Una madre tejedora lidera una 'revolución' en Dinamarca para denunciar que la mayoría de las estatuas del país son hombres
Louise Moerup inició en Navidad un movimiento de mujeres tejedoras que ha cubierto de prendas las estatuas de su ciudad
Gracias a su acción colectiva, el Gobierno danés destinaría 1,5 millones de dólares a financiar obras de arte públicas sobre mujeres
La navidad pasada, una madre danesa, llamada Louise Moerup, que paseaba con su hijo de diez años en dirección al colegio por el centro de Copenhague, se detuvo a mirar una estatua de la diosa Venus que había en una plaza. Delante de la poderosa escultura, con la que se cruzaba todos los días, se preguntó por qué no hay más representaciones en el mundo de mujeres venerables de nuestra historia.
Si lo pensamos un momento, las grandes esculturas que hay repartidas por nuestro planeta, como el David de Miguel Ángel, El Discóbolo, el Corcovado, el Manneken Pis o el Nelson de Trafalgar Square, son representaciones de hombres, algo que inquietó a esta madre tejedora, que se valió de su profesión para llamar la atención de todos sus vecinos sobre esta cuestión. Por ello, tejió un vestido de colores y lo puso sobre la estatua, no con la intención de eliminar su desnudez, como algunos pensaron, sino para denunciar de alguna manera la ausencia de mujeres a quienes se recuerda por sus logros:
Gracias a su idea, se unieron tejedoras de toda Dinamarca
"Tejer el vestido fue mi forma humorística de hacer que la gente se detuviera a mirar y se fijara en lo que faltaba", ha dicho ella misma en una entrevista con 'The New York Times'. Desde entonces, sus acciones han inspirado un movimiento más amplio, llamado 'Yarn Bombing', formado por mujeres tejedoras que protestan por el desequilibrio de género en los monumentos públicos de Dinamarca, que en su mayoría representan a hombres. Así, han llenado las esculturas de su país de jerseys, vestidos, gorros y todo tipo de prendas confeccionadas con vivos colores, que no dejan indiferentes a los viandantes.
El Gobierno va a financiar más esculturas sobre mujeres
Viendo la fuerza que podría cobrar su reivindicación, Louise se puso en contacto con la escritora Maren Uthaug, autora de la novela Eleven Percent, que imagina un futuro en el que los hombres solo representan esa parte de la población y sus estatuas han sido llevadas a horrorosos parques temáticos donde las mujeres iban a asustarse con la idea de un mundo dominado por al patriarcado. Maren ya se había percatado de los tejidos que habían aparecido por la ciudad, por lo que, enseguida, hizo un llamamiento a través de sus redes sociales para animar a todas las mujeres a unirse a esta acción social.
Tejedoras de todo el país tomaron las agujas, cubriendo las estatuas de chales, faldas y bikinis, que eran fotografiadas y publicadas en Internet. A principios de febrero, su mensaje fue recogido por el Museo de Arte en Espacios Públicos, que demostró en un informe que 484 monumentos de Dinamarca representan a hombres históricamente significativos, mientras que solo 43 son de mujeres.
Así, a finales del mes , el gobierno danés anunció que destinaría 1,5 millones de dólares a financiar obras de arte públicas que conmemorarán a mujeres históricamente significativas. “Es muy gratificante”, dijo Matilde Dueholm, miembro del Consejo Municipal de la ciudad de Aarhus, quien forma parte del grupo de las tejedoras. “Da la sensación de que nos han escuchado”.