Una vecina de Tomares, Sevilla, denuncia daños graves en su vivienda por unas obras: “Vivo con miedo de que mi casa se caiga”

Daños causados en la vivienda. Redacción Andalucía
  • Denuncia que su padre tiene una discapacidad del 94 por cierto y la vivienda no reúne las condiciones adecuadas

  • Durante más de dos años soportan inundaciones, cortes de suministro eléctrico y condiciones de vida que no son dignas para ningun

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La vida de Laura Ruiz Labrador y sus padres cambió de manera radical el día en que se vendieron unos terrenos colindantes a su vivienda, ubicada en la Calle Camino Viejo de Tomares, Sevilla, para construir unos chalets independientes. Desde entonces viven una pesadilla a la que no le encuentran solución. “Vivo con miedo de que mi casa se caiga” nos cuenta Laura con preocupación 

Laura y su familia llevan toda la vida viviendo en el mismo domicilio “jamás hemos tenido ningún problema”, hasta hace ahora tres años que la situación cambió. Según explica, los trabajos de desmonte en la parcela trasera provocaron daños materiales significativos y continuos problemas de habitabilidad. 

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Un conflicto que comenzó hace mas de tres años

El conflicto comenzó el 27 de enero de 2023, cuando se iniciaron los trabajos de retirada de árboles centenarios que actuaban como separación natural entre ambas propiedades. Durante estas labores, uno de los árboles cayó dentro de la vivienda de la familia, ocasionando daños en paredes, toldo, solería, balaustrada y tejas, con una valoración inicial de aproximadamente 5.500 euros. Sin embargo, la aseguradora de la empresa responsable solo ofreció una indemnización de 1.352,26 euros, alegando que la póliza no cubría daños estéticos. “A día de hoy, los daños aún siguen” nos cuenta Laura. 

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La situación se complicó, aún más, un año después con la llegada de las lluvias. Se produjeron filtraciones que afectaron gravemente a la planta baja, incluyendo cocina, baño y lavadero. Estos problemas han provocado la caída de techos y azulejos, grietas, daños en la instalación eléctrica y deterioro de electrodomésticos, generando además gastos extraordinarios para la familia: “Cada año va a peor” 

Su padre tiene una discapacidad del 94 por ciento

Una pesadilla para cualquiera, pero aún más para Laura ya que su padre, José María Ruiz, presenta una discapacidad del 94 por ciento, tras sufrir un ictus hace 8 años. Una persona totalmente dependiente, como nos cuenta Laura, que necesita condiciones adecuadas para vivir dignamente y cuidados diarios. “No le podemos dedicar el tiempo que necesita, con tanto papeleo y reclamación”. “Mi padre no puede hacer uso del baño de abajo de donde cae agua constantemente, no puede ducharse, esta todo mojado” relata con dolor. 

Según la familia, el deterioro de la vivienda ha afectado gravemente a su salud y al bienestar emocional de todos los miembros del hogar, incluida su madre, actualmente en tratamiento psicológico. “Está muy mal, todo le da miedo, todos estamos sufriendo, pero ellos muchos más”. 

Sin respuesta a pesar de las acciones legales

A pesar de los intentos de contacto con la constructora y de acciones legales mediante abogado y perito, la situación no ha sido resuelta. Incluso se produjeron episodios críticos como el derrumbe de un murete tras las intensas lluvias, que generó una inundación de aproximadamente un metro de altura en el salón y en la habitación de los padres, requiriendo la intervención de la Policía Local. 

Se han visto obligados a abandonar su casa hasta en dos ocasiones por el nivel que ha alcanzado el agua dentro de su casa tras las lluvias. Una situación que no es la más adecuada para el estado de su padre, como nos dice esta vecina. 

La familia mantiene que, a pesar de reuniones con representantes del Ayuntamiento de Tomares y la cooperativa responsable, las obras continúan, mientras su vivienda sigue deteriorándose.  

Laura señalan también que no son los únicos afectados, que los daños no se limitan a su propiedad. Se han registrado incidencias en inmuebles colindantes. 

Tras más de dos años soportando inundaciones, cortes de suministro eléctrico y condiciones de vida que no son dignas para ninguno, pero mucho menos para su padre con una discapacidad de 94 por ciento, solo piden que les arreglen su casa, en la que llevan viviendo toda la vida y que se garantice así su seguridad.