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Carolina Marín, sobre sus momentos más duros: "Tras la muerte de mi padre tuve que recomponerme, sentí que la vida era muy cruel"

Los peores momentos de Carolina Marín, en vídeo
Los peores momentos de Carolina Marín, en vídeo. Mediaset Infinity
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Carolina Marín ha echado la vista atrás para recordar algunos de los momentos más difíciles de su vida y de su carrera deportiva. La campeona olímpica ha sido una de las protagonistas de 'Cangrejos Albinos', el espacio de Mediaset presentado por Ángeles Blanco en Jameos del Agua, donde se ha sincerado sobre las lesiones que marcaron su trayectoria, sobre la muerte de su padre y sobre el duro proceso que atravesó hasta llegar a los Juegos Olímpicos de París 2024 que acabaron con su retirada.

Tal y como ha explicado, se vio obligada a a vivir una sucesión de golpes que comenzaron en 2019 y que, durante cinco años, pusieron a prueba tanto su fortaleza física como mental.

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Una primera lesión de rodilla, la pérdida de su padre, una segunda rotura que le dejó fuera de los Juegos de Tokio y, finalmente, una gravísima lesión en las semifinales olímpicas de París. Cuatro episodios que Carolina Marín ha definido como diferentes "piedras" en un camino en el que, pese a todo, nunca dejó de intentar levantarse.

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La primera lesión de rodilla

Marín se encontraba en plena preparación de una de las etapas más importantes de su carrera cuando, en 2019, sufrió la primera gran lesión de rodilla. La deportista se rompió la rodilla derecha y tuvo que enfrentarse a una recuperación que, según los pronósticos iniciales, debía prolongarse durante un año.

Ella, sin embargo, tenía otros planes. Los Juegos Olímpicos de Tokio estaban en el horizonte y no estaba dispuesta a aceptar que aquella lesión determinara su futuro.

"En 2019 me rompo por primera vez la rodilla derecha y el médico me dio un año. Yo dije que no podía ser porque año y medio después tenía los Juegos Olímpicos de Tokio, así que lo superé en siete meses y medio", ha recordado ante Ángeles Blanco.

Regresó a la competición y no solo volvió a competir. Lo hizo ganando. "Empiezo a competir y segunda competición la gano, era un Grand Slam, o sea, estaba enfrentándome a las mejores del mundo y la acabé ganando", ha explicado.

La muerte de su padre

Pero el golpe más doloroso llegaría poco después y nada tendría que ver con el deporte. En 2020, justo un mes antes de que comenzara la pandemia de coronavirus, su padre sufrió un accidente y tuvo que ser ingresado en la UCI.

La pandemia convirtió aquella situación familiar todavía más complicada. Carolina pasó meses entrando y saliendo del hospital para estar junto a su padre hasta que, cinco meses después, falleció.

"2020, justo un mes antes de entrar en aquella pandemia del Covid, mi papá tuvo un accidente que estuvo en la UCI. Pasé cinco meses de pandemia en el hospital metida con mi padre y a los cinco meses se me fue", ha contado.

La pérdida llegó en un momento delicado de su carrera, cuando todavía estaba tratando de recuperarse de su primera lesión y tenía por delante el gran objetivo de los Juegos Olímpicos.

"Tuve que superar otra piedra muy grande en el camino, tuve que recomponerme, tuve que sacar fuerzas de donde no tenía porque al año siguiente tenía los Juegos Olímpicos de Tokio", ha explicado.

Carolina consiguió volver a centrarse en el deporte. En 2021 ganó cuatro de los cinco torneos que disputó antes de los Juegos de Tokio. Parecía que todo el esfuerzo realizado para regresar a la competición estaba dando sus frutos.

Otra rodilla y 'adiós' a Tokio

Dos meses antes de los Juegos Olímpicos de Tokio, durante un entrenamiento, la rodilla izquierda volvió a cambiarlo todo. "Se me queda bloqueada, escucho el crujido y otra vez me caigo al suelo, supe que me había roto y me quedo sin Juegos Olímpicos", ha relatado.

Después de haber superado una grave lesión, la muerte de su padre y una recuperación que le había obligado a reinventarse, Carolina se encontraba de nuevo ante una situación que parecía imposible de asumir.

"2019 supero una rodilla, 2020 supero la pérdida de mi padre, 2021 la segunda lesión de rodilla y yo ya decía: 'Es que no me pueden estar pasando más cosas, en tres años todo esto'", ha recordado.

Su retirada

Tres años después, Carolina Marín llegó a los Juegos Olímpicos de París con otra mentalidad y en un estado de forma que ella misma considera el "mejor" de toda su carrera.

