El Gobierno y Vivas chocan sobre las llamadas entre Moncloa y la Ciudad Autónoma en las horas previas a la invasión y el 30 de julio

Para el presidente de Ceuta, la llamada que le hizo Pedro Sánchez el 30 de julio en plena invasión fue insuficiente
Vivas dice que intentó hablar con Pedro Sánchez diez veces y solo le atendieron tres antes de la invasión
¿Hablaron Juan Jesús Vivas y Pedro Sánchez horas antes de la invasión del 30 y 31 de Julio?, ¿Hubo llamadas sin contestar por parte del Gobierno? La polémica sobre las comunicaciones entre la Ciudad Autónoma de Ceuta y el Gobierno central están centrando el debate sobre si el Ejecutivo fue alertado y si reaccionó tarde ante los graves acontecimientos que estaban a punto de ocurrir. Todo apunta a que hubo dos momentos diferentes, los contactos mantenidos antes del asalto a la frontera y las conversaciones producidas durante la jornada del 30 de julio.

Conversaciones a través de los jefes de gabinete
Según ambas partes, el primer episodio se remonta al 27 de julio, cuando el Ejecutivo ceutí trasladó su preocupación por el incremento de las entradas a nado y solicitó un refuerzo de capacidades. Ese día, el número de menores que habían accedido a la ciudad pasó de 180 a 800. Los contactos se produjeron a través de los jefes de gabinete, aunque desde Moncloa sostienen que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, no solicitó hablar directamente con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La interpretación de Vivas es diferente. El presidente ceutí sostiene que, ante la gravedad de la situación, la iniciativa debería haber partido del propio jefe del Ejecutivo. “Si el presidente le daba al asunto que estaba ocurriendo la importancia y la entidad que tenía nos hubiera llamado”, afirma.
Desde Moncloa recuerdan que Vivas ha hecho referencia a llamadas que no fueron atendidas. Según la versión del Gobierno, hubo cuatro intentos de contacto ese mismo día y otros cuatro al día siguiente, aunque también se produjeron conversaciones que sí fueron respondidas. Además, aseguran que los ministerios comenzaron a trabajar en la situación y que el presidente ceutí mantuvo contactos con varios ministros y con la Delegación del Gobierno, que gestionó los refuerzos policiales.
El segundo momento de la controversia se sitúa el 30 de julio, ya con el asalto a la frontera en marcha. Durante esa jornada se intercambiaron seis llamadas entre ambas partes, tres realizadas desde cada lado. Vivas asegura que le trasladaron que el presidente del Gobierno no tenía por qué hablar con él, aunque finalmente Sánchez le llamó a las 13.00 horas.
Para el presidente de la Ciudad Autónoma, ese contacto fue insuficiente. “Esa es la única llamada que he recibido del presidente del Gobierno en todo esto”, sostiene.
Las diferencias entre ambas administraciones también alcanzan a la valoración de la crisis. Mientras el Gobierno defiende que Vivas nunca trasladó una situación de emergencia ni habló de una invasión, el dirigente ceutí asegura que, cuando planteó la gravedad de los hechos, recibió como respuesta que se trataba de una crisis migratoria y no de un problema de seguridad nacional.
