La pequeña perrita que acompañó a la tía del rey Haakon durante los últimos años de su vida también ha muerto
Muere Astrid de Noruega, hermana del rey Harald, a los 94 años dos días después del funeral del monarca
La Casa Real de Noruega afronta una nueva pérdida apenas unos días después de la muerte de la princesa Astrid, hermana mayor del también fallecido rey Harald V.
Wilma, la pequeña perrita que acompañó a la princesa durante los últimos años de su vida, ha muerto también a los 12 años, según ha confirmado el Palacio Real noruego al medio 'NRK'.
La noticia llega en un momento delicado para la familia real noruega. Astrid falleció el pasado 11 de septiembre a los 94 años, apenas dos días después de haber asistido al funeral de su hermano Harald, fallecido el 28 de agosto a los 89 años. Este pasado miércoles, 23 de septiembre, tuvo lugar el funeral de la princesa en la iglesia de Ris, en Oslo. Un día después, el Palacio ha confirmado la muerte de Wilma.

La perrita no pudo acompañar a Astrid en sus últimos días. Durante este tiempo permaneció al cuidado de uno de los hijos de la princesa y, según la información trasladada por el Palacio al citado medio, murió pocos días después que la hermana de Harald.
"Recientemente, Wilma vivió con uno de los hijos de la princesa Astrid. Días después del fallecimiento de la princesa Astrid, Wilma también se durmió plácidamente, recostada donde se sentía más cómoda: en un buen regazo", ha aseverado Simen Sund, asesor de comunicaciones del Palacio. Además, ha indicado que Wilma estaba enferma desde hacía tiempo.
Astrid de Noruega, amante de los animales
Wilma ocupó durante años un lugar muy especial en la vida de Astrid. No era solo la mascota de la princesa. En numerosas apariciones públicas se la podía ver tranquilamente sentada sobre el regazo de la tía de rey Haakon y acudiendo junto a ella a un sinfín de actos.
La perrita llegó a la vida de la princesa como animal de adopción procedente de Solplassen, un centro noruego dedicado a la acogida y recuperación de perros que necesitan un nuevo hogar. Antes de ser adoptada por Astrid, Wilma pertenecía a una mujer de avanzada edad que padecía una enfermedad terminal y que decidió buscar una nueva familia para su mascota ante la preocupación por lo que ocurriría con ella cuando ya no pudiera hacerse cargo.

Finalmente, en octubre de 2022, Wilma encontró un nuevo hogar junto a la princesa Astrid. Desde entonces se convirtió en su inseparable compañera.
Astrid era una conocida amante de los animales y los perros habían formado parte de su vida desde que era una niña. Según la información recogida por la Casa Real noruega, sus padres le regalaron su primer perro cuando cumplió dos años. Años después también optó por acoger animales de centros de adopción.
La propia Astrid llegó a explicar a 'NRK' el significado que tenía la perrita para ella. En una entrevista con motivo de su 93 cumpleaños, la princesa aseguró: "Wilma lo significa todo para mí. Había perdido a mi perra anterior, y entonces sentí un gran vacío. Fue maravilloso tener a Wilma; en lugar de un mundo roto, encontré un mundo entero cuando llegó a mi vida".
La muerte de Wilma se produce además después de una sucesión de despedidas que ha golpeado a la familia real noruega. El 28 de agosto fallecía el rey Harald V, después de más de tres décadas en el trono. Tenía 89 años. Su hermana Astrid asistió al funeral celebrado en su memoria y aquella sería su última aparición pública.
Dos días después de aquel funeral, el 11 de septiembre, llegaba la noticia de la muerte de la propia princesa. Astrid tenía 94 años y había dedicado gran parte de su vida al servicio de la institución monárquica.

