seguía teniendo un papel importante en su vida.
Las palabras de Trump y la incertidumbre en Estados Unidos
Al mismo tiempo, la situación de Harry en Estados Unidos también generaba titulares. Donald Trump ha estado criticando durante los últimos dos años la situación migratoria del duque después de que se conocieran las dudas relacionadas con el visado utilizado para residir en el país.
Trump llegó a cuestionar públicamente la situación de Harry después de sus revelaciones de 'Spare' sobre su consumo de drogas. Aunque finalmente descartó deportarlo, sí aprovechó para lanzar duras críticas contra ellos. Su intervención añadió presión mediática a una situación que ya estaba siendo cuestionada.
También resulta llamativo el recorrido profesional de Harry desde que cruzó el Atlántico. Los Sussex llegaron a Estados Unidos rodeados de grandes expectativas. Firmaron importantes acuerdos con plataformas audiovisuales y protagonizaron algunos de los proyectos mediáticos más comentados de los últimos años. Sin embargo, gran parte de aquellos acuerdos iniciales se han ido reduciendo o terminando.
Mientras Meghan ha intentado desarrollar una nueva faceta empresarial vinculada al estilo de vida, Harry ha centrado gran parte de su actividad en organizaciones benéficas y los Invictus Games.
De ahí que su presencia profesional en Estados Unidos haya sido mucho más limitada. El duque no ha encontrado allí un papel profesional tan definido como el que tenía dentro de la Corona y sus apariciones públicas son cada vez más puntuales. Una incertidumbre económica que, sumada a sus problemas con Trump, evidenciaban que EEUU ya no era uno de los lugares en los que seguir viviendo.
En Montecito fue donde encontraron la privacidad que buscaban y construyeron el hogar en el que han crecido Archie y Lilibet. Pero tampoco ha estado libre de dificultades. La zona ha sufrido incendios forestales, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos en los últimos años.
El riesgo natural es una realidad para quienes viven en la zona y ha obligado en diferentes ocasiones a activar alertas y evacuaciones.
Archie y Lilibet, la clave de la decisión
La nueva vida académica de Archie y Lilibet es, probablemente, la señal más contundente de que esta vuelta no será una simple visita. Los niños comenzarán este próximo mes de septiembre el curso escolar en Reino Unido, lo que obligará a Harry y Meghan a pasar allí gran parte del año.
Para Harry supone además que sus hijos puedan conocer de una manera mucho más directa el país, la cultura y la familia de la que proceden. La familia, eso sí, no rompe del todo con Estados Unidos. Mantendrá su residencia de Montecito y sus vínculos con California.
Así, Harry volverá a estar físicamente cerca de su padre en un momento delicado para el monarca por su tratamiento contra el cáncer, mientras Archie y Lilibet crecerán teniendo una relación mucho más estrecha con Reino Unido y la familia de su padre.