Mascotas

Balto, el cachorro de 8 meses que no encuentra una familia que le quiera: “Es muy amoroso”

Balto tiene apenas ocho meses, pero su corta vida ya ha estado marcada por demasiados cambios.. Redacción Andalucía
  • El animal cruce de border collie, fue recogido de una perrera cuando tenía solo tres meses y medio

  • Según la Fundación Affinity, en 2024 las protectoras recogieron más de 292.000 perros y gatos, la cifra más alta registrada en los últimos cinco años

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Balto tiene apenas ocho meses, pero su corta vida ya ha estado marcada por demasiados cambios. Este cachorro de tamaño grande, cruce de border collie, fue recogido de una perrera cuando tenía solo tres meses y medio. Desde entonces, ha pasado por varias familias que, pese a reconocer sus cualidades, no han sabido ofrecerle el entorno y la paciencia que necesita. 

Balto es “muy, muy amoroso” nos cuentan desde la protectora Patas del Puerto de Santa María, Cádiz, donde se encuentra actualmente. Disfruta de la compañía de los demás, los mimos y, especialmente, de que le rasquen la barriga. Su carácter cariñoso se combina con una energía desbordante y una actitud tremendamente juguetona, propia de su edad y de su genética. 

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Sin embargo, esa vitalidad ha sido también uno de los motivos por los que ha sido devuelto en varias ocasiones. Balto necesita una familia que entienda su naturaleza activa y que pueda ofrecerle un espacio exterior donde moverse, jugar y desarrollarse plenamente. No es un perro para una vida sedentaria, sino para alguien dispuesto a compartir tiempo, ejercicio y dedicación. 

Preparado para vivir con otros animales 

Balto es apto para convivir con otros perros y, de hecho, disfruta especialmente de su compañía, sobre todo si son tan juguetones como él. Aunque ha mostrado cierta protección de recursos con la comida, un comportamiento defensivo cuando percibe que alguien puede quitarle o acercarse a su comida, esta actitud puede trabajarse con pautas adecuadas y paciencia. Se trata de un instinto bastante común en perros, sobre todo en aquellos que han pasado por situaciones de escasez o estrés. 

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Más allá de sus necesidades, Balto sigue siendo un cachorro con ganas de querer y ser querido. Su historia es un recordatorio de que adoptar implica compromiso, comprensión y responsabilidad. Él solo espera que la próxima oportunidad sea la definitiva: un hogar donde crecer, jugar y, por fin, quedarse para siempre. 

Abandono de animales 

El abandono de animales de compañía continúa siendo uno de los principales problemas de bienestar animal en España. Lejos de disminuir, las cifras más recientes reflejan una tendencia preocupante que sitúa al país entre los más afectados de Europa. 

Según el estudio “Él Nunca Lo Haría” de la Fundación Affinity, en 2024 las protectoras recogieron más de 292.000 perros y gatos, la cifra más alta registrada en los últimos cinco años. De ellos, aproximadamente 173.000 eran perros y 118.000 gatos, lo que confirma la magnitud del fenómeno. 

En términos diarios, la situación resulta aún más impactante: se estima que en España se abandonan cientos de animales cada día, con cifras cercanas a los 300.000 anuales. Este volumen sitúa al país entre los que presentan mayores índices de abandono en Europa. 

La falta de identificación agrava el problema 

La ausencia de sistemas de identificación sigue siendo uno de los factores que más complican la gestión del abandono animal. Apenas un 27% de los animales que llegan a las protectoras cuenta con microchip, lo que dificulta localizar a sus propietarios. Como consecuencia, un elevado número de ellos no puede regresar a su hogar. 

Este déficit no solo incrementa la presión sobre refugios y centros de acogida, sino que también reduce considerablemente las posibilidades de que los animales se reencuentren con sus familias. 

Adopciones insuficientes y refugios al límite 

Si bien cerca de la mitad de los animales recogidos consigue ser adoptada, la realidad es que las protectoras continúan desbordadas. El flujo constante de ingresos, unido a la escasez de recursos, complica la gestión diaria de estos centros. 

A pesar de las campañas de sensibilización y las reformas legislativas impulsadas en los últimos años, el problema persiste y mantiene cifras elevadas de manera sostenida. 

Un reflejo de un problema social más amplio 

El abandono de animales trasciende el ámbito del bienestar animal y se consolida como una cuestión social. Detrás de estas cifras se encuentran factores como la tenencia irresponsable, cambios en el estilo de vida y una falta de concienciación generalizada. 

Diversas organizaciones y especialistas coinciden en que la solución requiere medidas integrales: promover la adopción responsable, garantizar la identificación obligatoria, controlar la reproducción y aplicar sanciones más estrictas. No obstante, mientras estas acciones no se implementen de forma eficaz, será difícil revertir una situación que se repite año tras año.