La jurista sudafricana Navi Pillay, Premio Nobel de la Paz 2026
El Comité Noruego del Nobel ha reconocido este viernes con el premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana y antigua Alta Comisionada de Naciones Unidas
Francis Halzen, premio Nobel por el experimento en el Polo Sur que atrapó las partículas más esquivas: los neutrinos
El Comité Noruego del Nobel ha reconocido este viernes con el premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana y antigua Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos Navanethem Pillay, conocida como Navi Pillay, quien fuera además jueza del Tribunal Penal Internacional (TPI).
Pillay, nacida en Sudáfrica en 1941, sucede así a la opositora venezolana María Corina Machado, galardonada en 2024 por su "incansable esfuerzo" para promover los derechos y libertades en Venezuela y favorecer una transición "justa y pacífica" de "la dictadura a la democracia".
Se habían registrado este año más de 280 candidaturas
El Instituto Noruego había registrado este año más de 280 candidaturas --208 de las cuales corresponden a personas, mientras que otras 79 son organizaciones-- que permanecen secretas, dado que los nombres de los aspirantes solo se publican 50 años después de que el galardón sea entregado.
El Comité Nobel Noruego dijo haberle otorgado el prestigioso premio por "promover la paz y el derecho internacional". "Ha sido fundamental para asegurar que los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio sean perseguidos", afirmó el jurado.
Navanethem 'Navi' Pillay, de 85 años, presidió la comisión de investigación independiente de la ONU que acusó a Israel de cometer un genocidio en la Franja de Gaza. El Comité Nobel destacó su compromiso «con los principios legales universales y su firme brújula moral».
"En una época marcada por retos existenciales -en particular, un número de guerras y conflictos que el mundo no había conocido desde hacía mucho tiempo-, el derecho internacional ya no es solo un complemento de la paz y la seguridad. Es una necesidad absoluta", afirma. La justicia internacional "está bajo tremenda presión y sus instituciones bajo ataque", recalcó el comité Nobel, cuando Estados Unidos ha emprendido una campaña contra la Corte Penal Internacional (CPI).
"Quizá comparta el premio con Trump"
Navy Pillay, abogada de origen indio en la Sudáfrica del apartheid, que llegó a ser jueza y alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU (2008-2014), domina el arte de los casos difíciles. Su carrera la ha llevado desde los tribunales sudafricanos, donde defendió a activistas contra el apartheid como Nelson Mandela y consiguió derechos fundamentales para los presos políticos, hasta el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, pasando por la CPI.
Presidió la comisión encargada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU de investigar las violaciones de los derechos humanos en los territorios palestinos y en Israel. En 2024 la CPI emitió una orden de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra en Gaza, y contra varios miembros del movimiento islamista palestino Hamás ya fallecidos.
Washington considera que es una institución «politizada», y en la pasada Asamblea General de la ONU, en septiembre, el presidente Donald Trump pidió a todos los países miembros "retirarse oficial e inmediatamente". "Si aplauden un poco más fuerte, quizá comparta el premio con Trump" bromeó Navy Pillay este viernes.
Ella lamenta que la tilden de "antisemita"
En las redes sociales hay llamados pidiendo a Estados Unidos que la sancione, como hizo Washington con una relatora de la ONU, con jueces de la CPI y con oenegés palestinas. El presidente del Comité Nobel, Jorgen Watne Frydnes, afirmó que se observa actualmente un giro hacia un poder que se ejerce "en detrimento de los marcos legales y el respeto global al derecho y la justicia".
En la actualidad Navi Pillay es magistrada de la Corte Internacional de Justicia en el caso en el que se acusa a Birmania de genocidio. El Nobel de la Paz otorgado a Navi Pillay da fe "de la necesidad y el valor" de los derechos humanos, destacó la ONU inmediatamente después del anuncio.