Mette-Marit de Noruega envuelta de nuevo en un escándalo judicial, esta vez por su hermano: lo han denunciado 60 alumnos
Los motivos por los que la familia real noruega vuelve a estar en el foco público tras la demanda a Espen Hoiby, hermano de Mette-Marit
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La reina Mette-Marit de Noruega, esposa de Haakon VIII (53 años), ocupa de nuevo los titulares tras otro escándalo judicial, que vuelve a afectar a su núcleo más cercano. Cuando parecía que la familia real noruega conseguía tranquilizar las aguas después de varias crisis institucionales, vuelve a estar en el foco público.
Entre los motivos por los que han estado en boca de la opinión pública están la amistad de Mette-Marit con Jeffrey Epstein y la condena de su hijo Marius Borg a cuatro años de prisión por dos delitos de violación, agresiones físicas y amenazas. Mientras, Mette-Marit sigue recuperándose del trasplante de pulmón que le realizaron en junio tras la muerte del rey Harald V a finales de agosto.
En esta ocasión, el causante del escándalo ha sido su hermano, Espen Hoiby, quien ha recibido 60 de denuncias de alumnos de su exescuela de aviación, Pilot Flight Academy, en Sandefjord, de la que él era copropietario y que quebró a principios de año, según ha informado de manera minuciosa la cadena pública de televisión noruega NRK. Parece ser que podría haber fraude por parte del hermano de la reina.
Los motivos por los que Espen Hoiby ha sido denunciado
El medio explica que, tras su cierre, unos 40 empleados se vieron afectados perdiendo sus puestos de trabajo y unos 160 estudiantes se quedaron sin su plaza en una de las instituciones educativas especializada en vuelo más caras de Noruega, que operaba en el aeropuerto de Torp.
Esto supuestamente ha conllevado que bastantes estudiantes sufrieran pérdidas económicas tras abonar unos 22.000 euros (unas 250.000 coronas suecas) en tasas de matrícula. Este dinero, según señalan, se esfumó de las cuentas de la compañía tras declararse insolvente.
Las personas afectadas lo acusan de "una gestión deliberadamente tardía y opaca de la quiebra". Actualmente, la denuncia se quiere llevar por la vía civil y penal.
La persona elegida para liquidar la academia, Kåre Jølberg, administrador concursal; detectó indicios de delitos y, según indica, los miembros de la sociedad escondieron la situación económica de la empresa mientras seguían captando alumnos, por lo que trasladó el expediente a la policía. También denuncian a Per Mikael Eriksson, director general veterano y expresidente del consejo de administración.
Sin embargo, el cuñado del monarca niega a través de su abogado, Kristoffer Aasebo, haber realizado ninguna irregularidad. Este argumenta que Espen Hoiby nunca formó parte del consejo de administración de la academia y que los alumnos tienen una versión "inexacta y sesgada".