La historia de Elena Manera y Pat Bros y su vocación por la pesca artesanal: "No hay un relevo generacional porque no hay incentivos"
Elena Manera y Pat Bros protagonizan 'La Prona' de la directora Maria Contreras Coll
Las dos pescadoras ponen en valor un oficio tradicional, en peligro si no hay el relevo generacional
GironaLa Prona es una cala en el Cap de Creus (Girona) con un antiguo refugio de pescadores y el título del cortometraje de la cineasta Maria Contreras Coll en el que reivindica la pesca tradicional. Y lo hace con una mirada femenina. Sus dos protagonistas son la patrona Elena Manera, de la barca 'San José' en el Port de la Selva, y la marinera y pescadora, Pat Bros. "Es para poner en valor nuestro trabajo, que quiero continuar y que está en peligro de extinción y, como mujer es como una parte de empoderamiento y que quede guardado en el tiempo que hay mujeres pescadoras porque hay muy pocas películas que hablen de ello", destaca Manera.
A sus 29 años, Elena es una de las pocas patronas de Cataluña. Su vocación viene de familia. Su bisabuelo ya salía a pescar y ella lo hacía con su padre Salvador. En el cortometraje, que mezcla realidad y ficción, se recrean momentos con él. "Siento que soy la continuación de esas generaciones. Me saqué la titulación y cuando se jubiló decidí continuar como patrona. Estoy contenta de seguir. Soy muy feliz en el mar y me siento muy feliz por continuar", asegura.
Tras seis años de marinera, dio el paso y está al mando de la barca 'San José' de pesca artesanal que "respeta el mar que nos da de comer, es de todos y hemos de cuidar". Para ella, es una profesión que está en riesgo: "Hay menos embarcaciones. Hay jubilaciones y no hay un relevo generacional porque no hay incentivos para continuar pescando porque no hay ayudas ni desde los gobiernos ni desde Europa. Cada vez hay más normativas y hay una presión burocrática imposible", lamenta Manera. Sigue saliendo al mar pero ha tenido que buscar otros caminos: "Yo sigo porque amo la historia y de forma bucólica me gusta continuar pero he tenido que diversificarme. Y en esa búsqueda va de la mano de su padre con el que tiene una compañía de teatro y dan talleres medioambientales: "Mi padre es clown y tiene dos espectáculos para darle voz al mar gestualmente. Y yo me encargo de hacer divulgación sobre la pesca y el medio ambiente. Queremos acercar el mar a las personas desde cómo se pesca o cómo se preserva".
En este viaje cinematográfico también se ha embarcado Pat Bros, de 39 años, marinera, pescadora y también docente. Su amistad con Elena viene de años y entre su familia, también. Fue el padre de Elena quien la embarcó por primera vez como marinera y cuando él se jubiló empezó a navegar con Elena durante tres años hasta que se quedó embarazada. "Dejé la pesca. Al nacer mi hija, conciliar es imposible y no estoy activa. Ahora estoy divulgando y acabando una formación de patrona local de pesca. Quiero serlo porque, si no hay patrones las barcas se acaban porque se pierden las licencias. Eso me rompe el corazón. Tengo la esperanza de embarcarme este verano para la temporada de la langosta", señala Pat. Para facilitar el relevo generacional, reclama que se pongan facilidades para la formación en línea y crear una segunda escuela en Cataluña.
"Nos gustaría ser 'influencers' del mar. Todas las pescadoras tenemos redes sociales e intentamos difundir los artes de pesca, acercar las especies, el tiempo de reproducción o las vedas. Divulgamos y lo hacemos por nuestro mar y para concienciar de la cultura de la pesca", subraya.
En Cataluña se cuentan con los dedos de una mano las mujeres pescadoras. Elena es una de las pocas patronas que hay. "La pesca ha sido un sector muy masculino de cara a la foto pero han trabajado muchas mujeres aunque no en la barca. Yo me he encontrado con la suerte de que mi padre siempre me ha invitado a ir a pescar, a aprender el oficio tanto a mí como a Pat. Mi camino ha sido fácil pero no lo es. Falta mucho por hacer como un cambio de paradigma y que se vea como un trabajo de personas y no de hombres. Hay presión histórica y romper ese paradigma es difícil. Se tiene que educar diciendo que es un oficio para todos. Me gustaría ser un referente en el sentido de que este trabajo existe y lo puede hacer todo el mundo", asegura la patrona.
Mirando al futuro, Pat espera "que las niñas y los niños se inspiren. Confío que la gente joven abra los ojos al mar y al oficio de la pesca". A ese deseo, Elena añade: "seguiré luchando porque amo el mar, me encanta salir a pescar y de la forma respetuosa que lo hacemos".