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Yan Diomandé y su desgarradora carta a Roxane, su hermana fallecida a los 15 años: "Todo lo que hago en un campo de fútbol es por ti"

Yan Diomandé y su desgarradora carta a Roxane, su hermana fallecida a los 15 años: "Todo lo que hago en un campo de fútbol es por ti"
Yan Diomandé, jugador del RB Leipzig, durante un partido con Costa de Marfil en el Mundial 2026. Europa Press
  • “Escribí esto porque quiero que sepas que me aseguraré de que tu recuerdo perdure, me aseguraré de que todo el mundo conozca tu nombre; el mundo entero”

  • El costamarfileño, una de las grandes promesas del fútbol, no deja de sonar como posible fichaje por el interés de Real Madrid y PSG, entre otros

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Yan Diomandé se ha convertido en uno de los nombres que más resuenan en el ámbito de la actualidad deportiva. El joven costamarfileño de 19 años, futbolista del RB Leipzig desde el verano del pasado 2025, cuando dejó el Leganés para poner rumbo a la Bundesliga, ha sido situado en la órbita del Real Madrid y el PSG como posible fichaje, con otros reconocidos clubes habiéndose interesado por él como una de las grandes promesas emergentes.

Desempeñándose en la posición de extremo, y con capacidad de jugar en cualquiera de las bandas por su extraordinario manejo del balón con ambas piernas, se le presume como un habilidoso atacante que en su última campaña materializó 12 goles y dio 9 asistencias en un total de 33 partidos disputados.

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La carta de Yan Diomandé a su hermana Roxane, fallecida a los 15 años

Con múltiples informaciones apuntando a que recalará en el Real Madrid como uno de los nuevos fichajes llamados a sumarse a las filas de José Mourinho, que reedita su paso por el banquillo blanco, son muchos en España y en el resto del mundo los que se han interesado por conocer más sobre el futbolista, sobre el cual además se halla una desgarradora historia que explica el compromiso de Diomandé con su carrera futbolística y su determinación de triunfar.

Revelada en una misiva que él mismo escribió contando en ‘The Players Tribune’ que iba a debutar en el Mundial 2026 con su selección, en ella el costamarfileño dejaba patente que todo cuanto hacía y hace en un terreno de juego es un homenaje a su hermana Roxane, que murió a los 15 años después de que, presuntamente, un extraño adulterase su bebida.

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“Querida Roxane. ¿Recuerdas cuando alguien me compró una camiseta falsa del United y escribí ‘Ronaldo 7’ en la espalda con un rotulador negro? No sabíamos si éramos ricos o pobres. Solo conocíamos la felicidad”, arrancaba el futbolista, dirigiéndose a su fallecida hermana haciendo retrospección sobre la infancia y sus inicios con el balón junto a ella.

“¿Recuerdas cuando 25 personas dormían en una casa en Abiyán? Mamá quería ver sus telenovelas. Los demás querían ver películas. ¿Recuerdas cómo fingía dormirme y luego me iba al salón después de medianoche? Ponía el televisor a un volumen muy bajo. Solo dos barras de volumen. Veía fútbol a oscuras y soñaba”, continúa, revelando que cuando los adultos le veían jugar con el balón sobre la tierra le apodaban Roberto Carlos, siendo que él se enfadaba “en secreto” porque su “ídolo” era CR7, Cristiano Ronaldo.

“¿Recuerdas cuando iba a jugar tan lejos de casa? Tenía 9 años”, escribe, explicando que entonces jugaba cerca de la frontera con Ghana y apenas era un niño pequeño en soledad.

“No sé si te conté esta historia, pero yo y los otros niños solíamos ir al pueblo a robar papas porque teníamos mucha hambre. Hicimos un ‘atraco al banco’. Dos niños distraían al dueño de la tienda y otros 18 salían corriendo con dos papas. Ni siquiera estaban buenas, pero sabían riquísimas”, escribe sobre esa época, bromeando. “Sigue siendo mi comida favorita. Papas hervidas con un poco de aceite. Me recuerda a esos tiempos”, escribe el futbolista, sobre el que hoy hay rumores de un traspaso que podría llegar a alcanzar cifras superiores a los 100 millones de euros.

Rememorando también cuando le regalaron sus “primeras botas de fútbol de verdad y dormía con ellas”, y que jugaba siempre con “unas sandalias blancas de plástico” con las que incluso ahora, cuando vuelve a casa, sigue jugando como parte de la tradición que ella y él compartían, continúa: “¿Recuerdas cuando volvía a casa y les decías a mis amigos del barrio: "¿Por qué dejaste de entrenar? Yan no te va a comprar coches. Tienes que seguir trabajando"

Tenías 10 años y ya eras mi agente”, señala Diomandé en esa carta, en la que recuerda también como ya entonces soñaban con mudarse a Francia, “ir de compras”, tener un apartamento. Soñaban que “iba a ser un futbolista rico con coches y una casa grande” y que ella no tendría que preocuparse “por nada”.

Siempre fuiste tú quien creyó que yo podía ser el próximo Cristiano, cuando todos los demás se reían”, escribe, explicando que se mudó a Estados Unidos, –donde se formaría también como futbolista hasta llegar al Leganés en enero de 2025–, para ir al instituto a los 15 años, echando mucho de menos su casa.

“Durante meses no entendía nada”, cuenta, explicando que mientras en su casa ni siquiera se atrevían a “pestañear” ante los mayores, allí incluso los alumnos “discutían con los profesores”.

