Hipotecas

Las hipotecas serán más caras en 2026: así se espera que evolucione el precio de los préstamos fijos y variables

Madrid, Barcelona y Palma seguirán liderando los precios de las hipotecas más caras.
Así afectará la evolución del Euríbor al importe medio del préstamo. Pixabay
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El mercado hipotecario español entra en 2026 en una nueva fase tras varios ejercicios de intensa competencia entre entidades financieras. La estrategia de atraer clientes mediante ofertas agresivas ha ido perdiendo fuerza a medida que la demanda se ha acelerado y el ciclo inmobiliario ha recuperado un dinamismo que no se veía desde hace más de una década.

En este contexto, los precios de las hipotecas comienzan a repuntar y todo apunta a que 2026 consolidará esta tendencia. La combinación de un entorno financiero menos favorable, un volumen de solicitudes muy elevado y un encarecimiento sostenido de la vivienda está modificando el equilibrio entre bancos y compradores.

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Aunque aún existen diferencias entre entidades, la realidad es que las condiciones medias de financiación ya no son tan competitivas como hace un año y los expertos anticipan que el esfuerzo para acceder a una hipoteca seguirá aumentando.

El Euríbor y la política monetaria marcan el punto de inflexión

Uno de los factores más determinantes es la evolución del Euríbor, el índice de referencia para la mayoría de los préstamos hipotecarios.

Tras tocar mínimos relativos en verano, el indicador ha encadenado cinco meses consecutivos de subidas y en diciembre se mueve en torno al 2,27%, su nivel más alto desde marzo. Este repunte tiene un impacto directo en las nuevas hipotecas y en las revisiones de los préstamos ya concedidos, aunque con un decalaje de varios meses.

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A esta dinámica se suma la política del Banco Central Europeo. Después de varias rebajas de tipos desde junio de 2024, el mercado empieza a descontar que en 2026 podría producirse un cambio de rumbo.

La posibilidad de nuevas subidas de las tasas de referencia introduce un elemento de incertidumbre que las entidades trasladan a sus precios, elevando el tipo medio aplicado a los préstamos a largo plazo, que ya ronda el 2,8% según los últimos datos oficiales.

La banca frena las ofertas ante un aluvión de demanda

Otro elemento clave es el fuerte crecimiento de la demanda hipotecaria. En los primeros diez meses del año, cerca de 420.000 familias han firmado un préstamo para comprar vivienda, un 18% más que en el mismo periodo del año anterior.

Si la tendencia se mantiene, España podría rozar el medio millón de hipotecas anuales, una cifra que no se alcanzaba desde 2010.

Este aumento de operaciones reduce el incentivo de los bancos para competir en precio. Con una cartera de solicitudes elevada, muchas entidades han optado por retirar promociones y ajustar al alza sus condiciones.

De hecho, varias entidades de primer nivel ya han incrementado el precio de sus hipotecas fijas, un segmento que desde 2021 concentra la mayoría de las nuevas firmas y que actualmente representa casi seis de cada diez operaciones.

El miedo a quedarse fuera impulsa el endeudamiento

El encarecimiento acelerado de la vivienda ha introducido un nuevo factor psicológico en el mercado. El temor a perder la oportunidad de comprar antes de nuevas subidas está empujando a muchos hogares a adelantar decisiones.

En las grandes capitales, zonas costeras y archipiélagos, los precios por metro cuadrado se sitúan en máximos históricos, incluso por encima de los niveles previos a la burbuja inmobiliaria.

Esta presión se traduce en hipotecas de mayor importe. Aunque el número de operaciones no ha alcanzado los máximos del pasado, el volumen total de crédito concedido sí apunta a cifras récord.

Con algo más de 336.000 hipotecas, los bancos podrían superar los 80.000 millones de euros en financiación para compra de vivienda, el nivel más alto desde 2008.

El importe medio de un préstamo ya se sitúa en torno a 162.000 euros, con registros recientes por encima de los 167.000, la cifra más elevada de la última década.

Renegociaciones al alza y cuotas más exigentes

El entorno de tipos ha reactivado también las renegociaciones hipotecarias. Por tercer año consecutivo, miles de titulares buscan mejorar condiciones cambiando de entidad o revisando su contrato. En lo que va de ejercicio, unas 4.900 personas han renegociado su hipoteca, superando ya el volumen del año anterior.

El impacto de las subidas pasadas explica este movimiento. Una hipoteca estándar de 150.000 euros llegó a duplicar su cuota mensual en apenas dos años cuando los tipos tocaron máximos, pasando de alrededor de 450 euros a cerca de 800.

 En préstamos de mayor importe, el salto fue aún más acusado, lo que ha sensibilizado a los hogares ante cualquier cambio en las condiciones financieras.

Precios de la vivienda que neutralizan el alivio financiero

Aunque la moderación reciente de los tipos ha devuelto parte de la demanda al mercado, el encarecimiento de la vivienda neutraliza ese alivio.

En ciudades como Madrid, Barcelona, San Sebastián o Palma, los precios superan con holgura los 3.000 euros por metro cuadrado, mientras que la media nacional se aproxima a los niveles máximos de la burbuja inmobiliaria, por encima de los 2.000 euros.

La tensión entre oferta y demanda seguirá empujando los precios al alza en 2026. No hay duda. En este escenario, incluso con tipos relativamente contenidos, el mayor importe financiado eleva el riesgo asumido por los bancos y presiona al alza el tipo aplicado.

La consecuencia es clara: acceder a una hipoteca en 2026 será más caro no solo por el entorno financiero, sino por la propia estructura del mercado inmobiliario español.