Las grandes tecnológicas despiden a miles de trabajadores para invertir más de 526.000 millones de euros en Inteligencia Artificial

La grandes tecnológicas despiden a miles de trabajadores para financiar sus inversiones en Inteligencia Artificial
Las empresas ven ventajas en operar con soluciones de Inteligencia Artificial que automatizan procesos las 24 horas del día sin necesidad de personal. Informativos Telecinco
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Las grandes tecnológicas se han lanzado a despedir a miles de trabajadores de sus plantillas ante la necesidad de convencer a los bancos para que financien los 526.000 millones de euros que necesitan para el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA).

La última en sumarse ha sido Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, que ha anunciado una reducción del 10 % de su plantilla, lo que supone 8.000 despidos. La estrategia es clara: menos gasto en personal, más inversión en IA.

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Una carrera tecnológica que exige miles de millones

Microsoft sigue la misma senda, con 8.750 bajas incentivadas. Ambas compañías justifican los recortes como parte de un proceso de reorganización interna para liberar recursos y destinarlos al desarrollo de inteligencia artificial generativa.

El desarrollo de sistemas capaces de crear vídeos, componer canciones o ejecutar búsquedas imposibles para un humano requiere inversiones gigantescas en centros de datos, chips especializados y modelos de entrenamiento. La industria lo define como la revolución de la IA, pero el coste es tan elevado que los inversores empiezan a mostrar impaciencia.

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Ese clima de presión financiera explica por qué las tecnológicas están acelerando los ajustes laborales: la IA promete eficiencia y reducción de costes, y las empresas quieren demostrarlo cuanto antes.

La tendencia no se limita a los gigantes. También alcanza a compañías de menor tamaño, como la firma de márketing digital Negocio Vivo, que ha reducido dos tercios de su plantilla en cuatro años. Su representante, David Ríos, lo resume así: “Ya no es necesario tener una empresa con tantos trabajadores, porque tenemos una IA que trabaja 24/7, incluso haciendo muchas veces las tareas mucho mejor”.

El mensaje apunta a que la automatización ya no es una promesa futura, sino una herramienta presente que permite operar con menos personal.

El desafío para los trabajadores y las empresas

La pregunta que se plantean profesionales y trabajadores es evidente: ¿cómo sobrevivirán los empleados en un mercado donde la IA sustituye tareas enteras? Para José Francisco Montserrat, vicerrector de la Universidad Politécnica de Valencia, la respuesta pasa por una transformación profunda del perfil profesional: “Tenemos que encontrar nuestra recalificación para dejar de hacer cosas que la inteligencia artificial puede hacer mejor y pasar a otras de valor añadido”.

La adaptación, sostiene, será imprescindible para mantener la empleabilidad en un entorno donde la automatización avanza sin freno.

El esfuerzo económico para alimentar el desarrollo de la IA está modificando la lógica interna de las empresas. Según Massimo Cermelli, profesor de Economía en la Universidad de Deusto, a diferencia de las dudas de los empleados, la de los es otra: “¿De cuántas personas puedo prescindir sin dejar de crecer?”.