El Gobierno declara el Faro de Trafalgar de Cádiz como Bien de Interés Cultural: su ubicación estratégica y un "referente cultural y turístico"
El Consejo de Ministros ha aprobado la declaración de Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, del Faro de Trafalgar de Cádiz
Barbate reclama inversiones concretas para convertir el Faro de Trafalgar en "referente cultural y turístico"
CádizEl Consejo de Ministros, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aprobaba este martes 20 de octubre la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Monumento, del Faro de Trafalgar, situado en los Caños de Meca, en el término municipal de Bárbate (Cádiz).
En una nota, el Gobierno ha recordado que el Ministerio de Cultura incoó en junio de 2025 el expediente para la declaración, que supone la aplicación de este nivel de protección, la máxima que establece la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español.
La ubicación estratégica del faro de Trafalgar
El Faro de Trafalgar, construido a finales del siglo XIX, es uno de los edificios más singulares del litoral gaditano y andaluz. Se alza sobre el tómbolo de Trafalgar, frente a las costas donde tuvo lugar la histórica batalla naval de 1805, y en un entorno protegido desde 1989 como Parque Natural de La Breña y Marismas de Barbate.
Su ubicación estratégica lo ha convertido desde su origen en un elemento clave para la navegación marítima y el acceso al estrecho de Gibraltar.
El faro fue proyectado por el ingeniero Eduardo Saavedra y Moragas (1829- 1912), en colaboración con Rafael Navarro, Antonio de Palacio y Manuel García, alumnos de la Escuela de Caminos. Se edificó dentro del Plan General de Alumbrado Marítimo de las Costas y Puertos de España e Islas Adyacentes de 1847 y se iluminó por primera vez el 15 de julio de 1862.
Con una torre troncocónica de mampostería de más de 35 metros de altura y una organización singular en torno a un patio central, el Faro de Trafalgar presenta una tipología poco habitual en los faros españoles.
Un testimonio histórico único de la ciencia y la tecnología aplicada a la navegación marítima
Desde su construcción, ha sufrido una serie de intervenciones y mejoras para adaptarlo a las innovaciones tecnológicas que se iban produciendo en el campo de la navegación marítima, aunque estas reformas apenas han modificado su esquema compositivo original. Además, mantiene su uso ininterrumpido desde su construcción.
Desde el punto de vista tecnológico, el faro "es un testimonio histórico único de la ciencia y la tecnología aplicada a la navegación marítima", como se ha apuntado. Inicialmente su óptica tenía un alcance aproximado de 19 millas. Años después, se modificó, aumentando considerablemente su haz luminoso en torno a las 40 millas.
Un faro protegido en activo
Esta declaración tiene como objetivo la protección de los valores históricos, científicos y técnicos del bien, sin interferir en sus competencias en materia de señalización marítima.
No afectará el mantenimiento, actualización o instalación de aquellos elementos necesarios para el funcionamiento del faro como señal marítima, así como la instalación de nuevos medios técnicos imprescindibles para la prestación del servicio de señalización marítima y de clima marítimo del Sistema Portuario Español, y la adecuación de estos a los avances tecnológicos que se produzcan.
El Faro de Trafalgar está adscrito a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz y a Puertos del Estado, dependientes del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, y desempeña un importante servicio público para la seguridad marítima.
En 2017 fue incluido en el Catálogo de faros con valor patrimonial de España, realizado en el marco del Plan Nacional de Patrimonio Industrial, como "un testimonio histórico de la tecnología y la ciencia de su tiempo".
El orgullo de Cádiz
Nada más conocerse la noticia, se han producido varias reacciones en las redes sociales. Una de ellas ha sido la de Esther Gil de Reboleño, vicepresidenta tercera del Congreso.
"Hoy hemos ganado la batalla de Trafalgar! Y esta vez, la victoria se queda en Cádiz. Hoy desde el Gobierno hemos declarado Bien de Interés Cultural el Faro de Trafalgar y todo su entorno. Una decisión que pone fin al proyecto de convertir este lugar tan emblemático en un negocio de hostelería. Y quiero decirlo bien alto: esta victoria es de la gente de Cádiz, de quienes llevan años movilizándose, defendiendo nuestro patrimonio y diciendo que el Faro de Trafalgar no se vende. Desde Sumar hemos peleado para conseguirlo y hoy, gracias al Ministerio de Cultura, hemos demostrado que cuando la ciudadanía se organiza y las instituciones escuchan, las cosas pueden cambiar. Porque Cádiz no puede convertirse en el bar de España. No todo está en venta. Ni nuestra costa, ni nuestra historia, ni nuestro patrimonio natural. Mañana se cumplen 221 años de aquella batalla de Trafalgar que perdimos. Pero hoy hemos ganado otra. Y esta la ha ganado el pueblo de Cádiz", recalca en redes la vicepresidenta tercera del Congreso.
Por su parte, el Ayuntamiento de Barbate ha valorado de forma positiva el reconocimiento patrimonial del Faro de Trafalgar, declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento por el Consejo de Ministros, a la vez que ha reclamado inversiones y actuaciones concretas para recuperar el enclave y convertirlo en "un referente cultural y turístico", coincidiendo este 21 de octubre con el 221 aniversario de la batalla de Trafalgar.
En una nota, el Ayuntamiento ha apuntado que esta declaración supone el máximo nivel de protección contemplado en la Ley de Patrimonio Histórico Español y reconoce el valor histórico, arquitectónico, científico y técnico de uno de los enclaves más emblemáticos del litoral gaditano.
El alcalde de Barbate, Miguel Molina, ha valorado positivamente esta declaración, recordando que a nivel local ya se habían impulsado medidas de protección para este espacio, incluyendo el tómbolo y el propio faro dentro de la delimitación del Parque Natural, medidas que no se han traducido en "soluciones suficientes" para mejorar el estado actual del entorno.