Cultura

La novela de Óscar Palazón de 200 páginas y una sola frase: "Solo hay un punto y es el final. Hay que arriesgar en narrativa"

Òscar Palazón, autor de 'Stabat Mater, un vent diví'
Òscar Palazón, autor de 'Stabat Mater, un vent diví'. Adrián Gázquez
  • 'Stabat Mater, un vent diví', de Òscar Palazón, es la primera novela en catalán de una sola frase

  • La obra es una autobiografía narrada con la voz de su madre como un monólogo interior

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Tarragona"Quedaríeu d'una peça si us explico de què som capaces les mares, fins on podem arribar per tal d’allunyar els nostres fills dels perills que els aguaiten i evitar que passin un tràngol o es fiquin en un embolic i en surtin malparats, interposant-nos-hi i pagant els plats trencats, si s’escau, anticipant-nos a les eventualitats de l’atzar o encarrilant-los cada vegada que s’esgarrien, ja sigui per desconeixement o per culpa de les males companyies o degut a la inclinació que senten vers el risc, de petits i quan són adults, com mosquits atrets per la llum ultraviolada d’una trampa per a insectes, on es cremaran si no se n’allunyen immediatament". Son las primeras líneas de 'Stabat Mater, un vent diví'. Una novela de 200 páginas de una frase. Las protagonistas son las comas. Solo hay un punto y es el final. "En teoría literaria, se conoce como flujo de conciencia porque es intentar reproducir cómo funciona nuestro cerebro cuando pensamos y recordamos. Es una cascada léxica, sin pausa. Cuando pensamos, lo hacemos del tirón", revela Òscar Palazón, profesor y escritor.

La continuidad del texto se rompe casi en el desenlace: "No hay saltos de línea hasta el final, en el que la protagonista, la narradora, se le rompen los esquemas y lo demuestro tipográficamente. Son como puntos y a parte, sin el punto. Lo muestro visualmente para reflejar la ruptura que tiene la narradora".

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Una técnica literaria que experimentaron escritores como James Joyce o William Faulkner. 'Stabat Mater, un vent diví' es la primera novela en catalán de una frase. "He buscado y no he encontrado ninguna escrita originalmente en catalán. Vi que en otros idiomas sí hay ejemplos de este tipo de escritura, pero no en catalán. Pensé que sería una ocasión para hacerlo", explica el autor de la novela.

Portada de la novela 'Stabat Mater, un vent diví' de Òscar Palazón
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'Stabat Mater, un vent diví' es el primer verso de una canción medieval. "Este poema habla del sufrimiento de la Virgen al pie de la Cruz cuando están crucificando a su hijo. Lo he tomado como el símbolo del sufrimiento de todas las madres cuando el hijo tiene un contratiempo. Lo que reflexiono en la novela es hasta dónde puede llegar una madre para defender a su hijo. Toda la novela es la preparación del desenlace. Al final, hay una respuesta", detalla.

Arriesgar y experimentar

Una única frase para contar la historia de una madre "que está pensando y recordando. En una novela es más importante cómo lo explicas en vez de qué explicas. Más importante que la historia es cómo está contada. Hay que arriesgar en narrativa. Me gusta romper las formas, experimentar y ser arriesgado".

Un plano secuencia literario sin el corte de los puntos para "una radiografía de sus pensamientos" en una falsa autobiografía: "No soy yo quien explica mi infancia, sino mi madre. Le he dado la voz a ella. Es como entiendo la literatura del yo. Lo habitual es que los autores lo hagan en primera persona. Yo lo hago a través de mi madre". Un libro en el que la verdad se esconde entre las líneas: "He intentado que no se sepa qué es real y qué es inventado. Son historias que he oído en casa y las he volcado. El único nombre cambiado es el mío. Es como ponerse una careta".

Los límites del lenguaje

Este filólogo, profesor y escritor de Lleida, con doce libros publicados entre poesía y narrativa, confiesa que "escribo porque me gusta leer. Es la actividad que he hecho más horas en mi vida. Escribir es un reto. También tiene un componente de liberación. Se instala una idea en la cabeza, que hace un runrún todo el día y tienes la necesidad de volcarla en un libro. Esta historia apareció así".

El siguiente runrún ha llegado y tendrá forma de poemas. Otra oportunidad para sumergirse en los límites del lenguaje: "Se trata de innovar respecto a lo que se publica y a lo que he escrito antes. Tengo textos con una sola vocal. Un poemario está escrito todo con la i. Me gusta experimentar".