El Ayuntamiento asegura haber detectado y eliminado el brote y que no ha habido ninguna persona afectada
La oposición acusa al gobierno local de "ocultación" y de falta de mantenimiento de las instalaciones
La bacteria de la legionela puede estar presente, principalmente, en sistemas de agua caliente como duchas, o en conductos de refrigeración de los sistemas de aire acondicionado. También está presente en las instalaciones de la Policía Local de Mijas, en Málaga, que no pueden ducharse de los vestuarios masculinos. Las duchas han sido cerradas por culpa de un brote de esta bacteria detectado el pasado martes.
El concejal socialista del Ayuntamiento de la localidad, Josele González, denunciaba la presencia de legionela en concentraciones superiores a los límites establecidos por la normativa sanitaria en distintos puntos del edificio. Así, ha acusado al Ayuntamiento de "ocultar la situación" y ha asegurado que la causa de la legionela en las duchas de la jefatura policial es consecuencia de "lsos tres años de abandono y dejadez en el mantenimiento" del edificio.
Ningún afectado
Por su parte, desde el Ayuntamiento de Mijas, ha confirmado la presencia de legionela en las duchas de los policías y asegura que "en contra de lo que dice el PSOE, no se ha ocultado nada". Desde el consistorio aseguranm que no ha habido ninguna persona afectada al no haberse produdicido ningún caso de contagio e inciden en que el resultado positivo es precisamente lo que ha permitido "detectar y eliminar el brote" que ha aparecido en la Jefatura de la Policía Local
El Concejal de Sanidad en Mijas, Marco Cortés, ha informado además de que tras detectarse este brote el martes, se procedió a cerrar las duchas y se ha llevado a cabo un tratamiento de hipercloración, "como manda la actuación preceptiva".
Asimismo, desde el Ayuntamiento de Mijas aseguran controlar las instalaciones como marca la ley y que "cuando se detecta la legionela, se actúa". También ha subrayado que no ha habido ningún caso de contagio sino “una analítica positiva” de la presencia de la legionela.
Cómo se contagia la legionela
La legionela o legionelosis es una neumonía grave causada por la bacteria L. pneumophila, identificada por primera vez en 1976 tras el estudio de un brote de neumonía en una sala de convenciones de Filadelfia, en Estados Unidos. Los textos médicos la describen en 1977 y está vinculada al mal funcionamiento de los sistemas hídricos.
La forma más habitual de transmisión de la legionela es por inhalación de aerosoles contaminados con las pulverizaciones, los chorros y las nebulizaciones de agua contaminada. La infección también puede tener lugar a través de la aspiración de agua o de hielo contaminados, sobre todo en pacientes vulnerables.
Por lo general, la enfermedad del legionario, como también se le llama, no se propagan de una persona a otra, aunque se han dado casos en determinadas circunstancias. La forma pulmonar es la más grave y puede provocar la muerte.
Los síntomas más característicos son: fiebre, pérdida de apetito, dolor de cabeza, malestar general y letargo. También puede provocar dolor muscular, diarrea y confusión en algunos pacientes.
Los enfermos pueden tener una tos leve inicial y en algunos casos pueden llegar a escupir sangre. La gravedad de la enfermedad va desde una tos leve hasta una neumonía que causa rápidamente la muerte.
