Cuatro detenidos en Vitoria por estafar 416.000 euros a una mujer vizcaína engañándola para invertir en criptomonedas
Usaban una red de más de 140 cuentas bancarias para blanquear el dinero que estafan a través de las redes sociales
El cabecilla de la trama, con antecedentes y causas abiertas, ha ingresado en prisión
Vitoria-GasteizUn piso en el barrio vitoriano de Lakua era la base desde la que cuatro estafadores se ganaban la confianza de sus víctimas a través de redes sociales para que invirtieran en plataformas falsas de criptomonedas. Con este engaño lograron estafar más de 400.000 euros. Tres hombres y una mujer, todos ellos con vínculos familiares, han sido detenidos por la Guardia Civil, en el marco de la operación ‘FakeStake’. El cabecilla de la trama, con antecedentes relacionados con actividades de inversión financiera, ha ingresado en prisión.
Los detenidos utilizaban una red de más de 140 cuentas bancarias, muchas de ellas aún activas, además de sociedades mercantiles sin actividad real utilizadas para ocultar el origen ilícito del dinero. Estafan a ancianos al hacerles creer que debían de operar de urgencia a su hijo y ponerle un "tornillo de oro".
La denuncia de una mujer en Getxo que relató que había invertido 416.000 euros en una supuesta plataforma de criptoactivos atraída por su alta rentabilidad, pero a la que le fue imposible recuperar el dinero cuando quiso, fue el arranque de una investigación policial que permitió destapar un entramado criminal y que culminó el pasado 29 de abril con la Guardia Civil registrando durante horas el piso de los sospechosos en la capital alavesa.
Al parecer, los delincuentes operaban con un método conocido como ‘Pig Butchering’, es decir, se ganaban la confianza de las víctimas durante semanas o meses, normalmente a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería para convencerlas para invertir en plataformas de criptomonedas con promesas de alta rentabilidad.
Les vaciaban las cuentas
El grupo criminal empleaba contratos inteligentes, programas informáticos que se ejecutan a través de un registro digital descentralizado de transacciones. De manera que al interactuar con los contratos previamente manipulados, las víctimas concedían permisos sin saberlo, permitiendo a los delincuentes vaciar sus fondos de forma automática y casi inmediata.
Los detenidos usaban un complejo sistema de blanqueo de capitales para dar apariencia legal al dinero obtenido, utilizaban una red de más de 140 cuentas bancarias, muchas de ellas aún activas, además de sociedades mercantiles sin actividad real utilizadas para ocultar el origen ilícito del dinero. El dinero era fraccionado y movido a través de distintos canales para dificultar su seguimiento.
Durante la fase de explotación de la operación se realizó un registro en una vivienda de Vitoria (Álava) en el que se intervinieron: 30 tarjetas bancarias de diferentes entidades, documentación bancaria y anotaciones con cuentas, un móvil con varias carteras de criptomonedas y sus claves de acceso, un dispositivo de almacenamiento con documentación utilizada para las estafas, una “billetera fría” (dispositivo físico utilizado para guardar criptomonedas de forma offline) y un vehículo utilizado por la organización. El cabecilla de la trama, un vitoriano con antecedentes por actividades de inversión, se encuentra ya en prisión preventiva.