Roban el equipo médico de una menor en cuidados paliativos en Lora del Río, en Sevilla: "Su enfermedad avanza"
El respirador y el humidificador que necesita Rebeca, de 14 años, fueron sustraídos del coche familiar tras romper una ventanilla
Rebeca tiene una enfermedad rara degenerativa que le hace dependiente de los cuidados y de los aparatos médicos que la acompañan a diario
La familia de Rebeca, una adolescente de 14 años vecina de Lora del Río, en Sevilla, que recibe cuidados paliativos, ha vivido esta semana una auténtica pesadilla tras el robo del material médico imprescindible para el tratamiento diario de la menor. Los hechos ocurrieron en la noche del miércoles, cuando varias personas forzaron el vehículo familiar y sustrajeron un respirador y un humidificador terapéutico fundamentales para su salud.
La historia de Rebeca lleva años marcada por la lucha constante contra una enfermedad rara y degenerativa que, según explica su familia, ni siquiera tiene todavía un diagnóstico concreto. Desde que nació en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla, la menor ha necesitado atención médica permanente. “Allí la conoce hasta el seguridad”, relata su madre, Setefilla Bravo, conocida en el municipio como Sete.
“Es una niña alegre, la quiere todo el mundo, pero su enfermedad avanza”, explica emocionada su madre, que asegura que las patologías derivadas de esta dolencia han convertido a Rebeca en una menor completamente dependiente de los cuidados y de los aparatos médicos que la acompañan a diario.
El robo que desató el pánico
Todo ocurrió cuando la familia tenía preparado el traslado de la menor al hospital para una consulta médica prevista al día siguiente. Fue entonces cuando descubrieron que alguien había roto una de las lunas del coche para acceder al interior y llevarse los dispositivos sanitarios.
“Me dio un ataque de ansiedad”, recuerda Setefilla, todavía afectada por lo sucedido. “Fueron unos momentos muy difíciles, sobre todo para mi salud mental. Sentí una impotencia que no se la deseo a nadie”, añade.
Los aparatos robados eran un ventilador respiratorio domiciliario y un humidificador terapéutico que Rebeca necesita de manera constante para respirar y alimentarse con normalidad. “Son aparatos vitales para ella”, insiste su madre.
“Si me piden dinero lo pago”
La angustia de la familia se hizo pública después de que el concejal socialista David Olivares difundiera en redes sociales un vídeo grabado por la propia madre. En las imágenes, Setefilla mostraba los daños ocasionados en el vehículo y explicaba entre lágrimas la gravedad de la situación.
“Si me piden dinero lo pago, aunque no pueda”, llegó a decir desesperada ante la posibilidad de recuperar el material médico de su hija.
La difusión del vídeo provocó una enorme reacción de solidaridad en Lora del Río y en numerosos puntos de Andalucía. Decenas de vecinos compartieron el mensaje y ofrecieron ayuda a la familia.
Una ola de solidaridad
El llamamiento ciudadano parece haber surtido efecto parcialmente. Según explica Setefilla, apenas un día después del robo apareció uno de los aparatos sustraídos abandonado en la puerta de su vivienda.
Además, la respuesta de los vecinos ha sido masiva. “El pueblo se ha volcado con mi niña desde que nació”, asegura emocionada. “En pocas horas el vídeo se viralizó. Me han llamado cientos de personas ofreciéndome ayuda: ‘si necesitas algo, aquí está mi coche’, ‘si necesitas desplazar a la niña, cuenta conmigo’”, relata.
La emoción acumulada durante esas horas terminó pasándole factura. “Por la noche acabé llorando, con una subida de tensión, de la emoción de sentir el apoyo de tanta gente ”, reconoce.
Un nuevo aparato para Rebeca
Tras los momentos de máxima tensión, la familia logró recuperar cierta tranquilidad después de ponerse en contacto con el equipo médico que atiende a Rebeca. Finalmente, los profesionales sanitarios consiguieron facilitarle un nuevo dispositivo respiratorio para garantizar la continuidad del tratamiento.
Aunque la situación médica de la menor vuelve a estar estabilizada, el miedo sigue presente en casa. Setefilla admite que teme que una situación así pueda repetirse en el futuro.
Mientras tanto, la familia continúa pidiendo colaboración ciudadana para intentar recuperar el resto del material sustraído y reclama más seguridad en las calles del municipio.