Inmigración

La crisis migratoria de España con Marruecos se agrava ahora también con Melilla: saltos de la frontera, incursiones a nado e incidentes

Varias personas intentan cruzar la frontera marroquí con Melilla por el paso fronterizo del Barrio Chino. EFE
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MelillaLa crisis migratoria de España con Marruecos continúa agravándose. La pasada noche no solo Ceuta, sino también Melilla, vivió la llegada de cientos de migrantes. La frontera de Beni Enzar, la única operativa entre ambos países en esa ciudad autónoma, permanece cerrada mientras ya ha habido igualmente altercados en las calles. Las fuerzas del orden, sobrepasadas por la súbita avalancha, insisten en que no dan abasto.

Según Juan José Imbroda, el presidente de Melilla, han sido unos “400, como mucho”, los migrantes que se introdujeron en la región en la noche de este jueves por la frontera terrestre y por vía marítima.

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El presidente de Melilla asegura que "la gendarmería marroquí ha colaborado" con la ciudad autónoma

"Ha habido intentos por dos puestos fronterizos" terrestres y también por el dique sur, ha especificado Imbroda, quien ha aseverado, no obstante, que lo que está ocurriendo en Melilla "no tiene comparación" con la situación en Ceuta, señalando como "ejemplar" la actuación llevada a cabo conjuntamente entre la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local.

Gracias a ello, ha asegurado que "se ha contenido bastante bien esta magnitud", ante la cual "la gendarmería marroquí ha colaborado", según ha dicho.

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La frontera de Beni Enzar y el paso fronterizo del Barrio Chino

Ante la situación, según ha informado la Delegación del Gobierno, la frontera de Beni Enzar permanece cerrada y se ha pedido a la ciudadanía que no se desplace al perímetro fronterizo para no dificultar el trabajo de las fuerzas de seguridad.

Según fuentes policiales, varios de los intentos de entrada irregular también han tenido lugar por el antiguo paso fronterizo del Barrio Chino, el cual lleva inoperativo desde la pandemia de coronavirus, en marzo de 2020.

Allí, precisamente, fue donde se produjo el último intento de entrada masiva a Melilla el 24 de junio de 2022, cuando murieron en el salto a la valla al menos 23 migrantes, según datos oficiales de Marruecos y que las ONG, por su parte, elevaron por encima incluso del centenar.

Ahora, ante la situación, las sirenas y luces de emergencia de los coches patrulla han vuelto a esta zona por un intento de entrada en el que varios migrantes, como se aprecia en las imágenes, lograron encaramarse a la valla del antiguo puesto fronterizo. Incluso, en la zona se han efectuado disparos disuasorios para tratar de contener la incursión.

Además, paralelamente, el dique sur, que hace las veces de frontera terrestre y marítima entre España y Marruecos en la zona sur de la ciudad autónoma y que este jueves se había cerrado al tránsito como medida de seguridad, también ha sido otro de los puntos de intento de entrada, como ha confirmado Imbroda.

Tanto a lo largo del dique y el paseo marítimo, las autoridades han tenido que desplegarse, con vehículos de la Policía Militar, además de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local, encargada, sobre todo, de cortar los accesos por carretera a las zonas donde se han producido los intentos de entrada.

Disturbios en la frontera de Beni Enzar

Por su parte, en la frontera de Beni Enzar se vivieron momentos de tensión, donde se ha producido un intento de entrada a la carrera y también se han escuchado disparos. En el lugar, en momentos de caos, se han vivido disturbios, con los vecinos reportando también incendios y explosiones.

Fuentes policiales citadas por EFE, a este respecto, han apuntado que las fuerzas de seguridad del Estado han tenido que intervenir para repeler intentos de entrada irregulares. Todo ello, en el marco de un trasiego constante de patrullas policiales, con supervisión de otros puntos de la frontera desde el aire también con drones y helicópteros.

Situación crítica en Ceuta

Por su parte, en Ceuta la situación es crítica y ya se habla de más de 20.000 migrantes llegados en tromba en un solo día. La oscuridad de la noche tampoco frenó el goteo, y a muchos les bastó el resplandor de la luna para encontrar el camino.

Nadando, escalando o recorriendo los últimos metros hasta alcanzar la cima, están en Ceuta y ahora cientos, o incluso miles de ellos, vagan por las calles. Algunos buscan un lugar donde descansar, mientras otros se agrupan en las playas esperando una respuesta.

Han entrado bajo la mirada de unos efectivos sobrepasados, recordando las imágenes vividas en 2021 donde, por esta misma vía, entraron 10.000 personas. Todo mientras siguen llegando oleadas a la punta del espigón.

La travesía, no obstante, también tiene coste: ya van 18 fallecidos en las últimas 24 horas.