Cunde el miedo entre los vecinos de un edificio de Barakaldo, Vizcaya, tras varios ataques de un individuo: "No ha ocurrido una desgracia hasta ahora de milagro"
Sospechan que el autor trata de amedrentar a una vecina por una deuda, pero los ataques se producen a toda la comunidad
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BilbaoSiempre de madrugada, cada vez con más frecuencia y con inusitada violencia. Así son los ataques que desde el pasado 19 de marzo sufren los vecinos de un bloque del barrio de Rontegi, en el municipio vizcaíno de Barakaldo. Al margen de los daños materiales que el sospechoso provoca, los vecinos han empezado a temer por su seguridad: "Yo ya no le dejo a mi hijo de cinco años que salga él primero por la puerta, porque no se qué se va a encontrar", denuncia una vecina. En el número 3 de la calle Lurkizaga nadie duerme tranquilo.
Nuestra casa debería ser ese espacio en el que nos sentimos seguros y tranquilos, sin embargo, para más de 30 familias vizcaínas en su bloque de viviendas pasan verdadero miedo desde hace un par de meses. La razón es que, según denuncian, un individuo, con fama de violento, la ha tomado con ellos y va encadenando ataques: desde pintadas a romper a martillazos la puerta a calcinar en varias ocasiones el videoportero. Siempre de noche.
Los actos vandálicos han ido escalando en frecuencia y en gravedad, "van in crescendo", y los vecinos advierten de que "de milagro, no ha ocurrido, hasta ahora, una desgracia mayor", porque la instalación de gas del portal 3 de la calle Lurkizaga está muy cerca de donde esta persona ha provocado ya varios incendios.
Una vecina y una deuda
Los vecinos de esta calle, "que siempre ha sido muy tranquila", denuncian que solo la semana pasada actuó hasta en tres ocasiones, siempre de madrugada. Algunos de sus ataques han podido ser grabados por las cámaras de seguridad instaladas por ellos mismos, a tal efecto. "En este momento el portero está calcinado y la puerta rota, hemos puesto una placa de pladur, pero es que tan rápido como la arreglamos la vuelve a romper", relatan.
La comunidad siente que está pagando por un conflicto externo que atañe a una vecina que, al parecer, podría adeudar un dinero al agresor y a la que trata de amedrentar. Al menos, así lo interpretan de unas notas que habría escrito este hombre.
Sea como fuere, lo cierto, es que en este portal ha cundido el miedo y han decidido poner el caso en manos de la policía. Hasta el momento, han interpuesto varias denuncias, al menos cuatro, ante la Ertzaintza y ante la Policía Local de Barakaldo. Una de las vecinas, a título personal, ha interpuesto otras dos denuncias porque "en las pintadas por error han escrito el piso y letra en las que vivo yo, en lugar de la otra mujer y me han llegado a llegar cartas amenazantes a mi buzón", explica. La presencia de las patrullas de la Policía Local se ha incrementado pero la desazón de estos residentes no disminuye: "Tienen que hacer algo".
Los residentes del edificio, pero también de los bloques colindantes han colocado carteles con la imagen del sospechoso y con el número de la policía municipal, para que quien le vea por la zona alerte a los agentes.