El torero 'Lagartijo', trasladado de urgencia al hospital tras nueve días en huelga de hambre en la plaza de Córdoba

Algunos compañeros de profesión llamaron a una ambulancia tras hallar al diestro desorientado, con dificultades para hablar y síntomas graves de hipotermia
El torero Javier Moreno 'Lagartijo', en huelga de hambre a las puertas de la plaza de Córdoba: "El triunfo se me ha pagado con silencio"
CórdobaLa resistencia física de Javier Moreno 'Lagartijo' ha llegado este miércoles a su límite. Tras nueve jornadas consecutivas pernoctando a la intemperie y rechazando cualquier tipo de alimento, el matador de toros cordobés ha tenido que ser trasladado de urgencia al Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.
El diestro, que inició una huelga de hambre el pasado 18 de febrero para exigir su inclusión en los carteles de la Feria de Mayo, presentaba a primera hora de la mañana un estado de salud "muy débil" según los compañeros que lo acompañaban en las puertas de la plaza de Los Califas.
La voz de alarma la dieron sus amigos, entre ellos los toreros Rafael Figuerola y Rafael Rosa, quienes durante estos días han estado realizando visitas frecuentes al lugar de la protesta para supervisar el estado del diestro. Según han relatado los presentes, al acudir al catre donde 'Lagartijo' ha pasado las últimas ocho noches arropado únicamente por sus capotes, lo encontraron tiritando de forma incontrolada, con una evidente desorientación y serias dificultades para articular palabra.
Un traslado en estado de semiinconsciencia
Las imágenes del traslado, difundidas por la cuenta especializada de Instagram "Coso de Los Califas", muestran la crudeza del momento. En el vídeo se observa cómo un sanitario evacúan al torero en camilla, prácticamente sin conocimiento y con el rostro visiblemente demacrado tras más de 200 horas sin ingerir sólidos.
Una imagen que contrasta con el mensaje que el propio Javier Moreno había lanzado en sus redes sociales apenas unas horas antes, durante la noche del martes, donde ya reconocía el desgaste pero mantenía su intención inquebrantable: "Hoy ya no me acuerdo si hace ocho, siete o nueve días; estoy flojillo pero yo de aquí no me muevo", afirmaba el diestro en su última comunicación pública antes de ser evacuado.
En sus palabras, 'Lagartijo' reiteraba que su lucha no era solo personal, sino por el respeto a su tierra y a la afición que le ha brindado su cariño durante esta semana crítica: "Por mi pueblo voy a aguantar, un beso a todos". Sin embargo, las circunstancias han obligando a su ingreso en el centro hospitalario cordobés.
La visita de "un Dios"
Antes de que su estado empeorara drásticamente esta madrugada, Javier Moreno vivió uno de los momentos más significativos de su encierro. El pasado martes, tan solo 24 horas antes de ser hospitalizado, el diestro recibió la visita de Manuel Benítez 'El Cordobés'. El V Califa del Toreo, leyenda viva de la tauromaquia, acudió personalmente a las puertas de la plaza para conversar con el joven matador y transmitirle su respaldo ante la situación de "veto" que este denuncia por parte de la empresa gestora de la plaza.
'Lagartijo' inmortalizó el encuentro para compartirlo en sus redes sociales: "El apoyo de un Dios que vale más que mil palabras. Gracias, maestro Manuel Benítez el Cordobés, por estar conmigo en este momento tan duro". La presencia del veterano diestro supuso una inyección de moral para Moreno, quien se siente heredero de una tradición familiar que incluye a figuras como Manolete o el primer Lagartijo.
El pulso por la Feria de Mayo
El trasfondo de esta huelga de hambre es el conflicto abierto entre el torero y la empresa gestora de Los Califas. Javier Moreno reclama su derecho a torear en la próxima Feria de Mayo basándose en sus éxitos previos y en su trayectoria en Perú, donde ha lidiado medio centenar de corridas en condiciones extremas. La respuesta de la empresa, que según el diestro llegó a justificar su ausencia alegando que "Córdoba no le quiere", fue el detonante de este encierro que hoy ha terminado en el hospital.
Aunque su intención siempre fue no moverse de la Puerta de Los Califas "hasta que hubiera justicia taurina", el tiempo corre en contra de su objetivo, ya que los carteles de la feria están próximos a su cierre definitivo.
