La emotiva confesión de Joan Manuel Serrat en su discurso al recoger el Premio de la Academia de la Música: "Me olvido de nombres y cosas"
A sus 82 años, el cantautor ha sido galardonado con el Premio de Honor de los III Premios de la Academia de la Música de España
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Joan Manuel Serrat ha sido galardonado con el Premio de Honor de los III Premios de la Academia de la Música de España. Durante la gala, que ha tenido lugar en la noche de este pasado martes, 26 de mayo, el cantautor ha sorprendido con su discurso al reconocer: "Me olvido de los nombres y de las cosas".
A sus 82 años, Serrat ha recogido el galardón en el Palacio de Congresos de IFEMA, donde se ha celebrado la ceremonia, poniendo en pie a todo el público allí presente. "Gracias a la Academia con este Premio de Honor, que es un premio a la supervivencia, que suele llegar a una edad avanzada", ha comenzado, agradeciendo a la música ya por "una vida que jamás me habría imaginado con 20 años".
Asimismo, ha confesado que "no me lo esperaba", añadiendo: "Preferiría que me dieran el revelación", evidenciando su característico sentido del humor.
También ha querido reconocer sus orígenes familiares: "No tengo ningún antecedente familiar que me relacione con la música. Soy hijo de obreros y nieto de campesinos. Pero eso sí, era gente que cantaba. Siempre recuerdo a mi familia cantando. Con mi madre cantaba cuando hacíamos las camas o cuando me tocaba abrir guisantes o separar lentejas y tantas cosas que hacíamos en el sagrado ambiente de la cocina de casa".
Y ha continuado, haciendo referencia a sus seis décadas de carrera: "Gracias a ustedes he podido tener una vida maravillosa que jamás me hubiera imaginado cuando tenía 20 años. En ningún momento, cuando empecé a tocar y escribir canciones, pensé que a estas alturas me iba a encontrar en una situación como esta, con 60 años de oficio y pudiendo decidir el momento en el que dejase los escenarios para usar esa cosa tan preciada que es estar vivo".
Serrat no ha querido dejar pasar la oportunidad de trasladar su preocupación por el futuro: "Menos mal que me han dado este premio este año, porque el que viene quién sabe dónde estaremos con este mundo absolutamente demente, cretino y desalmado que se está instaurando a nuestro alrededor".
Finalmente, ha cerrado su discurso con unas emotivas palabras: "En este mundo todo sucede muy deprisa. Y quién sabe, como yo también me olvido de las cosas y sé que a todos y a todo nos alcanza el olvido, como yo, que me olvido de los nombres, las caras... pero espero que, si la naturaleza me lo permite, no olvidarme nunca de ustedes, al menos antes de que ustedes se olviden de mí".