El caso de Maricarmen provoca una sacudida en la política: el Gobierno busca a contrarreloj un acuerdo sobre vivienda

El Gobierno busca cerrar acuerdos a contrarreloj para aprobar el decreto sobre vivienda que el Congreso ha tumbado tres veces
Expropiar o impedir que los fondos buitres compren viviendas para especular: dos vías para evitar desahucios como el de Maricarmen
Maricarmen, a sus 87 años y en la calle, defiende la victoria de una mujer que se ha quedado en la calle. Ella es solo una más de las 45 personas desahuciadas al día en España. Pese a su fragilidad y el cansancio que la hace permanecer en un hospital, ha conseguido la movilización de jóvenes y mayores, de todas las ideologías reclamando la atención de los políticos que ahora miran lo que los ciudadanos les exigen.
Dos días después del desahucio de Maricarmen le ha seguido este mismo viernes otro, en Vitoria, donde la calle se ha llenado de activistas, de vecinos y de ciudadanos que vuelven a mandar el mismo mensaje sobre la necesidad de legislar sobre la vivienda, como un bien y no una forma de especulación. Y ahora, parece que los políticos de todos los partidos ponen atención y algo empieza a moverse en el Congreso, donde lleva estancada por culpa de PP, Vox, Junts y Podemos que han votado en contra hasta en tres ocasiones.
Y esta sacudida social, sin embargo, ha conseguido que Junts vuelva a plantear una negociación al Gobierno y los grupos políticos se reactivan para no quedarse fuera de la foto. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños pide altura de miras para alcanzar un acuerdo a toda prisa.
Ahora el Gobierno trata a contrarreloj de llevar al próximo Consejo de Ministros un nuevo decreto que por fin pueda ver la luz verde, mientras tanto mantienen conversaciones privadas, acuerdos públicos, con las diferentes formaciones...aunque saben que no faltarán pulsos, entre unos y otros.
El Gobierno trata de poner de acuerdo a todas las diferentes voces sobre el tema de la vivienda
Los de Sumar exigen a la parte socialista del Gobierno expropiar el piso de Maricarmen, algo que el PSOE considera "innecesario". El líder de IU, Antonio Maíllo, sin embargo, relaja las tensiones, aunque es rotundo: "En un gobierno de coalición hay que normalizar las discrepancias. Nosotros somos otra cosa diferente al PSOE. Hay una izquierda que es muy pura, que no se mojan en nada, que dicen lo que hay que hacer, pero no asumen las contradicciones de gobernar. Y hay otros que nos enfangamos para resolverle a gente como Mari Carmen el problema de la vivienda" .
Así respondía a Bolaños que era más precavido con la posición planteada por sus socios de Gobierno: "Yo no soy partidario de fórmulas de 'exprópiese,' que no lleven a ninguna parte".
Junts también exige condiciones: bonificaciones fiscales a los propietarios de las viviendas en alquiler, mientras que el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy se muestra conciliador y receptivo. Considera que "hay margen suficiente para que todos los grupos que tienen que votarlo puedan verse reflejados".
Los de Podemos mantienen su apoyo en el aire su apoyo y critican al gobierno, que "es funcional al sistema. Incluso siendo el mejor decreto será un parche", han avanzado.
En el otro extremo, el Partido Popular no dice qué hará o si votará, esta vez el decreto a favor de proteger la vivienda para los ciudadanos. El líder de los populares, Nuñez Feijóo lanza un dardo contra el Ejecutivo y cuestiona por qué "han pasado ocho años y ahora no pueden responsabilizar de su falta de política de vivienda a nadie". La única solución para el PP sería construir más de un millon de viviendas.
