Las vecinas de la casa donde convivían con un hombre muerto durante dos años en Barcelona: "Olía a putrefacción"

Las vecinas han contado que solían preguntar por el hombre a su mujer, que esquivaba las preguntas
Albert Soler, de 77 años, médico homeópata y profesor universitario: el hombre muerto en su casa durante dos años en Barcelona
Los Mossos d'Esquadra han descubierto en Cabrera d'Anoia, Barcelona, el cadáver de un hombre que llevaba muerto dos años en su casa, en los últimos meses de la pandemia y la familia convivía con él.
Los agentes han encontrado los restos bajo una manta en una de las habitaciones de la casa. Las sospechas comenzaron entre los vecinos y el ayuntamiento cuando se percataron de que el coche del hombre no se movía desde hacía años, también por el olor de la basura acumulada y porque desde hacía meses no había consumo de agua.
Tanto la mujer como la hija que han convivido con el cadáver todo este tiempo han sido trasladadas a un centro hospitalario. Los Mossos d'Esquadra se han hecho cargo de la investigación para determinar si ha sido una muerte natural o si ha habido algún delito.

Manolita, vecina de al lado, cuenta que solían preguntar por el hombre. "Le preguntabas cómo estaba el marido, que no salía ni bajaba y ella solo decía 'va haciendo, va haciendo'", dice la vecina. Manolita señala además la "montaña de bolsas de basura" que hay junto a la casa.
"Hace dos años que tengo la intuición de que allí había pasado algo raro. Yo pasaba a mi perro y cuando pasaba por aquí por la puerta olía a putrefacción", contaba otra vecina.
El cuerpo hallado en la vivienda sería el de un conocido médico homeópata de 77 años en Cataluña. El profesional identificado como Albert Soler tenía una consulta en Barcelona, pero vivía en la casa junto a su mujer, de 56 años y su hija de 22, donde fue hallado su cadáver.
Murió en el sofá del comedor y desde entonces no lo han movido
El cadáver, en avanzado estado de putrefacción, fue encontrado este miércoles por la tarde por los Mossos después del aviso de varios vecinos y del Ayuntamiento que no veían señales del médico y su familia en la casa, además de un consumo muy bajo de agua y un coche el exterior de la casa que permanecía abierto desde hacía tiempo.

Al parecer, el hombre "habría muerto en el año 2024, sentado en el sofá del comedor, y que no lo han movido de allí", explicaron policías a 'El Caso'. Además, se ha podido conocer que el cadáver del fallecido, a pesar del estado de putrefacción, "no presenta signos externos de violencia", según han explicado los Mossos d'Esquadra al medio de comunicación anteriormente citado. Por eso, las primeras hipótesis de los investigadores no apuntan a que se trate de un crimen.
