Desaparecidos

El caso de Josué Monge, de 13 años: desapareció tras ir a casa de un amigo y su padre fue a buscarle con su furgoneta pero nunca volvió

Josué Monge, 13 años, desapareció y su padre salió a buscarle en furgoneta sin regresar. RRSS
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Josué Monge García, un niño de 13 años de Dos Hermanas, en Sevilla, desapareció el 11 de abril de 2006 mientras se dirigía a casa de un amigo, ubicada a apenas 300 metros de su domicilio. Ese día, había regresado a casa con varios suspensos escolares, pero sus padres le permitieron pasar la noche fuera. Con su bicicleta, una mochila y 30 euros en el bolsillo, salió rumbo a la casa de su amigo, aunque nunca llegó a destino. Inicialmente, los investigadores contemplaron la posibilidad de que se tratara de una fuga voluntaria, pero pronto surgieron dudas sobre esa hipótesis.

Según la Fundación QSD, las sospechas se centraron en el padre del menor, Antonio Monge, debido a ciertos comportamientos considerados inusuales. La noche de la desaparición, aseguró que iría a casa de su hermana a "arreglar" un asunto, llevando consigo una caja de herramientas y una bolsa. Regresó horas más tarde con ropa distinta y, lejos de buscar a su hijo, se acostó, un acto que aumentó las sospechas sobre su posible implicación en los hechos, tal y como recogen fuentes como 'lavozdelsur.es'.

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Antonio Monge, el padre de Josué, afirmó que saldría a buscar al menor y nunca regresó

Tras la desaparición, la madre de Josué, Isabel García, confrontó a su marido. Tras amenazar con acudir a la Policía si no revelaba el paradero de su hijo, después de varias semanas, Antonio cogió las llaves de su furgoneta y afirmó que saldría a buscar al menor, pero nunca regresó.

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La desaparición de Antonio dio lugar a una segunda investigación paralela, que incluyó la búsqueda en la ribera del Guadalquivir, pantanos y fincas privadas, sin que se hallara indicio alguno sobre el destino de padre e hijo. En 2016, el juzgado de Dos Hermanas encargado del caso declaró oficialmente fallecido a Antonio Monge.

La familia de Josué ha vivido marcada por la incertidumbre y el dolor

A lo largo de estos 19 años y más de ocho meses, la familia de Josué ha vivido marcada por la incertidumbre y el dolor. Isabel García mantiene una firme convicción, expresada públicamente en varias ocasiones: cree que su hijo falleció y que su padre fue responsable de su muerte. Sin embargo, el caso se ha podido resolver hasta ahora, una herida emocional profunda en quienes aún esperan respuestas sobre lo sucedido aquella fatídica noche de 2006. Todo, bajo la sospecha de la violencia vicaria.

En la actualidad, SOS Desaparecidos mantiene activa una alerta de búsqueda de Josué, recordando que, casi 20 años después, su paradero sigue siendo desconocido. La Fundación QSD también continúa difundiendo información sobre el caso, con la esperanza de mantener viva la memoria del menor y lograr algún día un cierre para la familia y la comunidad afectada.