Las fotos 'inútiles' que guardamos en el móvil afectan a la memoria y al planeta: "Es una cantidad ingente"

La galería de un móvil cualquiera. Pexels/ cottonbro studio
Compartir

Hay un trend que circula por redes sociales, en el que se imagina que pasaría si un hacker amenazase con publicar la galería de fotos del móvil si no se le pagase. Lo que sigue es la muestra factible del poco valor del tesoro: fotos de plazas de parking, de cosas que necesitan comprar y un montón de planos del gato. Es gracioso, pero, al mismo tiempo, está señalando un problema invisible. Hoy hacemos más fotos que nunca, pero la gran mayoría son de poco valor.

Puede que hace décadas las fotos fuesen algo un tanto especial. Los carretes eran limitados y se volvía de un viaje con solo un par para revelar. Hacerse con ellos y revelarlos, al final, costaba dinero. Luego llegaron las cámaras digitales y los únicos límites estaban en el tamaño de su tarjeta de memoria. Después aparecieron los smartphones y la posibilidad de almacenamiento en la nube y se empezó a sentir que ya no había límite. Ahora, hacemos cientos de fotos en un mes o en un viaje cualquiera.

PUEDE INTERESARTE

Las proyecciones de Rise Above Research hablan de que, solo en 2026, se harán en todo el mundo 1,95 billones de fotos, el 94% desde un móvil. Se sumarán a todas las demás que acumulamos hasta llegar a los 13,6 billones de fotos que se guardan en la nube a nivel global. Son cifras elevadísimas, que esconden además que la mayoría de esas imágenes pasarán directamente al olvido o capturan algo de escaso valor.

Ya en 2023 un informe de Epson advertía de que el álbum de fotos familiar había muerto: el 86% de las personas reconocía que ya no lo hacía y un tercio que no tenía en casa ni una sola foto impresa de sus familiares o amistades. Tampoco es que estuviesen haciendo viajes por la memoria en sus álbumes virtuales: de media, cada persona no los había vuelto a ver en 19 meses. De este mismo verano es un análisis de Cheerz, que apunta en la misma dirección. El 25% de los españoles jamás imprime fotos y el 60% solo lo hace “de forma esporádica”. Casi nadie hace un borrado activo de la basura que acumula en sus apps de fotos (únicamente lo hace de forma regular el 37%), a pesar de que 1 de cada 3 fotos que conserva en su móvil es 'basura digital'.

PUEDE INTERESARTE

Estos datos son más que una simple curiosidad estadística, ya que todas esas fotos irrelevantes y todas las que guardamos sin jamás volver a verlas tienen consecuencias.

El impacto de las fotografías 'inútiles'

Una de ellas es el impacto en nuestra memoria. De entrada, ya se ha modificado cómo se experimentan las cosas por esa abrumadora tendencia a capturarlo todo. Los viajes, las experiencias o hasta el día a día se ven ya desde el filtro de la cámara que lo captura. Luego, y a pesar de ese ingente archivo, olvidamos ese momento. Las fotos se convierten en trofeos a los que nunca volvemos, asegura Linda Henkel, investigadora en memoria de Universidad de Fairfield en el estudio de Epson, pero justo son los rituales de archivado físico y selección los que afianzan esos recuerdos en la memoria.

El otro, y todavía más invisible, es el impacto en el medioambiente. Todas esas cantidades ingentes de fotos tienen un coste ambiental. Cada vez que se cambia de smartphone ya se está generando una huella, toda la conectada con los materiales necesarios para crearlos, pero también con su fabricación. Pero, además, la nube en la que se guardan las fotos no es etérea.

“Toda esa información se guarda en centros de datos. Luego, están las redes de comunicación y los dispositivos de los usuarios finales. Y la energía y el agua que necesitan”, sintetiza Sara Pizzinato, coordinadora de campaña de transición energética en Greenpeace España. “Hay una parte física cada vez más grande”.

No es sencillo calcular la huella de carbono y el impacto que tienen todos estos elementos, especialmente los centros de datos, porque, como apunta la experta, existe bastante oscurantismo, pero las fuentes expertas tienen claro que es elevada. “En Greenpeace calculamos que si internet fuese un país sería el quinto del mundo por consumo de energía. Hablamos de una infraestructura de mucho impacto”. Y todos esos miles de millones de fotos que guardamos son una de las piezas. “Sabemos que almacenar un archivo de un mega cuesta 19 gramos de CO2”, explica. “Calcula ahora que en España se estima que hay unos 30.000 millones de fotos en los móviles. Es una actividad ingente”, señala.

Muchas de esas fotos serán recuerdos valiosos, pero muchas otras serán esas fotos de plazas de parking o demás basura digital, ese tercio del que habla Cheerz. Pizzinato apunta que “los datos oscuros, fotos o ficheros que no se usan porque se olvidan o no sirven, copan el 54% del almacenamiento mundial de datos”. “Serían los responsables de unas emisiones de unos 5,8 millones de toneladas de CO2. Es una barbaridad”.

Cómo reducir nuestras 'fotos basura'

Aunque una parte importante de la respuesta a todo esto debería ser colectiva, Pizzinato da unos cuantos consejos para bajar el impacto personal. La experta recomienda hacer limpieza digital, borrando fotos duplicadas o irrelevantes. “Si no la imprimirías, tírala”. Así borramos nuestros datos oscuros. También propone evitar formatos como las fotos en movimiento (que son al final 10 imágenes iguales) o reducir nuestra dependencia de la nube. Descargar las fotos importantes y guardarlas en un disco duro en casa reducirá su huella.

Porque, además, no solo se percibe que la nube es etérea, sino también gratis. Ambas cosas son mentira. Cuando se llega al límite de capacidad de nuestra app de fotos, tocará pagar para seguir acumulando archivos. Esos euros se irán, así, a nuestro archivo de imágenes irrelevantes.