La campeona olímpica de Río 2016 se encontraba en plena madurez deportiva y afrontaba la competición con confianza después de todo. En París quería volver a luchar por el oro olímpico. Y estuvo muy cerca.

En las semifinales, ante la china He Bingjiao, Marín dominaba el encuentro y tenía la final al alcance de la mano. Hasta que su rodilla derecha volvió a fallar.

"En aquel momento no", ha respondido cuando Blanco le ha preguntado si fue consciente de la gravedad de lo que estaba ocurriendo.

"Cuando llegas en el mejor estado de forma de toda tu carrera deportiva, tanto físicamente como mentalmente, como tácticamente, como a nivel de madurez y de confianza, estaba mucho mejor que en Río de Janeiro cuando gané aquella medalla", ha explicado.

Y entonces, otra vez, la vida puso delante de ella una nueva "piedrecita". Marín ha rememorado además cómo afrontó aquella semifinal antes de que la lesión pusiera fin a su participación.

"En semifinales salgo diciendo, con perdón, 'a esta me la como'. No le di ninguna opción", ha relatado. La propia jugadora china se lo confirmó meses después, cuando ambas pudieron coincidir en España durante un evento y mantuvieron una conversación privada.

"Carolina, no sabía por dónde me venían los volantes, o sea, no sabía qué hacer contra ti y yo sabía que tú ibas a ganar, si tú llegabas a esa final, tú ganabas los Juegos de París", ha contado Marín que le dijo Bingjiao. Y es que Carolina se encontraba a tan solo 11 puntos de regresar a una final olímpica.

Necesitó alejarse del bádminton

Después de París, Carolina necesitó tomar distancia. No solo del bádminton, sino de la dinámica deportiva que había marcado toda su vida adulta. "Necesité apartarme un poco del bádminton, del deporte, necesitaba tiempo para mí", ha confesado.

La deportista ha trasladado que llegó a sentir que la vida estaba siendo especialmente dura con ella después de tantos golpes consecutivos. "Sentía que la vida de alguna manera estaba siendo muy cruel conmigo", ha explicado.

La salud mental

Otro de los aspectos en los que Marín ha puesto énfasis es la importancia que ha tenido la salud mental a lo largo de su trayectoria. La deportista comenzó a trabajar con un psicólogo cuando apenas tenía 15 años, después de su llegada al Centro de Alto Rendimiento de Madrid.

Durante aquellos primeros años, la preparación psicológica estaba muy vinculada a la competición. "Aquel psicólogo me daba técnicas ante situaciones adversas, miedos, inseguridades, nervios, afrontar situaciones del partido igualadas o enfrentarte a jugadoras asiáticas que dominan tu deporte", ha recordado.

Pero sus necesidades fueron cambiando a medida que ella también lo hacía. "De repente necesitar a coaches porque tengo emociones que no soy capaz de expresar con palabras y necesito empezar a conocerme más a mí misma", ha explicado.

Desde 2018 y hasta hace poco, Marín trabajó con la misma psicóloga. Durante esos años, ambas abordaron algunos de los episodios más importantes y dolorosos de la vida de la deportista.

"Con ella he trabajado las lesiones, las recuperaciones, la pérdida de mi padre, esa preparación hacia esa última cita de los Juegos Olímpicos de París". ha contado.

La campeona también ha querido aprovechar su experiencia para desmontar el estigma que durante años ha rodeado la ayuda psicológica.

"No hay que estar loco para ir al psicólogo, sino que hay que ver esa ayuda externa como un complemento más a nuestra vida, tanto a la parte como deportista en mi caso, como también a la parte personal", ha defendido.

De hecho, ha querido zanjar el asunto contando que ha habido momentos de su carrera en los que llegó a trabajar simultáneamente con dos profesionales. "Yo ha habido momentos en los cuales he tenido hasta dos psicólogas", ha sentenciado.

Próximo invitado a 'Cangrejos albinos' y cómo conseguir las entradas

El encargado de cerrar este ciclo será el actor y director Paco León. 'La comedia como bisturí' será el título del broche de oro de este ciclo de charlas que tendrá lugar el 14 de noviembre.

Por un precio simbólico de 10 euros, los asistentes no solo aseguran su plaza en estos encuentros exclusivos, sino que contribuyen a una causa mayor. La recaudación íntegra se destinará a proyectos sociales en Lanzarote o La Graciosa.

Además, para aquellos que no puedan acudir, pero deseen sumar su granito de arena, se está valorando la creación de una "Fila Cero", permitiendo donaciones directas a la causa.

Las entradas ya están disponibles en cangrejosalbinos.com . No pierdas la oportunidad de formar parte de este diálogo transformador.