La imagen del accidente de Adamuz que analizan ya los expertos: falta un trozo de vía y se inspecciona el cambio de aguja

Una imagen del trozo de vía que falta en el lugar del accidente de Adamuz. Telecinco
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39 muertos, 152 heridos, 123 de ellos leves y 29 graves. Es el trágico desenlace del accidente de Adamuz en el que una imagen se lleva todos los focos. La que analizan los expertos. Nada menos que la falta de un trozo de vía. La incógnita, como bien explica Rafael Escudero, portavoz intersindical ferroviario, es que "no se sabe si el carril se rompió al paso, pues los primeros coches ya pasaron y se rompe estando el tren encima, entonces son los coches que pillan en la rotura los que saltan" o si ya se encontraba rota antes.

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Agentes de la Guardia Civil peinan desde primera hora centímetro a centímentro el tramo de vía en el que descarrilaron los tres últimos vagones del tren Iryo que cubría la línea Málaga-Madrid. Intentan averiguar por qué el Alvia, que circulaba en sentido contrario, acabó impactando con los vagones descarillados del Iryo.

Desde que el tren descarriló hasta que chocó contra el tren Alvia pasaron solo 20 segundos. Álvaro Fernández Heredia, presidente de Renfe, señala que los 20 segundos desde el descarrilamiento hasta el impacto es un "tiempo insuficiente para que el sistema que detecta cuando hay un objeto en la vía ordenase el frenado de emergencia del tren Alvia". 

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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha explicado que la rotura del carril de la vía en la que tuvo lugar el accidente de tren en Adamuz no se limita solo a un trozo, sino que hay muchas más roturas a lo largo de 200 o 300 metros de vía.

Puente ha detallado que la imagen de la Guardia Civil que ha trascendido es solo la primera de una serie de roturas de vía, y que no se sabe aún si es una causa o una consecuencia del accidente. Respecto a la tesis de que la causa podría ser un fallo en la soldadura del carril, el ministro ha asegurado que atribuir al accidente ese posible problema es actualmente "inviable".

Tampoco cree que el exceso de velocidad o los fallos humanos estén detrás de las causas, al tiempo que ha reiterado que el tren de Iryo era nuevo y había sido recientemente revisado, que es lo habitual en el material rodante ferroviario.

El ministro ha defendido que el transporte ferroviario es seguro, recordando que se trata del primer gran accidente de la alta velocidad, excluyendo el de Angrois en Galicia, que tuvo lugar en una zona altas velocidades aunque esa línea no era de alta velocidad. También ha detallado que, en los 20 minutos anteriores al accidente, hasta otros tres trenes pasaron por ese tramo de vía y no se reportó ninguna incidencia.

En cuanto a la reapertura de la línea afectada, la de Madrid a Andalucía, el ministro ha apuntado al 2 de febrero como la posible fecha a partir de la cual se podrá circular con normalidad. Hasta ese momento, Adif espera poder recuperar, al menos, una de las vías, por la cual pasarían los trenes a muy baja velocidad mientras que recupera y libera la otra vía

El cambio de aguja también puede ser clave

El límite de velocidad en este tramo es de 250 km/h -aunque está preparado para los 350 km/hora- y ninguno de los dos trenes lo sobrepasaba. Además el tren Iryo había sido fabricado hace solo cuatro años y hace solo cuatro días que había sido revisado. Al menos un mes se tardará en poner luz a lo ocurrido en esta tragedia.

La investigación también se centrará en si el cambio de aguja pudo ser el desencadenante del accidente.

Moncloa reconoció dos problemas técnicos solo un mes después de renovar la vía. Uno derivado de las altas temperaturas, porque una de las nuevas chapas había entrado en contacto con el raíl. Una incidencia que fue resuelta. El otro fallo se detectó en una tarjeta necesaria para que el sistema de señalización funcionase.

El gobierno aseguró que en todo momento la seguridad de los trenes estuvo garantizada. Las incidencias se arreglaron, pero el sindicato de maquinistas el SEMAF, pidió en agosto que se redujera la velocidad en ese tramo por el estado de las vías.

