Alvar Manjón, el investigador vasco que ha participado en el hallazgo de un esqueleto de bisonte de hace 4.000 años: "Es alucinante"

Alvar Manjón, biólogo-paleontólogo que ha participado en el descubrimiento, mostrando una vértebra del León Cavernario
Alvar Manjón, biólogo-paleontólogo que ha participado en el descubrimiento, mostrando una vértebra del León Cavernario.. Redacción Euskadi
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BilbaoEl biólogo y paleontólogo vizcaíno Alvar Manjón es uno de los pocos afortunados que ha estado en el interior de la sima del Parque Natural de Urbasa y Andía, donde ha sido hallado el esqueleto casi completo del que podría ser, a la espera de las pruebas de ADN, el primer bisonte europeo encontrado en la península. Aún no se sabe con exactitud, pero su morfología apunta hacia un Bison bonasus de unos 4.000 años de antigüedad, que echaría por tierra, según este investigador que ha participado en el descubrimiento, la teoría de que “esta especie no había llegado a bajar de los Pirineos”. Descubren en Burgos una nueva especie de dinosaurio.

En un entorno espectacular, dentro de un hayedo, se encuentra la sima Arrafela, de 45 metros de profundidad, una trampa natural en la que durante milenios muchos animales han ido cayendo, de hecho, muy cerca se han localizado restos de un león de las cavernas, una especie extinguida hace 12.000 años.

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Los restos del esqueleto del bisonte, en perfecto estado de conservación, “solo falta un fémur y parte del cráneo” cuentan cómo fue el momento de su muerte, “salvo movimientos fortuitos parece estar en la postura en la que murió”. La teoría que cobra más fuerza es que estaba siendo seguramente cazado por humanos del Calcolítico.

Los investigadores excavan los restos del león en la cueva de Arrafela
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En su huida, herido de muerte, cayó por la sima y pese a todo, sobrevivió y “seguramente por la adrenalina” se levantó y aún tuvo fuerzas para meterse detrás de unas rocas a esperar la muerte. "Una historia alucinante y muy bonita", concluye este investigador de la EHU.

La flecha, el silencio y algunas risas

Pero, ¿Cómo saben que estaba siendo cazado? La respuesta es que además de los restos óseos, los investigadores han encontrado una punta de flecha. Fue “surrealista”, así recuerda Manjón el momento exacto en el que su director, Asier Gómez, “levantó una costilla y nos llamó, vimos un fragmento verde pero cuando realmente entendimos lo que estábamos viendo cundió el silencio solo roto por alguna risa nerviosa”. Era “inaudito”, sugiere que esta especie de bisonte estaba en la península y que estaba siendo cazada, es decir, que había presión antropogénica.

Restos óseos del bisonte hallado en Urbasa

Los restos fueron hallados en 2024 y no fueron recuperados hasta el pasado mes de octubre.  El estudio de las muelas del juicio encontradas concluye que el bisonte tendría unos cuatro años en el momento de su muerte y que su peso alcanzaría los 800 u 850 kilos. Sin embargo, aún no se sabe qué especie de bisonte es con exactitud.

La datación por radiocarbono sitúa al bisonte en el final del Calcolítico y abona la teoría de que esta especie estaba en la península, cuando “creíamos que no había bajado de los Pirineos”.

Este importantísimo hallazgo paleontológico que, “podría tener consecuencias en la catualidad”, “va a remover el cotarro”, asegura Manjón aludiendo a proyectos que abogan por su reintroducción.