Barcelona

El taller de trabajo de Antoni Gaudí en la Sagrada Familia recobrará la vida: "El obrador era un banco de pruebas"

Fotografía colocada en el interior del edículo. Fundació Junta Constructora del Temple Expiatori de la Sagrada Família
  • La Sagrada Familia impulsa la recuperación del taller de dibujo y el dormitorio, quemados en un incendio en 1936

  • Se espera que el próximo año estén finalizados los espacios de divulgación del obrador y del edículo

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BarcelonaEn las primeras fotografías de los cimientos de la cripta de la Sagrada Familia de 1883 se ve un pequeño edificio de planta baja, que se entiende que era para el guarda del solar, situado en la confluencia de las calles Provença y Sardenya. Una pequeña construcción que se fue transformando y ampliando. La parte inferior se dedicó a espacios para la parroquia. Se remontó con una planta, que sirvió de obrador a Antoni Gaudí. Era su zona de dibujo y, al final de su vida, donde estaba su dormitorio. Un espacio de trabajo que creció con otro edificio como el taller de maquetas y otro más, el del almacén. A ese conjunto se sumó el edículo. Una pequeña dependencia que servía de oratorio, sala de reuniones y donde se ha colocado una imagen del consejo de disciplina de los estudiantes de la escuela de la Sagrada Familia. En la parte superior de la construcción tiene el anagrama de Jesús, María y José.

De todos ellos, fue el único que quedó intacto después de un incendio en 1936. "La estructura del obrador era de madera y se quemó y se mantuvo la del edículo porque era de cerámica. Se perdió todo el archivo, que se había trasladado poco antes desde el parque Güell y se quemaron todas las maquetas. A partir de las fotografías y con la recuperación de todos los trocitos de los yesos que recogieron los colaboradores después del incendio, se ha ido reconstruyendo".

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Ahora la Sagrada Familia impulsa la recuperación del interior del edículo y del taller de dibujo, incluido el dormitorio. "Se está haciendo la musealización de los espacios. Será una herramienta para poner en valor la figura de Antoni Gaudí para entender cómo trabajó y cómo vivió porque desde 1914 se dedicó exclusivamente a la obra de la basílica de la Sagrada Familia y los últimos seis meses dormía ahí. Estaba cien por cien dedicado a la obra y con una humildad absoluta y es de alabanza", explica Umberto Viotto, arquitecto adjunto al arquitecto director y responsable de la gestión de proyectos de la Sagrada Familia.

El taller de dibujo

La caseta del guarda inicial se transformó en un edificio para la parroquia y la primera planta, para el taller de dibujo, donde acabaría viviendo los últimos meses de su vida. "Es ahí donde tenía la mesa y funcionaba como un despacho de arquitectos con sus colaboradores. Gaudí tenía un afán de divulgación. Recibía muchas visitas, entre ellas muchos estudiantes, a quienes les explicaba el proyecto de la Sagrada Familia con la idea muy clara de que él no la finalizaría. Transmitía sus intenciones más allá del papel".

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Ese lugar es uno de los que se van recrear: "La estrategia es intentar recuperar el espacio como era. Con el edículo está claro porque ha sufrido pocas transformaciones. En el taller de dibujo, se ha hecho la cubierta inclinada interior o las estructuras y los suelos de madera. Ahora se está acabando de recrear el ambiente y el espacio con elementos que Gaudí utilizó que sirven para explicar cómo trabajaba. Se basa en imágenes y textos que lo describen como las ventanas de color azul o un terminal de uno de los campanarios de la fachada del Nacimiento, entendemos que el de Bernabé, que estaba en una mesa en su dormitorio. Las paredes estaban llenas de información, con fotografías o pruebas de lámparas y colgadas del techo, había maquetas para las gárgolas. Antes de pasar las piezas a esculpir a los picapedreros, hacía una maqueta de yeso y se colocaba en obra. Hay fotos del portal del Nacimiento hecho en yeso."

"Un banco de pruebas"

El obrador de Gaudí era un lugar de creación y también de experimentación: "Tenemos la sensación de que era un banco de pruebas. Se va transformando según las necesidades".

Un ejemplo era el taller de maquetas y de fotografía, con paredes acristaladas y cubiertas móviles. "Este edificio lo elevó porque la maqueta de la nave central era más alta que el techo. Tenía muros cortina de vidrio. Había dos grandes compuertas que se abrían, a partir de unos contrapesos, para que entrara la luz, que era una de sus herramientas fundamentales", detalla Viotto. Para abaratar costes, Gaudí ingenió un método para ahorrar con los que hacían de modelos para los escultores: "Ideó que con solo una fotografía y poniendo unos espejos detrás de ellos se ven los reflejos. Y con una imagen el escultor podía definir la escultura en tres dimensiones".

El almacén de las maquetas era otra estructura del conjunto de trabajo. "Lo interesante es la estructura que es una cubierta igual que las escuelas, que se llama conoide. Son como las olas del mar que se van moviendo. Sería como un banco de pruebas, seguramente, para aplicarlo en las escuelas".