El expediente abierto por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) tras el accidente de Adamuz (Córdoba) detalla que, según las primeras pesquisas, los dos últimos coches del tren Iryo descarrilaron en la entrada de la estación de Adamuz e invadieron la vía paralela, lo que produjo la colisión con el tren Renfe Alvia, que circulaba en sentido contrario.

El expediente explica que tras el descarrilamiento del Iryo que viajaba desde Málaga a Madrid y la invasión de la vía contraria, la cabeza del Alvia, que circulaba en el otro sentido (de Madrid a Huelva), colisionó con los vagones descarrilados a las 19:45, cayendo los dos primeros vagones de este por un terraplén de cuatro metros aledaño a la vía. Un equipo investigador de la CIAF se encuentra desplazado en el lugar del accidente desde la misma noche del suceso. Además, en el expediente se explica que esta información no es definitiva y podría ser objeto de actualizaciones.

Siempre que no perjudique a la investigación, las víctimas y sus familiares, además de representantes de trabajadores o propietarios de bienes dañados, entre otros, disponen de 21 días naturales para registrarse como tales y poder tener acceso a información relativa sobre los hechos acaecidos y las investigaciones efectuadas. Para ello, pueden rellenar un formulario localizado en el propio expediente, al que se puede acudir a través de la página web de Transportes.

El presidente de la operadora italiana de alta velocidad, Carlos Bertomeu, ha calificado de "raro" y "extraño" el accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba). En declaraciones a los periodistas en Adamuz, Bertomeu, visiblemente emocionado,ha trasladado un mensaje de pésame y ánimo a los familiares de las víctimas y ha manifestado que a la compañía ferroviaria le invade una "profunda tristeza" ante el trágico suceso. Ha añadido que la compañía se ha puesto "a disposición total" de las autoridades para esclarecer lo sucedido y ha reconocido que en sus más de tres décadas de trayectoria profesional en el sector del transporte nunca había vivido un accidente con víctimas mortales.

"Yo llevo 32 años en transporte y nunca habíamos tenido en ningún modo un accidente con víctimas y es horrible, es un drama", ha señalado Bertomeu, quien ha deseado la "pronta recuperación de los heridos, que hay muchos, algunos graves y muy malitos", la gran mayoría ingresados en el hospital Reina Sofía de Córdoba.

El presidente de Iryo ha explicado que la empresa ha activado todos sus recursos para atender a los afectados, incluidos centros de atención psicológica tanto en el lugar del siniestro como en Córdoba, así como autobuses y taxis para trasladar a los pasajeros ilesos a sus destinos.

Además, ha evitado pronunciarse sobre las posibles causas del accidente y ha recordado que la investigación corresponde exclusivamente a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente. "Mientras la Comisión no se pronuncie, no nos debemos pronunciar, y además no tengo criterio para hacerlo", ha afirmado, mientras que ha insistido en que el ferroviario es un "sector absolutamente regulado".

No obstante, ha resaltado el carácter "inusual" del siniestro ya que "no ha ocurrido en una curva, ha ocurrido en una recta", y se produjo a "una velocidad moderada para la que tiene el tren".

También ha defendido que el convoy implicado es "un tren de última tecnología", con menos de tres años de antigüedad, adquirido nuevo y con "la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento programado cumplido, el último muy recientemente".

El descarrilamiento se ha producido en un vagón intermedio y no en la cabecera, "algo extraño"

Bertomeu ha aclarado que el descarrilamiento se produjo en un vagón intermedio y no en la cabecera del tren, lo que, a su juicio, refuerza la necesidad de una "investigación exhaustiva", ya que se trata de "un accidente extraño", por lo que es necesario "ponerse a disposición de la comisión de investigación para determinar la causa y que no vuelva a pasar nunca más".

Finalmente, ha agradecido la labor de los servicios de emergencia, bomberos, personal sanitario, ayuntamientos y trabajadores de Adif, así como la actuación de los tripulantes y maquinistas del tren, quienes "se pusieron a ayudar a gente y a sacar a gente desde el primer minuto" y ha reiterado su mensaje de condolencias y solidaridad con las víctimas y sus familias. "No sé expresarme de tanto dolor que siento y de verdad que tengo una inmensa pena, porque esto son cosas que no tendrían que haber pasado", ha concluido.