Hallan en buen estado a Benji, el perro perdido que una mujer maltratada dejó a cargo de su agresor en Málaga

Benji, el perro de una mujer víctima de la violencia de género de Málaga
El animal apareció desorientado, temblando y visiblemente asustado.. EAM de Málaga
  • El animal fue encontrado por la Policía Local en la zona de Sacaba Beach, desorientado, temblando y visiblemente asustado

  • Ya se está trabajando para hacer posible el reencuentro de Benji con su dueña, que permanece refugiada en otra Comunidad Autónoma

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La historia de Benji, el perro cuya desaparición ha desatado la angustia en el entorno de una mujer víctima de la violencia de género de Málaga, ha tenido un final feliz.  

El animal fue localizado este miércoles, sano y salvo, tras días de intensa búsqueda que han mantenido en vilo a su dueña y a quienes siguieron el caso de cerca. 

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Fue la Policía Local la que dio con Benji en la zona de Sacaba Beach, un rincón costero tranquilo situado en el oeste de Málaga. Apareció desorientado, temblando y visiblemente asustado, signos claros de la confusión e incertidumbre vividas durante días. Su hallazgo supuso un alivio inmediato para una historia marcada por el miedo y la preocupación, pero también por la esperanza. 

Una llamada que lo cambió todo 

Alrededor de las 16:10 horas de este miércoles, la sala coordinadora del Equipo de Atención a la Mujer (EAM), quien se hizo eco de esta desaparición y difundió a través de sus redes sociales, recibió una llamada clave que lo cambió todo: los agentes de la Policía Local comunicaban que el perro se encontraba ya bajo su custodia y requerían la presencia del equipo con la mayor rapidez posible. 

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Una llamada que lo cambió todo y que la trabajadora que la atendió recibió con emoción y mucha alegría. Desde el Equipo de Atención a la Mujer de Málaga reconocen que es el mayor operativo de búsqueda puesto en marcha por el equipo, que se ha volcado en encontrar a Benji

El aviso puso fin a una búsqueda cargada de tensión emocional y cerró un capítulo especialmente sensible, en el que la pérdida del animal había supuesto un golpe añadido para una mujer en una situación de extrema vulnerabilidad. 

Un final feliz aunque no se ha reencontrado con su dueña, refugiada en otra Comunidad

Un desenlace positivo, aunque advierten de que el proceso aún no ha concluido. En estos momentos, ya se está trabajando para hacer posible el reencuentro de Benji con su dueña, que permanece refugiada en otra Comunidad Autónoma por motivos de seguridad. 

El animal también se encuentra a salvo y bien cuidado en el refugio de la Sociedad Protectora de Plantas y Animales a la espera de tramitar la documentación para registrarlo a nombre de su dueña. 

Paralelamente, el Equipo de Atención a la Mujer ha activado los recursos necesarios para atender el impacto psicológico que esta situación ha tenido en la víctima, además de coordinar las actuaciones en el plano jurídico.  

El presunto autor de los hechos, quien tenía la responsabilidad de cuidar del animal, ha sido denunciado de oficio y deberá responder ante la autoridad judicial por su presunta implicación. 

Un objetivo claro: garantizar el bienestar y la recuperación de la mujer 

El objetivo de esta búsqueda ha sido solo la de encontrar a Benji, sino también la de garantizar su bienestar y facilitar su recuperación dentro del proceso de protección de la mujer

Desde el EMA, la jefa de servicio, Arancha Mohand, explicaba tras su desaparición que este tipo de situaciones no son excepcionales, aunque pocas veces se visibilizan: "Es relativamente común que, en contextos de violencia machista, los agresores utilicen a los animales de compañía como medio para causar daño emocional a las víctimas. Forma parte de lo que se conoce como violencia vicaria". 

Mohand detalla que esta forma de violencia no se limita a los hijos o a los familiares más cercanos, sino que puede extenderse a los elementos del entorno afectivo de la mujer: "Un animal querido puede convertirse en un instrumento para intimidar, controlar o causar sufrimiento psicológico profundo". 

Una realidad que ya ha sido reconocida incluso en la jurisprudencia española. En septiembre de 2025, un juzgado de Violencia sobre la Mujer de Las Palmas de Gran Canaria calificó como violencia vicaria el asesinato de un perro por parte de un agresor, al entender que el acto no era un hecho aislado, sino una acción deliberada para dañar psicológicamente a la mujer. Aquella resolución fue considerada pionera por integrar el maltrato animal dentro del marco de la violencia de género, al conectar el daño al animal con el maltrato psicológico a la víctima