Los 20 países más educados del mundo, según un estudio: España se queda fuera del ranking
Un nuevo estudio global ha encuestado a más de 4.600 personas de todo el mundo para analizar cómo se percibe la educación
España no entra en el top 20 de los países considerados más educados pero sí se consideran a sí mismo un país educado
Para quienes se mudan a otro país, las pequeñas interacciones del día a día pueden influir mucho en cómo se sienten al llegar. Puede ser algo tan simple como un saludo amable en la cafetería de la esquina, un poco de paciencia con las barreras del idioma o una sonrisa al cruzarte con alguien por la calle. Son gestos pequeños, pero pueden marcar una gran diferencia a la hora de sentirse en casa en un lugar nuevo, según Remitly, plataforma digital de transferencias internacionales de dinero.
Para entender cómo se percibe la educación en distintas partes del mundo, Remitly, proveedor de servicios financieros digitales internacionales ha preguntado a más de 4.600 personas de 26 países qué lugares asocian con gente más educada, a partir de su propia experiencia. También han preguntado a los encuestados hasta qué punto se consideran educados, con el fin de comparar la percepción internacional con la visión que cada país tiene de sí mismo.
Japón y Canadá, los primeros del ranking
Japón ocupa el primer puesto: más de un tercio de las personas encuestadas (35,15 %) lo señala como el país con la gente más educada. Canadá ocupa el segundo puesto: un 13,35 % de las personas encuestadas lo señaló como el país con la gente más educada y España se sitúa en el puesto 22, por lo que no aparece entre los países más citados.
Japón encabeza la clasificación de los países más educados del mundo: un 35,15 % de las personas encuestadas lo señala como el país con la gente más educada. Y no sorprende demasiado. Desde hace años, Japón proyecta una imagen muy ligada al respeto, la consideración hacia los demás y la armonía social. Esa forma de entender la convivencia se refleja en gestos tan cotidianos como la reverencia, que no solo se utiliza para saludar, sino también para mostrar respeto. También está presente en el idioma, que cuenta con distintos niveles de cortesía según la situación y la relación entre quienes hablan.
Canadá también lleva años teniendo fama de ser un país educado y amable y, por ello, un 13,35 % de las personas encuestadas lo señaló como el segundo país con la gente más educada. Aunque a veces se bromea con que los canadienses piden perdón incluso por cosas que no dependen de ellos, ese estereotipo simplifica bastante una sociedad diversa en la que la cortesía y el respeto hacia los demás siguen desempeñando un papel importante en las interacciones cotidianas.
Según este estudio, completan el 10 de países más educados: Reino Unido, China, Alemania, Filipinas, Suecia, Dinamarca, Finlandia y Sudáfrica. FInalmente, Australia, Suiza, Estados Unidos, India, Irlanda, Nueva Zelanda, Noruega, Países Bajos, Tailandia, Francia y Brasil ocupan, en ese orden, los países más educados desde la posición 11 a la 20.
¿Qué países se ven a sí mismos como educados?
El estudio también permitió ver cómo valora la gente su propia educación, y ahí aparece una diferencia curiosa entre cómo ve cada país al resto y cómo se ve a sí mismo. Brasil encabeza la clasificación con un 9,46 sobre 10, y Chile le sigue justo detrás con la misma puntuación. No resulta especialmente sorprendente: en ambos países suelen valorarse mucho el trato cercano, la hospitalidad y la forma de relacionarse con los demás.
En conjunto, los países de habla hispana obtienen resultados muy positivos en este apartado. Después de Brasil y Chile, México ocupa el sexto puesto y España el séptimo, lo que apunta a una autopercepción bastante positiva de la educación y los buenos modales.
Em este caso, Japón deja uno de los resultados más llamativos del estudio. Aunque desde fuera se le percibe como el país más educado del mundo, sus propios habitantes lo sitúan en penúltima posición en la clasificación de autopercepción. Esa diferencia podría estar relacionada con el peso que tienen la modestia y la humildad en la cultura japonesa.