Identifican dos moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia muy agresiva

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El estudio revela que estas pequeñas moléculas bloquean genes clave para la supervivencia de las células tumorales. Europa Press
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Un equipo de investigadores del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM), dependiente del CSIC y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ha identificado dos pequeñas moléculas del organismo que podrían ayudar a frenar el crecimiento de un tipo de leucemia especialmente agresiva.

El estudio, publicado en la revista científica Blood, demuestra que estos microARN son capaces de bloquear el crecimiento de células tumorales y abrir nuevas vías para futuros tratamientos contra el cáncer.

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Dos moléculas con efecto antitumoral

Según explican los investigadores, estos microARN ejercen un “doble efecto” sobre las células malignas.

Por un lado, inhiben genes clave para la supervivencia y división de las células tumorales y, por otro, favorecen la muerte de esas células.

Estos reguladores están activos durante el desarrollo normal del sistema inmunitario”, explican los autores del trabajo.

Cuando estas moléculas funcionan correctamente, limitan la proliferación de células malignas. Sin embargo, su pérdida favorece el avance de la enfermedad.

Una leucemia especialmente agresiva

La investigación se centra en la leucemia linfoblástica aguda de células T (LLA-T), un cáncer de la sangre muy agresivo que se origina durante el desarrollo de los linfocitos T en el timo.

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Los científicos recuerdan que, pese a los avances en oncología, las opciones terapéuticas para este tipo de tumor siguen siendo limitadas.

Por ello, consideran urgente desarrollar tratamientos “más eficaces y específicos”. Los expertos explican que los microARN son pequeñas moléculas de ARN encargadas de regular la actividad de los genes.

Actúan como interruptores finos” capaces de controlar procesos celulares esenciales, como la diferenciación y la proliferación celular.

Su capacidad para regular múltiples genes al mismo tiempo los convierte en candidatos prometedores para el desarrollo de nuevas terapias contra el cáncer.

Un regulador clave en los linfocitos T

El equipo de investigación, liderado por la científica María Luisa Toribio, identificó el papel de un grupo de microARN como regulador crítico en el desarrollo de los linfocitos T.

Hemos visto que este clúster de microARN controla de forma muy precisa la proliferación durante el desarrollo de los linfocitos T y evita que se descontrolen”, ha explicado Toribio. Durante el estudio, los investigadores aumentaron artificialmente los niveles de estos microARN en células tumorales de leucemia.

El resultado fue una reducción significativa del crecimiento del tumor en cultivos celulares.

Además, en modelos experimentales con ratones y células derivadas de pacientes se observó una ralentización de la progresión de la enfermedad.

Bloquean genes clave del cáncer

A nivel molecular, el estudio revela que estas moléculas inhiben genes fundamentales para la supervivencia de las células tumorales.

Entre ellos destacan BCL-2, que protege a las células frente a la muerte, y ciclina D3, clave para el proceso de división celular.

Es un mecanismo doble: por un lado impide que las células sigan dividiéndose y, por otro, favorece su eliminación”, ha detallado Toribio.

Los investigadores consideran que estos microARN podrían convertirse en futuras herramientas terapéuticas contra este tipo de leucemia.

Según los expertos, las nuevas estrategias podrían basarse tanto en restaurar la función natural de estas moléculas como en imitar artificialmente su actividad dentro de las células tumorales.