Familia Real Británica

Escándalo en Buckingham tras el asesinato de la doctora del rey Carlos III: su marido, acusado de golpearla con un hacha y estrangularla

El rey Carlos III y su doctora
El rey Carlos III y su doctora. CP / West Norfolk Police
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La trágica muerte de Hannah Cain, conocida como la doctora Hannah Terry, ha conmocionado a Reino Unido y ha salpicado de lleno a la familia real británica. La médica, de 45 años, fue encontrada sin vida el pasado 4 de octubre en su domicilio de Dersingham, en el condado de Norfolk, a escasa distancia de Sandringham, una de las residencias campestres de Carlos III y Camila. Ahora, su marido, Mark Cain, ha sido acusado de su asesinato.

Según la acusación, el hombre habría golpeado a su esposa en la cabeza con un hacha y después la habría estrangulado. Tras ello, presuntamente, habría tratado de desviar la atención de los investigadores simulando que se había producido un robo en la casa y asegurando que había sido atacado por un intruso.

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En el momento de los hechos, los tres hijos del matrimonio y otros dos menores que se habían quedado a dormir en la vivienda se encontraban en el piso superior.

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El caso ha provocado un escándalo en Buckingham por la relación de Terry con los Windsor. Hannah formaba parte del equipo de médicos de atención primaria que podía atender a miembros de la familia real cuando estos se encontraban en la finca de Sandringham.

Una llamada a la Policía por un supuesto robo

Los hechos se remontan a la madrugada del pasado domingo, 4 de octubre. Los servicios de emergencia recibieron una llamada a las 2:25 horas, después de que se alertara de un supuesto allanamiento en la vivienda de la familia, situada en Fern Hill, en Dersingham.

Según lo expuesto ante la Justicia, fue el propio Mark Cain quien comunicó a las autoridades que se había producido un robo y que había mantenido un enfrentamiento con un desconocido en la planta baja de la casa.

Cuando los agentes llegaron al domicilio, el hombre presentaba varios cortes superficiales. Su versión inicial era que había tenido un altercado con un intruso mientras su esposa dormía en una habitación de la planta superior. Sin embargo, al acceder al piso de arriba, los servicios de emergencia encontraron a Hannah inconsciente y sin responder a estímulos. Pese a la intervención de los sanitarios, no pudieron salvarle la vida.

La escena que encontraron las autoridades dio paso a una investigación por muerte violenta. Los primeros resultados de la autopsia revelaron lesiones contundentes en la cabeza y heridas en el cuello compatibles con una compresión de esa zona del cuerpo. Después, durante la comparecencia judicial del acusado, la Fiscalía detalló la hipótesis de que la doctora había sido golpeada con un hacha y estrangulada.

La versión del supuesto intruso pasó así a ocupar un lugar central en las pesquisas. Los investigadores debían esclarecer qué había ocurrido realmente en el interior de la vivienda y determinar las circunstancias en las que murió la médica. Ante esta situación, Mark Cain ha sido detenido y después acusado formalmente del asesinato de su esposa.

Uno de los aspectos más estremecedores del caso es que la casa no estaba vacía en el momento de los hechos. Los tres hijos de la pareja, de ocho, once y trece años, se encontraban en el domicilio.

Además, otros dos niños, de ocho y diez años, habían acudido para pasar la noche con ellos.

La Fiscalía confirmó ante el tribunal que había menores presentes en la vivienda cuando se produjo el crimen.