Un conjunto funerario y un relieve de Ajenatón y Nefertiti, dos piezas únicas en España, en el Museo Egipcio de Barcelona
El conjunto funerario de una dama noble, con más de 2.500 años, conserva el sarcófago y el ataúd interior
El relieve de Ajenatón y Nefertiti es la única representación conjunta de la pareja real conservada en una colección española
BarcelonaDos joyas únicas en España se han sumado a la colección del Museo Egipcio de Barcelona, que alberga más de 1.350 piezas que ilustran la vida, la religión y el mundo funerario del antiguo Egipto. Es el conjunto funerario de la dama Iah-tes-najt ('La luna es su fuerza'), con más de 2.500 años de antigüedad, que conserva el sarcófago exterior y el ataúd antropoide interior, con textos jeroglíficos y representaciones de más de una veintena de divinidades. Y también un relieve de Ajenatón y Nefertiti realizando ofrendas a Atón. Es la única representación conjunta de la pareja real conservada en una colección española.
"Son dos piezas muy distintas entre sí, pero ambas tienen un valor excepcional. Por un lado, el relieve nos permite acercarnos a uno de los faraones más singulares de la historia de Egipto y al período de Amarna. Por otro, contamos con el conjunto funerario de Iah-tes-najt, que abre además nuevas posibilidades de investigación sobre esta mujer y sobre las prácticas funerarias de la dinastía XXVI", destaca Maixaixa Taulé, directora general del Museo Egipcio de Barcelona.
Dos incorporaciones que refuerzan los ámbitos de la colección como las creencias funerarias y la figura del faraón del museo privado fundado por Jordi Clos, el más importante de Europa en cuanto a piezas faraónicas.
Sarcófago y ataúd interior de una dama
La principal adquisición es el conjunto de Iah-tes-najt, del Período Saíta, dinastía XXVI (664-525 a. C.). No existe actualmente otro conjunto de estas características expuesto en España. "Destacaría, en primer lugar, su extraordinario estado de conservación. El conjunto está formado por cuatro elementos: la base y la tapa del sarcófago exterior y la base y la tapa del ataúd antropoide interior. Todos ellos presentan una decoración muy rica. Pero también es especialmente interesante todo lo que todavía podemos investigar sobre su propietaria", subraya Taulé.
Su incorporación permitirá mostrar de manera conjunta los elementos que integraban el equipamiento funerario de una misma persona y explicar con mayor precisión las creencias y rituales relacionados con la muerte y el Más Allá en este período del antiguo Egipto. Perteneció a una mujer llamada Iah-tes-najt, "la luna es su fuerza", hija de Pa-sheri-aayt, "el hijo de Aayt", y de la Dama de la Casa Ta-di-iu, "la mujer que se lamenta". El título de "Dama de la Casa" pertenece a la madre de la propietaria, que se usaba para reconocer la gestión de los bienes y patrimonio familiar por parte de una mujer.
Los textos jeroglíficos incluyen fórmulas de petición de ofrendas, invocaciones dirigidas a los dioses y discursos pronunciados por ellos. En el ataúd interior aparecen también versiones abreviadas de tres capítulos del Libro de los Muertos. El repertorio iconográfico reúne más de una veintena de divinidades. Destaca Nut, diosa del cielo, representada en gran formato hasta en cuatro ocasiones. En el conjunto aparecen también Isis, Neftis, Anubis, Sokar y Horus de Behedet, además de escenas como Iah-tes-najt adorando a Ra, la barca de Ra-Atum viajando por el firmamento o la momificación de la difunta.
En el interior del ataúd, sobre el lugar donde se encontraba la cabeza de la difunta fue hallado un papiro de 23,5 metros de longitud con un ejemplar del Libro de los Muertos. El documento, que no forma parte de la adquisición, se conserva en el Departamento de Egiptología de la Universidad de Colonia.
Ajenatón y Nefertiti, juntos
Un fragmento de relieve en arenisca procedente de Tell el-Amarna en el que aparecen el faraón Ajenatón y la reina Nefertiti realizando ofrendas al dios Atón, representados con sus atributos reales, es la otra joya adquirida de la dinastía XVIII, durante el reinado de Ajenatón (1353-1335 a.C.). Para la directora del museo, se trata de "una pieza excepcional tanto por lo que representa como por su estado de conservación porque la imagen de Ajenatón fue perseguida y dañada después de su reinado con la voluntad de borrar su memoria. En este relieve, en cambio, podemos contemplar perfectamente su figura y también la de Nefertiti. Y, sobre todo, es la única representación conjunta de Ajenatón y Nefertiti conservada en una colección en España".
La escena representa al faraón Ajenatón y a la reina Nefertiti adorando al dios Atón. Ajenatón aparece de pie, tocado con la corona 'jepresh', vestido con un faldellín plisado y con los brazos alzados hacia el dios. Detrás de él se encuentra Nefertiti, con un tocado de difícil identificación en el que se aprecia el ureo. La reina viste una túnica plisada y sostiene dos ramos de flores que presenta a Atón.
En la parte superior se conservan restos de los cartuchos con los nombres de Atón y Ajenatón. La pieza permite acercarse, a través de su iconografía, al período de Amarna, marcado por profundas transformaciones religiosas y artísticas. Ajenatón, noveno faraón de la dinastía XVIII, protagonizó una de las épocas más revolucionarias del Antiguo Egipto. Inició su reinado con el nombre de Amenhotep pero con su esposa Nefertiti inicio una nueva etapa rompiendo con la religión tradicional e imponiendo como culto principal el del dios Atón, del que el faraón era el único intermediario en la tierra. Trasladó la capital a la nueva ciudad de Ajetaton, ahora conocida como Tell el Amarna. En su nueva etapa su característica imagen siempre estaba acompañada de los cartuchos del dios Atón, los suyos y el de su esposa Nefertiti, con la que compartió la representación y el poder de forma excepcional.