Ahorro

Ni el horno ni la lavadora: hay electrodomésticos que consumen mucho más en casa

Hombre usando la lavadora, uno de los electrodomésticos más habituales. Telecinco.es
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Hay una convicción muy común sobre cómo se gasta la electricidad en casa que es, en buena medida, equivocada. La gente desconfía del horno porque cuando se enciende nota que "tira mucho". Esa gente que también vigila la lavadora porque hace ciclos largos o se siente culpable por dejar el televisor encendido. Pero al mismo tiempo, ignora el aparato que de lejos más luz consume en su hogar, que está en la cocina, y lleva haciendo exactamente lo mismo desde que lo compraron, sin que nadie le preste atención.

El frigorífico gana por goleada y nadie lo sospecha

Según datos del IDAE, el frigorífico representa el 30,6% del consumo eléctrico de los electrodomésticos del hogar. Casi un tercio de todo lo que gastan los aparatos de la casa se lo lleva ese electrodoméstico que nadie vigila porque nunca molesta, no hace ruido, no produce calor visible y nunca pide que le enchufes ni le apagues. Precisamente por eso consume tanto, ya que trabaja las 24 horas del día, los 365 días del año, sin interrupciones. 

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La lógica detrás del consumo es importante entenderla. No es que el frigorífico sea un aparato de alta potencia (consume diez veces menos energía por hora que un secador de pelo) sino que el tiempo de uso acumulado es imparable. Una nevera puede llegar a consumir hasta 662 kWh al año, mientras que un modelo de alta eficiencia energética consume menos de 200 kWh. Esa diferencia de casi 500 kWh entre un frigorífico antiguo y uno moderno eficiente equivale, con el precio actual de la electricidad, a más de 100 euros al año que se pierden sin que nadie lo decida. 

El segundo en el ranking tampoco es el que la mayoría esperaría. El televisor representa el 12,2% del consumo eléctrico total del hogar, seguido muy de cerca por la lavadora con el 11,8%. Solo entre los tres electrodomésticos que hemos citado ya se supera el 50% del consumo eléctrico doméstico. Todo lo demás, incluidos el horno, el lavavajillas, la secadora y el microondas, se reparte el resto de ese porcentaje.

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Por qué el horno no es el problema que parece

El horno da sensación de consumir mucho porque cuando se enciende, su calor es perceptible, el sonido es evidente y la espera es larga. Pero el horno consume en un hogar medio entre 229 y 1.000 kWh al año y representa solo el 4% del consumo de electrodomésticos, de acuerdo con el IDAE. La lavadora, que nadie siente como una amenaza, consume más del doble en términos de participación en la factura anual. 

El calefactor eléctrico es otra historia. Un calefactor eléctrico de 2.000 W consume 2 kWh por hora. Si se usa unas 4 horas diarias durante 90 días en invierno, el consumo anual aproximado es de 720 kWh/año. Si en un hogar hay uno de estos aparatos funcionando durante el invierno, su impacto supera con creces al del horno. Es el electrodoméstico trampa por excelencia, ya que se percibe como algo puntual y estacional, pero acumula un consumo anual que pocos se esperan. 

El consumo que nadie ve pero que siempre suma

Más allá del ranking de los grandes, hay un consumo transversal que afecta a todos los aparatos: el standby. Según el IDAE, el consumo fantasma representa aproximadamente el 6,6% del consumo eléctrico total en los hogares españoles. Cada aparato que queda en reposo con su lucecita roja encendida contribuye a ese porcentaje: televisores, decodificadores, videoconsolas, microondas con reloj, altavoces inteligentes. Individualmente son insignificantes; sumados, representan dos meses de factura al año. 

La consecuencia práctica de entender bien el ranking de consumo es que cambia por completo dónde tiene sentido actuar. Con hábitos más eficientes se puede reducir el gasto entre el 10 y el 50%, según la OCU. Pero ese rango tan amplio depende de dónde se aplique el esfuerzo. 

Revisar si el frigorífico tiene más de diez años y plantear su sustitución por un modelo de clase A es una decisión que puede reducir su consumo a menos de un tercio del actual. Programar la lavadora en franja horaria valle no cuesta nada. Usar el televisor con una regleta que permita apagarlo del todo antes de irse a dormir elimina el consumo nocturno en standby.