La familia de Sandra Peña prepara una querella contra el colegio: "Han sido las peores Navidades de nuestras vidas"

Imagen de archivo
Imagen de archivo. Redacción
Compartir

SevillaTres meses después de la trágica muerte de Sandra Peña, la joven sevillana que se quitó la vida en octubre tras sufrir acoso escolar, su familia ha decidido dar un paso más en la búsqueda de justicia y presentar una querella contra el colegio de las Irlandesas de Loreto, según ha explicado Isaac Villar, tío y portavoz de la familia.

"La familia estamos agotada, estas Navidades han sido las más difíciles de nuestras vidas", reconoce Villar. "Presentar una querella siempre lo hemos tenido claro, pero queríamos esperar y respetar los pasos y trámites legales que nuestros abogados nos van marcando", asegura. "Ahora es el momento, así que en los próximos días se va a presentar esa querella contra el colegio".

PUEDE INTERESARTE

El tío de la joven y portavoz de la familia ha detallado los los motivos que los han llevado a dar este paso: "La ponemos porque creemos que el colegio tiene responsabilidad en este caso, porque no actuó como tuvo que hacerlo", dice. "Tenía que haber activado unos protocolos que no activaron y no actuaron de forma correcta".

El colegio sigue sin ponerse en contacto con la familia

Según Villar, la comunicación con la dirección del centro ha sido mínima: "Siguen sin ponerse en contacto con nosotros; solo, para ser exactos, nos han mandado dos correos electrónicos para devolvernos una cuota y un dinero que ya habían entregado los padres para un viaje que tenían programado realizar este curso", relata.

PUEDE INTERESARTE

Ante esta situación, para la familia, el objetivo no es solo reclamar justicia, sino también generar un cambio profundo en la gestión de los casos de acoso: "Necesitamos que el caso de mi sobrina suponga un antes y un después, porque nada nos la va a devolver, pero que al menos su muerte sirva para que esto no vuelva a pasar. Hay casos continuamente y en muchas ocasiones no se hace nada", lamenta Villar.

El tío de Sandra también señala que, pese a la tragedia, se están abriendo más protocolos que nunca, aunque reconoce que los inspectores están desbordados: “Cuando hay una sospecha, hay que abrir ese protocolo, y si luego no es nada, pues se cierra, pero hay que actuar”.

Muestras de apoyo llegadas desde todo el país

El impacto del caso ha trascendido a toda España, y la familia sigue recibiendo muestras de apoyo: "Nos llegan mensajes constantemente de gente de todo el país", cuenta, y recuerda un momento que le ha emocionado especialmente. "Ayer, día de Reyes, bajaba de casa de mi hermana y había un grupo de chiquillos de unos 14 años que habían llegado con un GPS desde Utrera, no sé cómo lo hicieron, si en autobús o cómo, pero allí estaban, para visitar el altar que Sandra tiene levantado en la puerta de su casa”.

Villar subraya que es fundamental hablar de acoso en casa y no ignorarlo: "Hay que hablar en casa de esto, no se puede tener miedo. Mi sobrina no lo vocalizó con tiempo suficiente, y ahora con toda la información que tenemos sabemos que todo venía de mucho antes”.

Una reunión pendiente en la Consejería de Educación

Añade que, pese a que la investigación judicial sigue abierta y la Fiscalía continúa tomando declaraciones, la familia busca también reunirse con la consejera de Educación: "Hemos solicitado una reunión para que nos explique cómo va el trámite administrativo de la Junta de Andalucía, que quedó paralizado con el trabajo de la Fiscalía".

"Buscamos que esto sea un antes y un después, que cuando alguien se plantee acosar a alguien, se lo piense, porque sepa que existen consecuencias. Que no se quede en nada", insiste. Por eso, con la presentación de la querella, la familia de Sandra espera que se reconozcan responsabilidades y se implementen medidas que eviten que otros niños sufran una situación similar.

Acoso escolar y protocolos

"Han sido las peores Navidades de nuestra vida por algo que se podía haber evitado", concluye Villar, apelando a la necesidad de justicia y de cambio en la forma de abordar el acoso escolar.

Porque el caso de Sandra Peña mostró trágicamente las deficiencias en la activación de protocolos frente al acoso escolar en algunos centros educativos. La familia insiste en que los colegios deben actuar de manera inmediata ante denuncias y sospechas, y que las autoridades educativas deben garantizar que estos procedimientos se cumplan para prevenir tragedias como la que vivió la pequeña sevillana.