El Ayuntamiento realizará nuevos vuelos de vigilancia tras detectar numerosas piscinas con agua estancada pese al aviso emitido en marzo
El Consistorio advierte de multas, órdenes de limpieza e incluso intervenciones directas para frenar la proliferación de mosquitos en el municipio
El Ayuntamiento de Pulpí ha decidido endurecer el control sobre las piscinas privadas del municipio ante el aumento de instalaciones abandonadas o sin el mantenimiento adecuado. La medida llega después de que un primer vuelo con drones realizado por el Consistorio haya permitido detectar numerosas piscinas con agua estancada y en condiciones deficientes, pese al aviso emitido semanas atrás por la administración local.
Con la llegada de las altas temperaturas y el incremento de la actividad de mosquitos durante la primavera, el municipio almeriense ha puesto en marcha una estrategia de vigilancia para tratar de evitar problemas de salubridad pública. El objetivo es localizar aquellos espacios que puedan convertirse en focos de proliferación de insectos, especialmente en urbanizaciones y viviendas donde las piscinas permanecen sin uso o sin tratamiento durante largos periodos.
El origen de esta medida
La actuación municipal tiene su origen en el bando publicado el pasado 26 de marzo por el alcalde de Pulpí, Juan Pedro García Pérez. En aquel comunicado, el Ayuntamiento recordaba a los propietarios la obligación de mantener las piscinas en condiciones adecuadas de limpieza y tratamiento, insistiendo en la necesidad de evitar acumulaciones de agua estancada que favorezcan la aparición de larvas y la reproducción de mosquitos.
El Consistorio concedió entonces un plazo de quince días para que los titulares de las viviendas regularizaran la situación de sus instalaciones. Sin embargo, una vez transcurrido ese periodo, el balance realizado por el Ayuntamiento no ha sido el esperado.
Drones para detectar piscinas en mal estado
Según ha informado el propio Ayuntamiento, un vuelo aéreo efectuado recientemente mediante drones permitió comprobar que muchas piscinas continúan presentando un estado inadecuado, con agua acumulada y sin el tratamiento necesario.
Ante esta situación, el Consistorio ha anunciado que llevará a cabo una nueva inspección aérea para identificar con mayor precisión las piscinas que incumplen la normativa municipal. El uso de drones permitirá localizar desde el aire aquellas instalaciones que puedan representar un riesgo sanitario, especialmente en zonas residenciales con gran número de viviendas unifamiliares.
Riesgo de proliferación de mosquitos
La medida supone un paso más en la política municipal de prevención y control de plagas, en un momento del año especialmente sensible debido al aumento de temperaturas y a la proliferación de insectos vinculados al agua estancada.
Fuentes municipales recuerdan que una piscina abandonada puede convertirse en pocas semanas en un importante foco de cría de mosquitos, con las molestias y riesgos sanitarios que ello implica para vecinos y residentes cercanos.
Multas y actuaciones directas del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de Pulpí ha advertido además de que las actuaciones no se limitarán únicamente a la detección de las piscinas en mal estado. Una vez identificados los propietarios incumplidores, el Consistorio iniciará los procedimientos administrativos correspondientes apoyándose en el artículo 21 de la Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local, así como en la ordenanza municipal sobre control de mosquitos y moscas.
Entre las medidas previstas se incluyen requerimientos individuales para exigir la limpieza inmediata de las instalaciones, órdenes de ejecución obligatorias y la imposición de multas coercitivas para quienes no atiendan las indicaciones municipales.
Posibles intervenciones subsidiarias
Además, el Ayuntamiento contempla la posibilidad de actuar de forma subsidiaria en los casos más graves. Esto significa que, si el propietario no interviene, el propio Consistorio podría encargarse de realizar la limpieza o acondicionamiento de la piscina, repercutiendo posteriormente el coste económico al titular de la vivienda.
Desde el equipo de gobierno municipal insisten en que estas actuaciones buscan garantizar la salubridad pública y evitar problemas mayores durante los meses de primavera y verano, cuando la presencia de mosquitos aumenta considerablemente.
Un problema recurrente con la llegada del calor
La acumulación de agua sin tratar en piscinas privadas se convierte cada año en uno de los principales problemas para numerosos municipios durante la temporada de calor. Las altas temperaturas aceleran la reproducción de mosquitos y otros insectos, especialmente en espacios donde el agua permanece estancada durante semanas.
En el caso de Pulpí, el Ayuntamiento ya alertó en marzo de la necesidad de extremar las precauciones antes del inicio del verano. En el bando municipal difundido entonces, el alcalde recordó que mantener una piscina en mal estado no solo afecta a la propia vivienda, sino que puede generar consecuencias para el conjunto del entorno urbano.
Otros puntos de riesgo
El Consistorio también hizo hincapié en la importancia de controlar otros puntos susceptibles de acumular agua, como canaletas, depósitos, balsas o recipientes exteriores, lugares donde también pueden desarrollarse larvas con facilidad.
La decisión de recurrir ahora a drones para intensificar la vigilancia refleja la preocupación del Ayuntamiento ante un problema que, lejos de resolverse tras el primer aviso, continúa presente en distintos puntos del municipio.
Mientras tanto, el nuevo vuelo previsto para los próximos días marcará el inicio de una fase más estricta de control, en la que el Ayuntamiento de Pulpí asegura que actuará con firmeza frente a quienes incumplan las obligaciones de mantenimiento de sus piscinas privadas.

