Condenan a dos años y medio de cárcel a un hombre por agredir a otro a quien espiaba teniendo sexo con su pareja en Sevilla
La Audiencia de Sevilla ha confirmado la pena al acusado por lesiones agravadas con uso de instrumento peligroso
El varón golpeó a la víctima con un palo que tenía puntillas clavadas tras recibir la reprimenda por observar la práctica sexual
SevillaUn hombre ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por agredir a otro a quien espiaba mientras tenía sexo con su pareja en el interior de un coche aparcado en la localidad de Camas (Sevilla).
Así lo ha confirmado la Audiencia Provincial en relación a una sentencia del Juzgado de lo Penal que atribuyó al varón un delito de lesiones agravadas por uso de instrumento peligroso, según publica el diario 'ABC'.
El fallo dictado este verano desestima un recurso de apelación que presentó el acusado. Los hechos se remontan a la madrugada del 19 de agosto del 2019 y tuvieron lugar en el entorno del Puente de la Señorita.
Un mirón junto a la ventanilla que no quería irse
La víctima y su novia estaban manteniendo relaciones sexuales en el asiento trasero de un vehículo parado en un carril situado próximo a la autovía SE-30 cuando se percataron de que fuera junto a la ventanilla había un mirón.
Se trataba de un individuo de 42 años que, según relatan los hechos probados, "se situó al lado de la puerta trasera izquierda contemplando la práctica sexual". El joven le dijo que se marchara, pero el hombre no quiso irse.
Ante tal situación, la pareja se puso la ropa y salió a pedirle de nuevo al enjuiciado que los dejara tranquilos. No obstante, "se negó y, actuando con intención de menoscabar la integridad corporal del joven, le propinó un golpe".
Golpe con "un palo que tenía puntillas clavadas"
Luego, un forcejeo entre ambos acabó con el acusado en el suelo. Cuando se levantó posteriormente al darle la espalda el joven, "le golpeó con un palo que tenía puntillas clavadas", según recoge la sentencia.
Al sorprenderle con ese elemento del marco de una puerta vieja, la víctima no pudo reaccionar y aún recibió más ataques "con piedras y trozos de azulejos que había esparcidos por el lugar", cuando cayó al suelo.
La última agresión del individuo fue morderle los dedos al joven en otro momento posterior en el que consiguió coger su mano para que dejara de pegarle. La novia intervino, entregando 20 euros al agresor, para que se marchara por fin.