Consejos

Prepararse para la cuesta de septiembre antes de irse de vacaciones es clave: "No se planifican correctamente los gastos"

La inflación ha incrementado el precio de muchos productos relacionados con la vuelta al colegio.
La inflación ha incrementado el precio de muchos productos relacionados con la vuelta al colegio.. Pixabay
Compartir

Aunque muchas familias tienen la vista ya puesta en las vacaciones de verano, los gastos de septiembre están mucho más cerca de lo que parece.

La vuelta al colegio, la renovación del vestuario, las actividades extraescolares, el transporte o, cómo no, las cuotas pendientes de la tarjeta de crédito convierten tradicionalmente el noveno mes del año en uno de los más exigentes para la economía doméstica.

Sin embargo, gran parte de esos desembolsos no son inesperados. Se repiten cada año y, por tanto, pueden prepararse con antelación. “La cuesta de septiembre es un gasto que se repite cada año, pero muchas familias no logran planificarla con antelación porque no disponen de una buena estrategia para gestionar sus finanzas personales. Además, durante el verano suelen aumentar los gastos en ocio y desplazamientos, lo que reduce el margen de ahorro”, explica Javier Mezcua, experto en finanzas personales de HelpMyCash.

PUEDE INTERESARTE

Y sí, septiembre sorprende cada año a miles de hogares pese a tratarse de un período perfectamente previsible. La explicación está en la ausencia de una estrategia financiera clara. Según el experto, el verdadero problema no suele ser el importe de los gastos, “sino llegar a septiembre sin haber reservado previamente el dinero necesario para afrontarlos”.

Cómo prevenir los gastos de septiembre antes de vacaciones

Antes incluso de preparar las vacaciones conviene hacer un ejercicio de previsión para conocer qué pagos llegarán tras el verano.

"Además de los gastos habituales propios de cualquier mes, como el alquiler o la hipoteca, es importante identificar los relacionados con la vuelta al colegio o con la vuelta al trabajo. También hay familias que durante el verano financian parte de sus gastos y tendrán que devolver ese dinero en septiembre", avisa el experto.

PUEDE INTERESARTE

Por tanto, conocer con antelación todas esas partidas permite elaborar un presupuesto mucho más realista y reducir el riesgo de endeudarse cuando llegue el final del verano.

Y es que, durante los meses estivales es habitual relajar el control sobre el presupuesto. Viajes, comidas fuera de casa, actividades de ocio o compras impulsivas pueden provocar que el ahorro desaparezca casi sin darse cuenta, "los principales errores son no planificar correctamente los gastos y gastar más dinero de la cuenta, lo que reduce la capacidad de ahorro y aumenta el endeudamiento".

Revisar el septiembre del año anterior y calcular cuánto ahorrar

Uno de los consejos más sencillos consiste en consultar los movimientos bancarios del mismo periodo del año pasado, “aunque los gastos no tienen por qué ser exactamente los mismos, es una forma fácil de hacerse una idea de a cuánto pueden ascender".

Ese pequeño análisis permite recordar pagos que muchas veces pasan desapercibidos hasta el último momento. Una vez identificados los gastos, llega el momento de repartir el esfuerzo de ahorro. "La forma más sencilla es hacer una lista de todos los gastos previstos, como libros, material escolar, ropa o actividades extraescolares”, comenta el experto y añade, “después se puede estimar el importe de cada partida comparando precios y revisando los gastos del año anterior".

A partir de esa cifra total resulta mucho más sencillo decidir cuánto dinero conviene reservar cada mes para llegar con margen suficiente.

La paga extra puede convertirse en una gran aliada

Para quienes reciben paga extraordinaria en verano, ese ingreso adicional representa una oportunidad para preparar septiembre con mayor tranquilidad, "puede ayudar a costear los gastos de la cuesta de septiembre. Las familias pueden guardarla para tenerla disponible cuando llegue ese momento o utilizarla para sufragar los excesos del verano y no arrastrar deudas".

Otro de los errores habituales consiste en dejar el dinero destinado a septiembre dentro de la cuenta corriente habitual. "Tanto las huchas digitales como las cuentas remuneradas permiten separar una parte del dinero y, en algunos casos, rentabilizarlo. De esta manera no se corre el riesgo de gastarlo”, señala. O lo que es lo mismo: es mucho más fácil ahorrar si el dinero no está guardado en la misma cuenta que se usa para el día a día.

¿Cuándo conviene empezar a ahorrar?

No existe una cantidad universal válida para todas las familias. Todo depende del número de hijos, de los gastos previstos y de la capacidad de ahorro de cada hogar.

"Depende de los gastos previstos. Si una familia calcula que necesitará 500 euros adicionales en septiembre y puede ahorrar 150 euros al mes, convendría que comenzase a ahorrar unos cuatro meses antes", calcula el experto.

Cuanto antes empiece la planificación, menor será el esfuerzo mensual necesario. Factores como la inflación han incrementado el precio de muchos productos relacionados con la vuelta al colegio, aunque todavía existen fórmulas para reducir la factura. "El principal truco para ahorrar es comparar precios. También ayuda reciclar material de amigos o familiares, recurrir a plataformas de segunda mano y anticipar las compras".

Mucho cuidado con la tarjeta de crédito

Cuando el presupuesto no llega, muchas personas recurren automáticamente a la tarjeta de crédito para financiar septiembre. Sin embargo, el experto advierte de los riesgos. "Usar la tarjeta de crédito sin planificación, sin prever si se podrá devolver el dinero y sin conocer cómo lo cobrará el banco puede convertirse en un problema. Es importante conocer qué coste tiene y hacer un uso responsable".

Planificar con tiempo, reservar una cantidad fija después de cobrar la nómina y mantener ese dinero separado del resto de gastos son, según el experto, las herramientas más eficaces para afrontar septiembre sin sobresaltos financieros.