Retrotrayéndose a ese paso por tierras estadounidenses, recuerda también cuando le hicieron una prueba en el Bournemouth, el Chelsea, el Rangers, el Olympiacos y el Crystal Palce, afirmando que “incluso Eze y Olise” se le acercaron después de un entrenamiento para decirle: ‘Oye, chico, eres muy bueno’.

Pero aun así, expone, no le contrataron. "Ni siquiera los equipos B de la MLS me querían. Ni siquiera sabía por qué. Nunca me dieron una razón. Los adultos se encargaban de todo. Me llevaban de un lado a otro de Europa, y todos seguían diciendo que no”, recuerda, para explicar más tarde por qué él nunca iba a rendirse.

“Mi visa había expirado. Mi sueño se había acabado. Me enviaron de vuelta a África y lloramos juntos. Fuiste tú quien nunca dejó de creer. Unas semanas después, fiché por el Leganés y derramamos lágrimas diferentes”, cuenta, explicando que “eso fue cuando todavía tenía emociones”, antes de quedar devastado por su muerte.

Ahora no siento nada. Es como si ya no fuera humano. Desde que moriste, estoy vacío”, expresa en la carta.

La muerte de Roxane, la hermana que siempre creyó en Yan Diomandé

Todo ocurrió “una semanas después” de su debut con el Leganés, nada más y nada menos que ante el Real Madrid y con 18 años. “Fue una locura”, un “sueño hecho realidad”, como él expresa, pero todo se truncó de repente.

“Entonces se convirtió en una pesadilla”, cuenta, explicando que alguien le llamaba “constantemente” desde su ciudad natal hasta que, por fin, cogió el teléfono: “Tu hermana se ha ido”, cuenta que le dijeron, dejándole en estado de shock. “¿Qué?”, preguntó, a lo que le dijeron: “Murió”. Sin dar crédito, preguntó de qué estaban hablándole, a lo que nuevamente le contestaron: “Alguien le puso algo en la bebida en una fiesta y nunca despertó. Ha fallecido”.

Entonces, Roxane tenía solo 15 años. Y desde ese momento Diomandé no hace otra cosa que jugar al fútbol pensando en ella.

“Quizás podría haberte protegido. No lo sé. Intento confiar en el plan de Dios. Es todo lo que puedo hacer. No intento olvidar, porque sé que no olvidaré. Lo único que puedo hacer es usar el dolor para esforzarme más y lograr todo lo que soñamos”, señala, explicando que decidió escribir la carta publicada en The Players Tribune porque no puede siquiera “hablar de ello”.

“Escribí esto porque quiero que sepas que me aseguraré de que tu recuerdo perdure. Me aseguraré de que todo el mundo conozca tu nombre. El mundo entero”.

Todo lo que hago en un campo de fútbol, es por ti”, declara.

La determinación de Yan Diomandé para homenajear a su hermana: "Demostraré que tenías razón"

Contándole a Roxane allí donde esté todo lo que sucedió después de aquel debut contra el Real Madrid, Diomandé recuerda igualmente que llegó a intercambiar camiseta con Kylian Mbappé, ante el que ella siempre decía: “Sí, es bueno, pero mi hermano es mejor”.

Ahora, en el Leipzig, internacional con Costa de Marfil y con múltiples rumores apuntando a un fichaje por parte del Real Madrid, donde triunfó su ídolo, recalca: “Me equivoqué en una cosa. No quiero ser rico. Veo lo que le hace a la gente, incluso a la familia. Cuando estaba en el Leganés, todo lo que ganaba lo enviaba a casa. Llegó un punto en que ya ni siquiera quería dinero. Era una carga. Nunca paraban de pedírmelo. Supongo que pensaban que ya era millonario. Ni siquiera tenía un apartamento. Vivía en el campo de entrenamiento, en una habitación sin televisión. Solo fútbol y dormir, fútbol y dormir. No quería una casa grande. No quería coches. Solo quería dedicarme por completo al fútbol. Todo para demostrarle al mundo que mi hermana tenía razón…”

Por eso, cuando en la Bundesliga empezó a llegar a los entrenamientos del Leipzig justo de tiempo, lo que en Alemania “significa llegar muy tarde”, tal como apostilla, rápidamente lo corrigió llegando “90 minutos antes a todo”. Tanto era así que empezaron a apodarle ‘El alemán’.

“El campo de juego es el único lugar donde me siento como en casa. Es donde me siento tranquilo y puedo hablar contigo. Ojalá siguieras aquí para poder decirte… ¡Lo logramos!”, escribe, señalando que todo lo que dijo “se hizo realidad”.

Finalizando su misiva explicando que iba a jugar el Mundial con Costa de Marfil como hicieron Drogba, Yaya o Gervinho, finaliza: “Ni siquiera lo veo como un juego. Lo veo como un escenario. Esta es mi oportunidad de mostrarle al mundo entero lo que viste en mí. Cada vez que anote, me aseguraré de que todos sepan tu nombre. Me aseguraré de que no te olviden. Siempre dijiste que yo podía ser mejor que Cristiano. Si lo veo allí, lo saludaré de tu parte. Voy a hacer lo que predijiste, te lo juro. Antes incluso de tener botas de verdad, ya le decías a todo el mundo: ‘Mi hermano va a ser el mejor del mundo’”.

Demostraré que tenías razón, o moriré en el intento”, finaliza, firmando su carta a Roxane con un sentido “tu hermano, Yan”.