Los meses en los que volverá a subir la factura de la luz, según un experto en energía: "Pagaremos entre 15 y 25 euros más al mes"
El experto considera que los fundamentales actuales justificarían un mercado español de alrededor de 125-145 euros/MWh
La luz y el gas serán más caros a partir del 1 de junio: las facturas se encarecerán de media entre ocho y doce euros más
La factura de la luz encara un otoño complicado. Después de un agosto en el que el recibo se ha encarecido alrededor de un 19% interanual, todo apunta a que la presión sobre los precios continuará durante los próximos meses. Hay que preparar el bolsillo una vez más.
Nos encontramos en medio de una tormenta perfecta: la menor aportación fotovoltaica, el precio del gas y las tensiones internacionales pueden llevar al encarecimiento de la luz hasta en pleno invierno.
Mohammed Chrifi Derraz, analista de mercados energéticos del Grupo Trébol Energía, descarta que la subida de agosto sea un episodio aislado. “Ya no es un repunte puramente puntual. Agosto ha consolidado una tendencia alcista que probablemente nos acompañará durante buena parte del otoño y si el gas sigue tensionado, también durante el invierno”.
Hasta 165 euros/MWh en enero
Según las previsiones del experto, septiembre y octubre podrían conllevar una horquilla mayorista de entre 120 y 145 euros/MWh; noviembre podría situarse entre 125 y 150; diciembre, entre 130 y 155, y enero ya alcanzaría entre 135 y 165 euros/MWh.
El impacto, cómo no, terminaría trasladándose a los hogares, aunque dependerá de la tarifa y del consumo. “Probablemente, diciembre y enero serán los meses en los que muchas familias descubran que la electricidad vuelve a ser cara”. Para un hogar medio calcula "entre 15 y 25 euros mensuales" adicionales respecto al mismo periodo del año anterior.
No descarta incluso incrementos importantes si coinciden varias circunstancias adversas. “Desde la guerra de Ucrania, una subida del 20 o 30% respecto al año anterior ya no nos parecería extraordinaria”. Para llegar a esos niveles tendrían que combinarse gas caro, poco viento, baja generación hidráulica y temperaturas especialmente frías.
El gas puede volver a presionar la electricidad
España cuenta con una ventaja frente a otros países europeos: su elevada capacidad para recibir GNL por barco y un suministro diversificado, además del gas procedente directamente de Argelia mediante Medgaz.
“Para España me preocupa menos que vaya a faltar físicamente gas y más el precio al que tendremos que comprarlo”, explica el experto. Europa llega a septiembre con los almacenamientos por debajo de lo habitual, reduciendo su margen ante posibles problemas de suministro.
La referencia que encendería las alarmas está clara. “Empezaría a preocuparme seriamente si el TTF, la principal referencia del gas europeo, se mantiene durante bastante tiempo por encima de 75 €/MWh”.
No obstante, un gas caro no implica automáticamente electricidad cara. Todo dependerá del denominado hueco térmico: la demanda que queda por cubrir después de sumar solar, eólica, nuclear, hidráulica y otras tecnologías. “El gas no siempre manda en el precio de la luz en España, pero cuando necesitamos mucho gas, manda muchísimo”.
Noviembre traerá la pérdida del “escudo solar”
La fotovoltaica ha permitido precios muy reducidos durante determinadas horas del verano. En agosto, las horas solares registraron 26,37 euros/MWh frente a los 164,19 euros/MWh de las restantes horas.
Ese colchón perderá fuerza con los días más cortos. “Empezaremos a notarlo con claridad a finales de octubre, pero el verdadero impacto llegará en noviembre y diciembre”. Con el cambio de hora, el pico de consumo de última hora de la tarde coincidirá con una generación fotovoltaica prácticamente inexistente.
El analista considera que los fundamentales actuales justificarían un mercado español de alrededor de 125-145 euros/MWh. Sin embargo, existe una elevada incertidumbre: “Podemos hacer una previsión razonable hoy y que un acontecimiento geopolítico o un tuit cambie completamente el precio de la energía”.
Qué pueden hacer ahora las familias
Esperar a recibir una factura elevada puede ser un error. Para comprobar si existen alternativas más económicas, el experto propone una acción inmediata: “Coged vuestra última factura y escanead el código QR que aparece en ella”.
Este código dirige al comparador oficial de la CNMC y permite contrastar las ofertas disponibles utilizando los datos del propio suministro. “Es probablemente la forma más sencilla de saber si estamos pagando de más ahora mismo y poder ahorrar de verdad”.
Hay una excepción importante: “Si una familia tiene derecho al bono social eléctrico, yo no me movería nunca del PVPC”. Para el gas, aconseja utilizar la TUR como referencia, una tarifa que considera “difícil de batir en precio incluso sin ninguna bonificación”.
Un invierno alrededor de un 20% más caro
El escenario central no deja lugar a dudas: “Mi escenario más probable para España es un invierno un 20% más caro que el anterior”.
El resultado estará especialmente condicionado por elementos externos, desde las temperaturas europeas hasta el mercado internacional del GNL y posibles interrupciones del suministro.
Para disfrutar de un invierno más cómodo harían falta temperaturas suaves, viento abundante, buena generación hidráulica y una relajación del gas. “La combinación contraria —frío, poco viento, menor producción renovable y gas tensionado— abriría la puerta al escenario más adverso”.