Málaga

Una 'exposición de basura' a los pies de la Catedral: los vecinos denuncian el deterioro del mirador de la Alcazaba de Málaga

Una 'exposición de basura' a los pies de la Catedral: los vecinos denuncian el deterioro del mirador de la Alcazaba de Málaga
Una 'exposición de basura' a los pies de la Catedral: los vecinos denuncian el deterioro del mirador de la Alcazaba de Málaga. Informativos Telecinco
  • Los vecinos del distrito denuncian el estado de deterioro de la zona: "Está todo sucio y con malos olores"

  • Durante el paseo se pueden encontrar latas, botellas, cristales, colillas, ropa usada, lámparas y hasta electrodomésticos abandonados

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Un rápido vistazo basta para comprobar el estado de deterioro y falta de limpieza en el entorno del mirador de la Alcazaba de Málaga, uno de los espacios con mejores panorámicas de la ciudad pero, al mismo tiempo, uno de los más castigados por el abandono y la falta de civismo.

A las faldas del Teatro Romano, una alfombra de basura recubre el suelo: botellas de plástico, recipientes de comida, litronas de vidrio, refrescos vacíos, latas de atún, vápers de usar y tirar y chicles pegados hasta en la vegetación.

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Colillas y papeleras desbordadas

En la entrada que da paso a las escaleras, un improvisado cenicero invita a sortear las colillas y cajetillas de tabaco que proliferan como setas.

Las papeleras, lejos de aliviar el problema, lo agravan porque están a rebosar. Hasta el punto, de que buena parte de la basura termina esturreada por el suelo y entre los arbustos.

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El catálogo de objetos abandonados y sin recoger en la zona es tan variopinto como desolador. Además de la basura acumulada por la falta de limpieza y de civismo, hay lugares que dan una apariencia más propia de un punto de reciclaje sin actividad.

Electrodomésticos, grafitis y malos olores

Debajo de la pasarela de metal del desfiladero aguarda un viejo carrito de la compra colonizado por los gatos callejeros. Alrededor, zapatillas usadas, lámparas antiguas destrozadas, aspiradores, mantas, sábanas, toallas sucias... la lista es interminable. Todo ello acompañado por bolsas de plástico que se desplazan de sitio en sitio cuando sopla el aire.

A la acumulación de residuos se suma la degradada imagen que ofrecen las escaleras y los muros, cubiertos de grafitis y pegatinas que se multiplican con el paso del tiempo. A la experiencia visual poco acogedora del lugar hay que añadir, además, la peste a orina que acompaña al vistitante durante gran parte de su recorrido.

Los vecinos, en pie de guerra

Los vecinos exigen medidas. El presidente de la asociación vecinal Centro Antiguo, Carlos Carrera critica el estado de deterioro y suciedad en el que se encuentra la zona y la "dejadez" del Ayuntamiento respecto a la limpieza.

Según Carrera, además de la falta de civismo, gran parte del problema se debe a la falta de recogida de basura, por ejemplo, en las papeleras, imposibles de usar porque no les cabe más basura, por lo que la gente que intenta depositar ahí los residuos no le queda más remedio que depositarla en el suelo, asegura.

Quejas de los turistas

Además de la acumulación de basura, los vecinos aseguran que la valla perimetral lleva rota desde hace bastante tiempo. "Esto hace cualquiera entre al recinto y que por las noches se utilice para beber, consumir drogas o incluso dormir, con el consiguiente deterioro, suciedad y falta de seguridad", lamentan. Por otro lado, muchos turistas se quejan también de la falta de limpieza en un lugar que supone ser un atractivo turístico.

El mirador de la Alcazaba sigue regalando una panorámica perfecta de la Catedral. Pero si se baja la mirada, las vistas de La Manquita dan paso a lo que parece una exposición de basura. Un monumento a la dejadez que sigue esperando una solución que no llega.