Cómo revisar el extracto bancario para ahorrar más, según una economista: "Aunque duele, siempre hay sorpresas"
Tener una planificación equilibrada entre ahorro, gastos básicos y gastos personales y ocio, es esencial
Cómo te afecta la "paradoja del ahorro": cuando todo el mundo ahorra a la vez, la economía puede empeorar
Seguir de cerca los movimientos bancarios es una herramienta fundamental para quienes buscan mejorar su salud financiera. Aun así, muchas personas evitan mirar su extracto porque sienten que es un ejercicio incómodo, casi una revisión de conciencia que preferirían posponer.
Sin embargo, los expertos insisten en que este gesto sencillo permite detectar fugas de dinero que, acumuladas, terminan afectando la capacidad de ahorro del hogar. Elisabet Ruiz-Dotras, profesora de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC, explica que la revisión periódica del extracto bancario es más que un hábito administrativo.
Según señala, este análisis permite identificar patrones, descubrir gastos innecesarios y tomar decisiones más acertadas para el futuro. Para ella, la regla es clara: revisar duele, pero también transforma.
Qué señales muestran que un hogar está ante gastos invisibles
Los llamados gastos vampiro, aquellos que pasan desapercibidos pero afectan la economía doméstica, aparecen en cualquier familia que no se detiene a observar su flujo de dinero.
Ruiz-Dotras sostiene que "gastos vampiros los tendrán todos aquellos hogares que no revisen sus g3astos o sepan en qué gastan su dinero". Subraya que hay desembolsos que pueden mantenerse si generan bienestar, pero insiste en que la clave está en la consciencia.
Esta experta advierte de que quienes no han hecho una revisión seria ni han planificado sus finanzas a medio o largo plazo acabarán, tarde o temprano, atrapados por estos consumos silenciosos. "Aunque llegue a final de mes, debe considerarse que es dinero que deja de ahorrar y que si este dinero se ahorrara e invirtiera con los años, crecería".
Para ella, entender este fenómeno implica us palabras, "aunque llegue a final de mes, debe considerarse que es dinero que deja de ahorrar y que si este dinero se ahorrara e invirtiera con los años, crecería". Para ella, entender este fenómeno implica reconocer también el coste de oportunidad que supone gastar sin pensar.
Los hábitos que ayudan a detectar los desajustes
La construcción de una disciplina financiera requiere constancia. Ruiz-Dotras resume la idea con claridad al afirmar que es imprescindible hacer revisión de los gastos y tener una planificación equilibrada entre ahorro, gastos básicos y gastos personales y ocio.
Este enfoque permite que cada categoría tenga un espacio definido, facilitando la detección de desviaciones.
Este equilibrio, añade, no se basa en limitar la vida social ni renunciar a lo que da satisfacción, sino en asignar un lugar concreto a cada cosa.
Las familias que conocen sus cifras pueden anticiparse y corregir, mientras que aquellas que no lo hacen tienden a subestimar el impacto de pequeños movimientos que, acumulados, reducen su margen de maniobra.
¿Revisar el extracto línea por línea? Cuándo sí y cuándo no
Muchas personas se preguntan si deben dedicar tiempo todos los meses a revisar cada apunte bancario.
Ruiz-Dotras considera que un primer esfuerzo detallado es necesario, pero que, una vez estructurado un presupuesto, la vigilancia constante deja de ser imprescindible. "Personalmente creo que hay que revisar todos los gastos y tener una planificación y presupuesto. ¿Significa esto que hay que hacerlo cada mes o semana? No", explica.
Señala que hoy existen herramientas automatizadas capaces de clasificar gastos y alertar de irregularidades, por lo que la clave es crear un marco financiero propio y respetarlo.
Una vez establecida la referencia, cualquier desviación se detecta con rapidez. La economista lo resume así: "si lo haces una vez ya sabrás por ejemplo que en ocio solo puedes gastarte ‘x’ euros al mes".
Para ella, el desconocimiento del propio gasto es una de las mayores vulnerabilidades de los hogares. "Todos sabemos cuánto ganamos y el trabajo que hacemos para ganarlo. Creo que también deberíamos saber cuánto gastamos y en qué", señala. Y añade que, en sus sesiones de asesoramiento, "aunque duele, todos se sorprenden y cambian hábitos".
Un ejercicio incómodo, pero imprescindible
La revisión del extracto bancario no es solo un trámite financiero; es una radiografía de cómo vivimos. Identificar sus patrones permite ajustar hábitos, frenar impulsos y mejorar el margen de ahorro sin necesidad de renunciar a la calidad de vida.
La experiencia de especialistas en educación financiera, demuestra que quienes afrontan este proceso, aunque lo sientan duro al inicio, suelen descubrir oportunidades que no imaginaban.