José María Basoa y Andrés Adasme: de acusados de ser del CNI e intentar matar a Maduro, a ser liberados

José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme , liberados en Venezuela
José María Basoa y Andrés Adasme fueron acusados de formar parte de un complot terrorista. Archivo
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Cinco españoles han sido puestos en libertad en Venezuela tras la captura de Maduro.  El ministro de Asuntos Exteriores; José Manuel Albares, ha confirmado las identidades de los cinco españoles liberados este jueves por Venezuela: José María Basoa, Andrés Martínez Adasme, Miguel Moreno Dapena, Ernesto Gorbe Cardona y la hispanovenezolana Rocío San Miguel. 

En Venezuela hay al menos 20 presos políticos de origen español o con doble nacionalidad. Algunos de ellos están en la cárcel de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, en elRodeo. Otros, sobre todo las mujeres en el famoso Helicoide, el centro de represión en Caracas. Las ONGS contabilizan unos 830 presos políticos en Venezuela.

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En septiembre, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) y el partido Vente Venezuela mencionaron la existencia de alrededor de veinte ciudadanos españoles entre los encarcelados por motivos políticos.

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Entre los liberados se encuentran, José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme, dos turistas vascos, acusados de ser agentes españoles del CNI enviados a Venezuela para asesinar a Nicolás Maduro. Estos presos que ahora han sido liberados han vivido la cara más oculta y también la más salvaje del régimen chavista a la que ya hizo alusión Donald Trump. Las cárceles Rodeo 1 y Helicoide, en esas prisiones las violaciones de los derechos humanos y las torturas contra presos políticos y civiles son frecuentes.

La liberación de José María Basoa Valdovinos y Andrés Martínez Adasme es la más llamativa porque ahí nada estaban acusados de intentar asesinar a Maduro. El lehendakari, Imanol Pradales, se ha hecho eco en su cuenta de X de la "buena noticia" de la liberación , "tras más de año y medio detenidos injustamente en una prisión de Venezuela por el régimen de Maduro". Señala que ambos "se encuentran bien" y su liberación es "una buena noticia que devuelve la tranquilidad a sus familias", a las que vuelve a comunicar "todo el apoyo del Gobierno Vasco en esta nueva etapa". "Desde Euskadi seguiremos reclamando siempre el respeto a la legalidad internacional, a las garantías judiciales básicas y a los derechos humanos", recalca.

Las autoridades españolas negaron desde el principio que fueran agentes del CNI y reclamaron reiteradamente acceso consular y garantías procesales, mientras sus familias insistían en que se trataba de un viaje turístico. "Son unos trotamundos expertos que llegaron a Venezuela en el peor momento", afirmaban. En 2023, ya viajaron a Colombia. Sus pasaportes están llenos de sellos de países de todo el mundo. "Les encanta la aventura, así que no van a los sitios típicos", decían sus conocidos.

El caso es que tanto José María como Andrés fueron capturados sin una acusación oficial por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), según ellos por formar parte de un "complot terrorista". El pasado 23 de diciembre, el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, recibió en La Moncloa a familiares de tres de los españoles presos en Venezuela "sin base legal". Entre ellos estaban las familias de José María Basoa y Andrés Martínez Adasme.

Basoa, al que sus compañeros en el tajo en la capital vizcaína llaman 'el alemán' porque estudió en la Deutsche Schule (colegio germano), se encontraba trabajando en Suiza cuando fue arrestado en Venezuela, informa El Correo. Sus amigos hablan de él como de un currela que trabajaba en la instalación y mantenimiento de calefacción, gas, fontanería y climatización, con experiencia en empresas de Alemania y del País Vasco, además de algún empleo en el sector de estudios de mercado y logística en el extranjero. Basoa estuvo un mes y medio recorriendo Asia antes de viajar a Venezuela.

Andrés, por su parte, trabajaba colocando ventanas metálicas durante una época y pequeñas chapuzas y seguía residiendo en Bizkaia con sus padres. Antes del viaje estaba desempleado.

Diosdado Cabello sacó pecho en su día de una operación en la que se incautaron 400 fusiles y pistolas y fueron capturados también tres estadounidenses y un checo. Cabello les vinculaba con la CIA y el FBI y acusaba a España de suministrar mercenarios para un supuesto complot dirigido por EE UU para asesinar a Maduro.

Los dos amigos de Bilbao partieron hacia Venezuela el 17 de agosto de 2024, en un vuelo Madrid-Caracas. Alquilaron un coche, que tenían previsto devolver el 5 de septiembre. No lo hicieron. decidieron cruzar la frontera con Colombia en lancha y visitar la ciudad de Inírida, en plena selva del Amazonas. Su plan era tomar una embarcación regular de regreso a Puerto Ayacucho, en la orilla del Orinoco, al suroeste de Venezuela. El último contacto telefónico con ellos desde Bilbao se produjo el lunes, 2 de septiembre, a las 8.23 am. Iban sin guía.

Las familias, al no volver en el avión en el que tenían previsto, decidieron denunciar la extraña desaparición en medios digitales de la zona. Alarmados por la falta de noticias, acudieron después a la Ertzaintza. Los investigadores de la Sección Central de la Policía autonómica se comunicaron con Interpol y finalmente les dieron la noticia, tan sorprendente como trágica: habían sido detenidos en Venezuela acusados de intentar asesinar nada menos que a Maduro. Hoy, el que está preso es el expresidente de Venezuela y ellos han sido liberados.